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Ryanair gana un 10% más en su primer semestre fiscal pese a la polémica

La aerolínea de bajo coste se embolsa 596 millones de euros

El presidente de Ryanair, Michael O'Leary.
El presidente de Ryanair, Michael O'Leary. LUIS SEVILLANO

La aerolínea de bajo coste Ryanair registró en la primera mitad de su ejercicio fiscal, finalizado el pasado 30 de septiembre, un beneficio de 596 millones de euros, un 10% más que en el mismo periodo de 2011 cuando alcanzó los 544 millones de euros, según ha informado la aerolínea en un comunicado. La compañía incrementó su facturación en un 15%, hasta los 3.106 millones de euros, tras elevar su tráfico de pasajeros en un 7%, alcanzado así los 48 millones de viajeros transportados, frente a los 44,7 millones que registró durante entre abril y junio del año anterior. La aerolínea irlandesa eleva sus beneficios pese a la polémica con el Gobierno español de los últimos meses.

El consejero delegado de la aerolínea, Michael O'Leary, ha remarcado que las ganancias de la compañía han superado sus expectativas gracias al impulso "fuerte" de las reservas en verano, sobre todo con motivo de los Juegos Olímpicos, junto con el aumento de las tarifas. Del mismo modo, ha recalcado la positiva contribución de la implementación "exitosa" de su programa de ahorro de combustible, pese a que esta partida de costes aumentó un 24% entre marzo y septiembre, hasta alcanzar los 218 millones de euros.

Así, O'Leary ha destacado que, excluyendo el combustible, los costes unitarios de la low cost aumentaron un 2% durante el verano gracias a este estricto control del gasto, pese a los aumentos "excesivos" de los costes del tráfico de control aéreo en Italia y de las tasas aeroporturias en España. La compañía aérea ha apuntado que los Gobiernos europeos y Bruselas están "limitando" el potencial de los viajes como los impuestos regresivos a los pasajeros aéreos establecidos en Alemania o Reino Unido, además de los incrementos registrados en otros países como España.

Cruce de acusaciones

La polémica generada con el Gobierno español no ha pasado factura a la compañía irlandesa. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea, dependiente del Ministerio de Fomento, investigó este verano tres aterrizajes de emergencia el mismo día en el aeropuerto de Valencia por falta de combustible, aunque finalmente los informes concluían que los aviones viajaron con las cantidades suficientes.

Debido a que las noticias negativas de la aerolínea se sucedieron durante varias semanas, el Gobierno inició una serie de contactos para aumentar sus competencias sobre las aerolíneas extranjeras mientras Bruselas le frenaba los pies al declarar muy difíciles las posibilidades de incluir modificaciones en el reglamento europeo. Mientras, Ryanair acusaba al Gobierno de crear una campaña en su contra y el Gobierno irlandés aseguraba que la seguridad en la compañía era incuestionable. Los números siguen dando la razón a la compañía, cuyos números demuestran que los pasajeros siguen apostando por precios asequibles para desplazarse.

Stansted, "fracaso absoluto"

En cuanto a la venta del aeropuerto de Stansted, de la que se retiró en octubre, la aerolínea ha señalado que la exclusión de los principales clientes del aeródromo de la transacción por parte de Ferrovial pone de manifiesto el "fracaso absoluto" de la Comisión de la Competencia de Reino Unido. Así, ha mostrado su oposición a los resultados del aeropuerto al considerar que sus cuentas están "infladas" y ha alentado a los postores ha examinar la "verdadera" base de los activos antes de hacer ofertas, estimándolo en 640 millones de libras (801 millones de euros).

Ante los resultados de su primer semestre fiscal, la low cost ha asegurado que está cumpliendo su objetivo de incrementar en un 4% los pasajeros en 2013 a más de 79 millones, por lo que ha determinado que el tráfico en la segunda mitad del ejercicio fiscal será "prácticamente estable". No obstante, ha reconocido que la recesión económica y la competencia limitarán la rentabilidad en los próximos seis meses, por lo que se mantiene a la espera de que los rendimiento para 2012 crezcan un 4%, por ello ha decidido elevar de entre 400 y 440 millones de euros hasta entre 490 y 520 millones de euros sus previsiones para el año.