Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cómo pagar una formación de élite sin arruinarse

La crisis y la falta de financiación lleva a escuelas de negocios y alumnos a buscar alternativas para asumir las elevadas matrículas

Alumnos de una escuela de negocios en Madrid
Alumnos de una escuela de negocios en Madrid

Cuanto mayor es el nivel de formación, menor es la tasa de paro. Y para escalar puestos en la dirección de una empresa, en general, la formación de élite ayuda. Sin embargo, formarse en una escuela de negocios o realizar un máster no es barato, y menos, si se quiere hacer en el extranjero. ¿Cómo costearse un curso que puede valer más de 50.000 euros? Los centros saben que no es fácil y afilan los métodos de financiación y las becas para mantener el alumnado. Con los créditos bancarios en mínimos (y con intereses en muchos casos abusivos) y las convocatorias de becas saturadas de peticiones, lo mejor es sondear todas las opciones para no acabar ahogado en deudas. Es importante tener en cuenta que muchas veces lo primero es lograr la admisión en el programa. Luego, toca averiguar cómo pagarlo.

  • ¿Cuánto dinero hace falta? Los precios de los másteres y los MBA (formación de posgrado específica para gestión empresarial) son difíciles de concretar. No es lo mismo estudiar en una escuela de renombre como Esade, IESE e IE Business School, que hacerlo en un centro superior de una ciudad pequeña. Hay programas MBA de 10.000 euros y otros de dos años que pueden costar 100.000 euros. Antes de elegir solo por el precio, es importante saber el objetivo. Si es lograr un puesto internacional, las escuelas con prestigio suelen tener más impacto para luego acceder a procesos de selección en grandes corporaciones. Pero si el objetivo es prosperar en una región concreta, una escuela situada allí, aunque sea menos conocida, puede facilitar la experiencia y las redes de contacto en ese ámbito.
  • No solo se paga la matrícula. Algunas escuelas de negocios y universidades, sobre todo en Estados Unidos, cobran ya por participar en el proceso de selección, por lo ya hay que tenerlo en cuenta en el presupuesto. Además, hay que valorar si se podrá seguir trabajando al tiempo que se cursa el máster o el nivel de vida de la ciudad donde se imparte. La formación online puede evitar algunos de estos costes. También las escuelas de negocios de países como China o India pueden resultar más económicas.

El Gobierno ha eliminado la financiación del ICO para másteres

  • ¿Y si no hay dinero? La cosa se complica. Pero si logra superar una dura prueba de acceso pero después no dispone de recursos, entra en juego el talento y la proyección. “Los alumnos deben hacer los deberes y lograr financiar su máster de la manera más inteligente posible. Pero si un candidato es fantástico, haremos lo posible para no perderlo, buscar alternativas y que el dinero no sea el obstáculo”, asegura el IE Business School.
  • Tanto ganarás, tanto pagarás. Las escuelas de negocios nunca hablan de “gastar dinero” sino de invertirlo. No es extraño que el ROI, es decir, la tasa de retorno sobre la inversión, sea uno de los elementos con más peso en los rankings internacionales de los mejores centros. ¿Cuánto tardan en colocarse los que acaban el máster? ¿Cuánto ganan después? Aun así, existe el riesgo de que las expectativas no se cumplan.

Un año de contrato a cambio del máster

Javier Cremades, director general del despacho de abogados Cremades, cree profundamente en las ventajas de la formación de juristas en Alemania. Allí, explica, los licenciados en derecho hacen un examen estatal. Después, se incorporan a despachos con prácticas remuneradas. Y tras un segundo examen estatal, obtienen una nota final. “Un alemán, cuando termina toda esa formación, puede aspirar a un buen sueldo. En España, los que acaban la carrera no tienen preparación ni experiencia suficiente”, opina. Con esta idea en la cabeza, su despacho ha decidido dar un giro a los tres másteres que ofrece. Este año, los 60 alumnos seleccionados en sus programas, que realizan en colaboración con Vertice Business School y están especializados en derecho en energía, asesoría jurídica o telecomunicaciones tendrán asegurado un contrato laboral de un año, según Cremades. “Entrarán a trabajar directamente, codo con codo, con los abogados del despacho. Y tendrán un tercio de la jornada libre, para seguir el curso”, explica. El salario rondará los 20.000 euros brutos anuales. Además, tienen acuerdos que permiten financiación con dos años de carencia. “La idea es buscar talento escondido. Cada año salen al mercado miles de licenciados en derecho. Pero solo unos pocos pueden acceder a despachos de élite o estudios especializados en escuelas de negocios. Creo que con este programa, sigue habiendo un riesgo al invertir, pero hay más seguridad de éxito”, dice.

  • La mejor opción: una beca. Lo ideal es acabar una formación de élite sin haberse gastado ni un euro. ¿Es posible? En general, siempre hay algún coste (hay becas que incluyen la matrícula, pero no la manutención o los libros), pero hay becas que cubren matrículas muy elevadas, aunque con miles de aspirantes. La Caixa, Caja Madrid, la Fundación Rafael del Pino, la Fundación Ramón Areces o las Fulbright son algunas de las más reconocidas. También hay ayudas en otros países o universidades. Por ejemplo, la Kellogg School of Management ofrece la beca F. C. Austin y Wharton dispone de la Joseph Wharton. También hay algunas específicas, como las de la fundación Forte para mujeres, las de Esade también para mujeres o emprendedores y la Beca Arturo Alsina, de EADA, para especialistas en el tercer sector. “Hay gente que no se plantea hacer un máster por el precio. Pero no se debería dejar perder talento por una cuestión económica”, dice una portavoz de la Barcelona School os Management. Han lanzado la beca Talento, que pueden cubrir hasta el 75% del precio de matrícula, incluso de su MBA, que vale 24.900 euros.
  • Financiación flexible. Además de becas, en algunos centros también han elaborado nuevas formas de pago. Por ejemplo, en EADA han creado un departamento propio que ofrece financiar hasta en 36 meses programas y másteres. “Al tratarse de un departamento propio el trámite se realiza de manera más rápida y sencilla”, explica la escuela.
  • El banco, el recurso más caro. El Gobierno, a través del ICO, puso en marcha préstamos para estudiar másteres oficiales. Tenían condiciones ventajosas. Sin embargo, en marzo quedó derogado el programa. Un crédito al banco puede ser ahora la única opción, aunque la asociación Adicae ha denunciado los abusivos intereses que cobran muchas entidades, que según sus cálculos en ocasiones superan el 10%. Al elegir, hay que tener en cuenta el periodo de carencia que ofrecen y sus condiciones, en cuánto tiempo permiten devolver el dinero, los intereses (suelen partir, como mínimo, del euríbor más el 3%) y sí hay costes de cancelación. Además, hay centros que tienen acuerdos bilatreales con entidades (BBVA, Sabadell o La Caixa son de las más habituales) para ofrecer a sus alumnos algunas ventajas.