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Bruselas investiga las ayudas públicas a eléctricas en España y otros 10 países

La Comisión Europeos quiere garantizar que los mecanismos no favorezcan a determinados productores o creen barreras en el mercado interior

Una imagen de dos postes de alta tensión.
Una imagen de dos postes de alta tensión. EFE

La Comisión Europea investigará las ayudas públicas concedidas a las compañías eléctricas en España y otros 10 países, para garantizar que no se hayan favorecido a determinados productores o tipos energéticos ni se hayan establecido barreras que obstaculicen el flujo entre estados europeos. Estas ayudas dirigidas a garantizar la disponibilidad constante de producción eléctrica, para evitar apagones, están siendo introducidas con el objetivo de fomentar e incentivar las inversiones en centrales eléctricas. El objetivo es que el suministro satisfaga siempre la demanda y que la UE pueda tener un mercado interconectado, "integrado y seguro".

Además de España, el resto de países investigados son Francia, Alemania, Italia, Polonia, Bélgica, Croacia, Dinamarca, Irlanda, Portugal y Suecia. En todos estos países hay algunos de estos llamados mecanismos de capacidad o planes para ponerlo en marcha. Como regla general, prevén compensaciones suplementarias a las eléctricas, además de los ingresos que obtienen de la venta de electricidad en los mercados, a cambio de que mantengan las capacidades existentes o realicen inversiones en nuevas capacidades para garantizar la seguridad de suministro.

La Comisión reconoce que tales medidas públicas pueden estar justificadas en algunos casos. Sus Directrices de 2014 sobre ayudas estatales en materia de protección del medio ambiente y energía incluían, a si mismo, por primera vez criterios para evaluar si los mecanismos de capacidad se ajustan a las normas sobre ayudas estatales. En primer lugar, los Estados miembros han de poder demostrar que las medidas son necesarias. Además, deben cerciorarse de que los mecanismos de capacidad estén pensados de tal manera que no distorsionen la competencia en el mercado único de la UE: por ejemplo, no deben favorecer indebidamente a determinados productores o tipos de tecnología ni poner obstáculos que impidan el flujo de electricidad entre países de la UE.

"Los Gobiernos tienen un interés legítimo de garantizar que haya un suministro suficiente de electricidad y que los hogares y la industria no sufran apagones", ha dicho la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, en un comunicado. No obstante, ha dejado claro que su papel es garantizar que "las medidas públicas para impulsar las inversiones en el suministro de electricidad no favorezcan indebidamente a determinados productores o tecnologías, o creen obstáculos al comercio a través de las fronteras nacionales".  Para Vestager, esta investigación sectorial "envía una señal clara a los Estados miembros para que respeten las reglas de la UE en materia de ayudas de Estado".

Se trata de la primera investigación sectorial que el Ejecutivo comunitario lanza en materia de ayudas públicas. Hasta ahora, las iniciativas similares de Bruselas se habían circunscrito a los posibles problemas de competencia en determinados sectores. Bruselas enviará ahora una serie de cuestionarios a las autoridades públicas y los actores del mercado en los 11 miembros investigados. Asimismo, se reserva el derecho de ampliar sus pesquisas a otros. Después evaluará las respuestas y publicará un informe preliminar antes de finales de año, que someterá a consulta pública. Los resultados finales de su investigación se conocerán a mediados de 2016.