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Cajas fuertes ¿Camufladas, empotradas o ignífugas?

El mercado de la seguridad se refuerza para mantener a salvo los objetos personales, incluso durante un incendio

El mercado de las cajas fuerte está en constante evoluciónGetty
El mercado de las cajas fuerte está en constante evolución/Getty

El último Balance de la Criminalidad hecho público por el Ministerio del Interior contabiliza 92.055 robos con fuerza dentro del hogar. Una cifra que en capitales con grandes núcleos de población, como Madrid o Barcelona, se ve incrementada en un 3%.

También los locales comerciales sufren importantes desfalcos cada año. Según un estudio de la Asociación de Tiendas de Conveniencia (Aetcon), el número de robos aumentó en un 102% en 2011.

Estas cifras tan elevadas provocan que muchos propietarios se replanteen el aumento de sistemas de seguridad dentro de sus viviendas o locales, con la adquisición de cajas fuertes más sofisticadas.

Pero antes de elegir un sistema u otro, según los expertos de Anuda Seguros, es fundamental hacerse esta pregunta: ¿qué voy a guardar en la caja fuerte y también dónde voy a instalarla?

Existen varios tipos de cajas fuertes. Las empotradas se pueden colocar tanto dentro de un armario o directamente en una pared. "Para instalar una caja fuerte de este tipo necesitas realizar obras en tu hogar para dejar el espacio necesario", explican en Anuda. Las hay de llave, electrónicas o de rueda, y hoy en día existen combinaciones de estos tres tipos.

"El camuflaje es parte esencial para despistar o conseguir no atraer la atención del ladrón" comentan en la empresa Arregui". De esta forma, su frontal queda oculto detrás de un armario, cuadro, espejo, sofá o cualquier otro elemento de la casa, dificultando su detección. Este tipo de cajas tienen un precio que ronda los 300 euros.

Las cajas independientes no necesitan instalación, pero sí se requiere encontrar un hueco donde colocarlas. Las ignífugas van bien si se quiere proteger documentos importantes, ya que soportan altísimas temperaturas y resisten hasta 30 minutos en llamas.

El mercado innova. En la empresa Fichet-Bauche, dedicada a la venta e instalación de sistemas de seguridad electrónicos, han creado un sistema de cajas que deben su resistencia a la pared de doble espesor construida con chapa de acero de 48 milímetros y a su puerta reforzada de 87 milímetros.

En caso de ataque con herramientas mecánicas o térmicas se activa un mecanismo de rebloqueo que condena totalmente la cerradura.

Además, incluye una toma opcional que puede conectarse a su sistema de alarma. "Si por descuido la puerta queda abierta, nos llegará una señal", comentan.

Pueden ser utilizadas para archivar documentos de relevancia, así como para depositar dinero en efectivo. "Se pueden suministrar con una ranura en la parte superior de la puerta, además disponen de un sistema de antipesca para evitar que se pueda extraer el contenido de la caja a través de dicha ranura", explican en la empresa.

Respecto a las cajas más comunes para viviendas, de seguridad media, las hay desde los 77 a los 700 euros, con capacidad de 29 a 96 litros y con luz interior led.