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Condenados al paro perpetuo

Desde 2007 los parados de larga duración han pasado del 20,8% al 51,6% del total

Desde 2007, cuando España registró una tasa de paro del 8,3%, el país ha destruido más de cuatro millones de empleos. Durante estos cinco años y medio muchas de las personas que perdieron su trabajo no han logrado reengancharse al mercado laboral. De acuerdo a los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre del año, 3.206.500 personas son parados de larga duración, ciudadanos que han trabajado pero que llevan más de un año desempleados, un 51,68% del total. Las personas que han superado los dos años fuera del mercado laboral alcanzan el 1.935.000. Este creciente grupo de personas son las que han agotado, o están en vías de hacerlo, su seguro de desempleo y dependen de los 400 euros de la renta mínima de inserción o el trabajo informal para escapar de la marginalidad.

Una de las caracterísitcas de la crisis es la multiplicación de este tipo de parados. En el último año de bonanza, 2007, en España había 1.833.900 parados, de los cuales 381.700, un 20,8%, eran desempleados de larga duración.

A medida que la crisis quema etapas y pasan los años, la fractura social entre los que han logrado permanecer en el sistema y aquellos que fueron expulsados del mismo y no han encontrado el camino de regreso se convierte en insalvable, millones de personas condenadas al paro perpetuo. Los agravantes de este tipo de desempleo son numerosos. El principal estriba en que, a medida que pasa el tiempo, el trabajador pierde las habilidades y conocimientos que le hacen atractivo para un empleador. Además, acaba dejando por el camino las redes sociales que le mantienen en contacto con las nuevas oportunidades profesionales.

1.935.000 personas llevan más de dos años fuera del mercado laboral

"Es hora de cambiar las políticas de ocupación, si no tomamos medidas rápido, la exclusión laboral se convertirá en exclusión social”, denuncia Mª Àngels Valls, profesora del departamento de Dirección y Organización de Personas de ESADE, Valls incide en que las medidas de estímulo no pueden ni deben centrarse tampoco en variables de edad —“no podemos asimilar el paro como sólo paro juvenil”, afirma—, sino en “variables que tengan en cuenta el perfil del parado, cuánto tiempo lleva desempleado o qué formación tiene. Las políticas actuales solo van dirigidas a personas que tienen un nivel mínimo de estudios y eso va en detrimento de los más desfavorecidos”.

El fenómeno se extiende por todas las economías desarrolladas. En EE UU al cierre de 2012, según la Oficina de Estadísticas Laborales, 5.136.000 personas, el 41,1% de los desempleados, llevaban más de seis meses en paro, periodo a partir del cual se entra a formar parte de la lista de parados de larga duración en EE UU. En un reciente estudio en la Universidad de Northeastern los profesores William Dickens y Rand Ghayad encontraron que la relación inversamente proporcional entre las ofertas de empleo y la tasa de paro se rompía con los desempleados que llevaban más de seis meses inactivos. A pesar de que se generen nuevos puestos de trabajo, el desempleo prolongado no se reduce. Por encima de la experiencia profesional, la edad, el sexo... el desempleo de larga duración aumenta entre todos los colectivos en EE UU.

De hecho, Ghayad llevó a cabo un experimento, envió 4.800 currículos con perfiles de formación, experiencia y edades diversos. Los resultados que cosechó fueron en la misma dirección. Perfiles con menor experiencia, pero que habían trabajado más recientemente, recibían respuestas, mientras que currículos repletos de formación eran descartados si contenían el estigma del desempleo prolongado.

“Supón que tienes que contratar a una persona entre dos candidatos y tienes que basar tu decisión únicamente en el currículum. Las trayectorias son idénticas, pero una de ellas perdió su trabajo en un despido colectivo la semana pasada, mientras que la otra fue despedida hace un año. ¿A quién contratarías?”, plantea Ghayad, que incide en el hecho de la poca información con la que se cuenta para tomar una decisión así. “Cuando se selecciona a las personas que serán entrevistadas los empleadores pensarán que, muy posiblemente, el candidato que lleva un tiempo desempleado ha sido entrevistado varias veces y si permanece en el paro probablemente será porque algo le pasa.” Sin un mayor análisis, explica el economista, sin mayor evidencia. Pero entre una montaña de currículos, es una posición común entre gerentes.

“El mundo real es más complicado, pero no mucho más. El tiempo de un gerente es limitado y valioso. No pueden contestar a cada candidato que llega a sus mesas. Normalmente se fijan un número de “buenos candidatos” que serán convocados para una entrevista. Una vez que empieza ese proceso, asumen que una persona que ha estado desempleada durante más de un año no podrá superar el escrutinio de una entrevista”. El estudio muestra que si las empresas alcanzan el número deseado entre los recientemente despedidos, ellos serán los llamados. “Tan solo, si no logran los suficientes empiezan a buscar entre los currículums de los parados de larga duración”.

Hasta 1,9 millones de hogares con todos sus miembros en paro

El número de hogares con todos sus miembros en paro alcanzó 1.906.100 en el primer trimestre del año, 72.400 más que en el cuarto trimestre de 2012, lo que supone un incremento del 3,95 %, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran también que el número de hogares en los que todos sus miembros activos están ocupados descendió en 190.400, hasta 8.143.900, el 2,28 %.

En el último año el número de hogares con todos sus miembros en paro creció en 177.700, el 10,28%, mientras que los que tienen a todos sus componentes en edad de trabajar ocupados disminuyeron en 449.800, el 5,23 %. En el primer trimestre del año, el número de hogares fue de 17.391.500, con una reducción de 14.500 respecto al cuarto trimestre de 2012, el 0,08 %.

En el último año el número de hogares con todos sus miembros en paro creció en 177.700

Los hogares con al menos un activo se han reducido hasta marzo en 28.400 (-0,2%) y suman 12.917.100 hogares, cifra inferior en 82.200 a la del primer trimestre de 2012 (-0,6%), mientras los hogares en los que no hay ningún activo aumentaron en 14.000 en el primer trimestre, hasta superar los 4,4 millones.

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