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“Muchos empresarios se han quedado sin paro y sin vivienda, en la ruina”

La empresa de Francesc Elias llegó a contar con 56 empleados pero ahora solo tiene 15

Francisco Elias, en la fábrica de su empresa de bombas para piscinas en Rubí.
Francisco Elias, en la fábrica de su empresa de bombas para piscinas en Rubí.

La empresa industrial que preside Francesc Elias, Bomba Elias que fabrica electrobombas de agua para pozos, piscinas o sistemas de calefacción, llegó a tener 56 empleados. Ahora tiene “menos de quince”. No ha sido plato de buen gusto despedir, explica este empresario de Barcelona, que prescindió de personal al externalizar parte de la producción. “Se lleva muy mal, porque es gente que lleva muchos años y con quien estableces una relación personal”, explica. Y porque “pese a pagar todo lo que toca te enfrentas a juicios porque la gente intenta sacar una compensación mayor”. Pero es cuestión de supervivencia: “Los que no lo hicieron, han cerrado, no existen”, asegura, y explica: “Nuestro sector, que era mediano, ha quedado prácticamente desmantelado: estaba muy enfocado a las viviendas pequeñas, rurales o unifamiliares y los equipos de China han arrasado”.

Bomba Elias sobrevive gracias a las exportaciones. Basta con echar un vistazo a la web. Está en español, inglés, francés y ruso. Exportan desde Portugal hasta el Golfo Pérsico y África. Encadenan tres años manteniendo los resultados porque han hecho los deberes, dice Elias. “Pese a las trabas de los bancos y, afortunadamente, con poca morosidad”. Tienen un seguro de crédito y no trabajan ni para la administración ni para grandes constructoras.

Elias defiende su actuación frente a la de otros empresarios que han aguantado de mala manera “hasta verse obligados a cerrar sin dinero ni para despedir”. “Mucha gente ha cometido el error de poner dinero de su bolsillo y cuando se ha dado cuenta ya no tenía nada justo cuando más los necesitaba y se han quedado sin paro, sin vivienda, en la ruina total”.