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Empleados del ‘número dos’ de la CEOE denuncian que les paga con dinero negro

Arturo Fernández habría retribuido con dinero negro durante años, según la Cadena Ser

Las cantidades repartidas en sobres oscilan entre 100 y 700 euros

El empresario madrileño niega los pagos en su grupo de hostelería

Arturo Fernández (derecha) conversa con Juan Rosell, presidente de la CEOE, y la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre.
Arturo Fernández (derecha) conversa con Juan Rosell, presidente de la CEOE, y la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre.

El vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, ha pagado en dinero negro parte del salario de los empleados de su empresa de hotelería, según testimonios de trabajadores y extrabajadores de la firma del empresario madrileño recogidos por la cadena SER. Esta práctica era sistemática y podría llegar a ser la mitad del sueldo, según las mismas fuentes. Fernández negó ayer las irregularidades, aunque admitió que podía haber algunas excepciones en su firma, que tiene concesiones en escuelas, hospitales y otros edificios públicos, como el Congreso de los Diputados.

Camareros, cocineros y encargados de la empresa Grupo Arturo Cantoblanco entrevistados por la emisora coinciden en que han cobrado parte de su sueldo en un sobre, en dinero b, por dos conceptos: horas extraordinarias y complementos de responsabilidad. Esta práctica ha sido sistemática en la empresa, donde en la actualidad trabajan unas 2.500 personas, y podía “llegar a ser la mitad del salario”, según trabajadores y extrabajadores, que dicen que hasta ahora habían tenido miedo de hablar por temor a represalias.

Todos los testimonios, algunos anónimos, coinciden en la descripción del método de los pagos en negro y aportan idénticas pruebas documentales, según la emisora del grupo PRISA (editor de EL PAÍS). Los sobres que conservan los denunciantes son todos iguales: blancos y sin membrete, con una pegatina donde figuran el nombre y apellidos del trabajador junto a la cifra que ha ganado ese mes. Las cantidades oscilan entre los 100 y los 700 euros. Los trabajadores aseguran que la empresa les obliga a cobrar así. Y que cuando han pedido regularizar los pagos e incluirlos en sus nóminas, los responsables se han negado.

Uno de los empleados, César Augusta Rocha, con 10 años de experiencia en Arturo Cantoblanco, mantiene que recibir sobres era algo tan asumido que ni se cuestionaba: “Es algo que está instaurado, viene en el paquete, trabajas horas extras y aquí es así, aquí en Arturo te pagan en negro a mes vencido y ya está, te lo dicen... Es que ya ni te lo dicen, se entera uno por los compañeros”.

"Es algo que está instaurado, viene en el paquete", asegura uno de los empleados

Francisco, camarero de 64 años, trabaja en un hotel de lujo cerca del Congreso de los Diputados y “alguna vez” ha acudido como “extra” en los cócteles que programa la Cámara baja. Según denuncia, tras cuatro horas de trabajo, un encargado de hostelería le pagaba en dinero negro. “Un listero [1]nos avisa de que hay cóctel, vamos como refuerzo de la plantilla. Al acabar nos meten en un cuarto y allí nos pagan”. Las cantidades se mueven en torno a los 50 euros por cuatro horas. “Es algo muy habitual. El mundo de la hostelería es así”.

Un exempleado explica cómo las condiciones de cobro se establecían desde un principio: “Todos los cargos intermedios tienen un sobresueldo por asumir esa responsabilidad. Entonces te lo ofrecen: vas a ganar 1.000 euros, pero vas a tener un sobre de 500. Tú dices: ¿Esos 500 me los podrías poner en nómina? Es imposible, porque conlleva mucho gasto, hay que pagar mucha Seguridad Social y bastante es que te pagamos a final de mes, eso es lo que te dan a entender”.

Estas prácticas permiten a las empresas que recurren a ellas ahorrar en cotizaciones a la Seguridad Social. Además, suponen un perjuicio para los trabajadores cuando llega el momento de cobrar el subsidio de desempleo o una pensión de jubilación, que se ven reducidos significativamente.

Arturo Fernández, que también preside la patronal madrileña, CEIM, negó que haya irregularidades de forma generalizada en la empresa que fundó su abuelo en 1898. Pero reconoció que el “entramado” hostelero “es muy complicado”, que las nóminas son “muy complicadas” y que puede haber habido “irregularidades a lo largo de los años”. El empresario anunció que sus abogados estudian la adopción de medidas judiciales contra quienes le acusan.

La empresa de Arturo Fernández es todo un imperio del catering. Su emblema, la imagen de un cazador apuntando con su escopeta, se puede ver en cafeterías y restaurantes del Congreso de los Diputados, la Asamblea de Madrid, RTVE, el Palacio de los Deportes, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Industria, el Ministerio de Defensa y el Instituto Oficial de Crédito, entre otras.

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