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La morosidad en los créditos de la banca supera el 12% por primera vez

El volumen de impagados vuelve a subir y rebasa los 180.673 millones en agosto

El repunte contrasta con la persistente caída del dinero prestado, en míninos desde 2006

Billetes de cinco euros.
Billetes de cinco euros. EFE

La morosidad en los créditos de la banca superó en agosto el 12% por primera vez desde que arranca la serie histórica del Banco de España, que recoge estos datos desde 1962. La estadística muestra que el volumen de impagados volvió a subir por sexto mes consecutivo y rebasó los 180.673 millones. Ni el rescate ni el posterior trasvase de los créditos del ladrillo más problemáticos desde las entidades al banco malo han logrado revertir la tendencia al alza de la morosidad.

El repunte, además, contrasta con la persistente caída del dinero prestado, que en agosto volvió a bajar hasta su nivel más bajo desde 2006 con 1.490.315 millones de euros, según los datos del Banco de España. Con esta nueva contracción, la quinta mensual consecutiva, regresa a los niveles que tenía antes de que estallase la burbuja inmobiliaria y empezase la crisis. En este apartado tampoco la decisión del Gobierno de pedir ayuda a los socios europeos ha logrado cambiar la tendencia negativa del crédito, lo que incide negativamente en la recuperación al coartar la financiación.

Los expertos ligan el fuerte auge de la morosidad a la debilidad de la economía en España y, sobre todo, al paro y la crisis del empleo. A este respecto, los problemas de las familias para llegar a fin de mes han impulsado al 5% los impagos en las hipotecas y el deterioro continuará en un futuro. No obstante, el repunte registrado en el volumen de dudosos en los últimos meses hasta el 12,12% del total responde más al cambio de criterio del Banco de España sobre las refinanciaciones.

Impacto de las refinanciaciones

El pasado enero, el supervisor exigió a las entidades revisar su cartera de créditos refinanciados por las sospechas de que, tal y como denunció el Fondo Monetario Internacional, las reestructuraciones servían para ocultar morosidad. La medida vino a instancias de la troika tras el rescate financiero. El proceso, que sigue en marcha desde entonces, ha llevado a los bancos a clasificar como dudoso una parte importante de estos préstamos y les obligará a una provisión adicional de 5.000 millones, tal y como adelantó este periódico.

Fruto de ello, el volumen de activos dudosos ha aumentado en 13.200 millones en lo que va de año tras alcanzar el que hasta ahora es su máximo histórico el pasado noviembre, cuando superó los 191.500 millones. No obstante, el traspaso de activos que arrancó al mes siguiente a la Sareb, que escapa a las estadísticas del supervisor, rebajó considerablemente la cifra.

Las últimas estimaciones, a 30 de septiembre, elevan a 230.000 millones el valor de los créditos refinanciados por la banca. De esta cifra, el 37% era moroso con los datos oficiales de cierre de 2012, mientras el 20,6% de la cartera era subestándar, es decir, con riesgo de acabar mal. El 42,4% restante, según indicaban las propias entidades en sus balances del pasado año, estaba al corriente de pago.

No obstante, tras el cambio normativo, los créditos en los que se amplíe el periodo de carencia en más de 30 meses serán consideradas como moroso, independientemente de que el préstamo cuente con garantías. También entrarán en la cartera de dudosos los créditos que procedan de refinanciaciones o reestructuraciones previas al entender que la capacidad de pago del deudor ya ha mostrado una acusada debilidad. Por otra parte, los que estén clasificados como normales o a corrientes de pago pasarán a ser créditos subestándar.

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