Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los retos de la empresa familiar

La innovación es clave para garantizar la supervivencia de negocios históricos

Un comercio tradicional en Barcelona.
Un comercio tradicional en Barcelona.

Ya lo anunciaba Darwin, la adaptación al medio es fundamental para la supervivencia y esto es aplicable a cualquier ámbito. El mundo empresarial no es ninguna excepción y quien se queda atrás no es capaz de sobrevivir. Las llamadas empresas familiares son un tipo de compañías que por supuesto también deben evolucionar para que perduren en el tiempo.

En España hay en torno a 2,9 millones de empresas familiares según los datos que maneja el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), pero ¿qué es una empresa familiar? Da igual que sea mayor o menor en tamaño, una empresa familiar será aquella en la que la mayoría de los votos pertenecen a las personas de la familia que fundaron la compañía o bien pertenecen a quienes les sucedieron y heredaron el patrimonio. En una empresa familiar la mayoría de los votos se pueden disponer de forma directa o indirecta y al menos uno de los representantes de la familia o bien un pariente debe de tener una participación en la gestión o gobierno de la empresa. Además una compañía cotizada se la define como empresa familiar en el caso de que la persona que creó o adquirió la empresa –o sus descendientes- tenga el 25% de los derechos de voto. En España este tipo de empresas tienen un gran peso en el tejido empresarial ya que según el IEF representan el 85% sobre el total de empresas y el en torno al 70% del PIB.

¿A qué retos se enfrentan cíclicamente?

Se trata de compañías que cuentan con grandes fortalezas como por ejemplo la seguridad de transmitir valores, la tradición y su continuidad. Además se plantean con una planificación a largo plazo y tienen muy presente la responsabilidad social. La flexibilidad, la innovación y la capacidad de adaptación deben entrar también dentro de sus rasgos definitorios ya que así lograrán asegurar su supervivencia. A su favor también tienen que se presupone que existe un buen entendimiento familiar. Todo ello hace de una empresa familiar una compañía con los ingredientes necesarios para el éxito.

Pero si hay fortalezas, también hay debilidades y retos a los que se enfrentan a diario. Existe una menor tolerancia al riesgo ya que realmente es su propio patrimonio lo que queda en juego. Poder garantizar su sucesión generación tras generación es un gran reto al que se enfrentan las empresas familiares ya que requiere de una alta preparación y saber hacer. Otro desafío es el del crecimiento y capacidad de inversión, importante de cara a incrementar beneficios y aumentar su presencia en el mercado. Conseguir que se profesionalice la gestión y la actividad sin perder los valores familiares sobre los que se gestó la compañía es otro de los grandes retos de este tipo de empresas.

La innovación forma parte de la lista de desafíos a los que hacer frente. Estar al tanto de todos los avances que son aplicables a la compañía e instaurarlos de forma positiva. Las nuevas tecnologías ayudan a estar al día en innovación en todos los procesos y no perder así ese componente de mejora constante que tan importante es hoy día y que no está reñido con la tradición familiar. Otro gran reto es conseguir la internacionalización de la compañía. Perder el miedo a lo que hay más allá de nuestras fronteras y ver ahí una muy buena opción de crecimiento natural de la empresa.

Casos de éxito de empresas familiares

Quizá uno de los casos más conocidos debido a su magnitud es Inditex. Amancio Ortega inició su andadura empresarial junto con Rosalía Mera, la que fue su mujer. Hoy día es un gran imperio textil en el que la internacionalización es parte de su estrategia, así como la innovación apostando por la venta online. Otro ejemplo puede ser la familia Tous, que desde que abrieron su primera joyería en 1920, es una compañía que no ha parado de crecer y en la que sus descendientes han gestionado su actividad nacional e internacionalmente. Mercadona es otro ejemplo de empresa familiar, Juan Roig dio una vuelta de tuerca a las carnicerías que poseían sus padres convirtiéndolas en tiendas de ultramarinos –innovación- y llegando a ser hoy día una de las principales cadenas de supermercados.

Más información