Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fomento investiga a Ryanair por tres aterrizajes forzosos en Valencia

Tres aviones tomaron tierra en Valencia el mismo día por falta de combustible

La compañía asegura que las operaciones se realizaron con "normalidad"

La Ceaccu asegura que la empresa se enfrenta a una suspensión temporal de licencia

Un avión de Ryanair aterriza en el aeropuerto de Valencia.
Un avión de Ryanair aterriza en el aeropuerto de Valencia.

Los aterrizajes de emergencia realizados por tres aviones de Ryanair en Valencia el 26 de julio por falta de combustible han reabierto el debate sobre las agresivas políticas de ahorro de esta aerolínea de bajo coste. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea, dependiente del Ministerio de Fomento, anunció este martes que ha iniciado una investigación para determinar qué llevó a la compañía irlandesa a realizar tres aterrizajes forzosos en un solo día y si los aviones viajaban con el carburante necesario. Ryanair aseguró que sus vuelos operaban con los niveles de combustible exigidos por las autoridades europeas.

Los tres aviones tuvieron que ser autorizados a efectuar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Manises, al que fueron desviados desde Madrid junto con aparatos de otras compañías porque una tormenta eléctrica hacía imposible el descenso en Barajas. En Valencia tuvieron que permanecer un tiempo en cola en vuelo, a la espera de recibir permiso para realizar un aterrizaje que acabó siendo de emergencia por falta de combustible. Dos de los aviones repostaron y volvieron a Madrid. Los pasajeros del tercer vuelo regresaron en autobús por haberse cumplido el límite de tiempo de trabajo de la tripulación.

La investigación del organismo de Fomento encargado de la seguridad aérea, que se abrió el 9 de agosto tras recibir una denuncia de AENA, se centrará en recabar información para “determinar las responsabilidades en las que podría haber incurrido la compañía por las posibles infracciones cometidas”. Esto supondría, según la Ley de Seguridad Aérea, la apertura de un expediente sancionador cuyas sanciones recoge el artículo 55 de esa ley.

La compañía dice que activó la alerta cuando quedaba fuel para 30 minutos

Según la versión de Ryanair, los aviones sobrevolaron Valencia durante 50, 68 y 69 minutos respectivamente. Cuando alcanzaron “el nivel mínimo de reserva de combustible que permite que cada uno de ellos pueda operar durante 30 minutos adicionales de vuelo” pidieron autorización para poder aterrizar de manera inmediata.

La compañía de bajo coste, una de las más populares en España por sus billetes baratos, asegura que sus niveles de combustible nunca bajaron del mínimo permitido. Los aviones aterrizaron “con normalidad”, según dijo el portavoz de Ryanair, Stephen McNamara, con “niveles mínimos” de combustible correctos. “Todos los vuelos de Ryanair operan con los niveles de combustible exigidos por Boeing y por la Agencia Europea de Seguridad Aérea. Esto incluye el combustible necesario durante el rodaje en pista, ruta, desvíos y el combustible en caso de imprevistos”, aseguró.

La normativa sobre requisitos de combustible es compleja y depende en gran parte de los cálculos del piloto, según fuentes del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC). Antes de despegar, el comandante debe calcular cuánto queroseno necesitará para llegar a su destino y, en caso de necesidad, desviarse a un aeropuerto alternativo. También debe incluir más carburante en caso de que haya mucho tráfico o mal tiempo en el aeropuerto de destino que pueda obligarle a permanecer en cola más tiempo del habitual (suele reservarse para 45 minutos). Además, hay una reserva final que le proporcione al menos un colchón de 30 minutos de vuelo. “Cuando el avión llega por debajo de la reserva final, el piloto puede declarar emergencia”, dice el COPAC.

Sus pilotos deben repostar la cantidad mínima necesaria y justificar los extras

La cuestión es que si el piloto ajusta su cálculo lo máximo posible, la compañía ahorra, porque al llevar menos combustible, el avión pesa menos y consume menos. “Una política de combustible que anteponga criterios económicos a la seguridad es un riesgo”, dice la COPAC en un informe reciente sobre la política de combustible en el que aconseja que la inspección aeronáutica sea “más rigurosa”.

No es la primera vez que la política de ahorro de Ryanair es objeto de controversia. El combustible que deben cargar los pilotos está estipulado en un plan de eficiencia económica, del que se ha informado a los empleados en al menos dos memorandos en los últimos meses, según el diario The Irish Independent. Los pilotos deben repostar la cantidad mínima “necesaria” para cumplir su plan de vuelo, y cualquier exceso debe ser justificado. Ryanair también es conocida por trocear los servicios que da en el billete para conseguir tarifas básicas muy económicas y realizar los embarques y desembarques de sus vuelos en tiempo récord para pagar menos a los aeropuertos por el servicio.

La organización de consumidores Ceaccu considera que, de confirmarse que hubo irregularidades, la empresa se enfrenta a una suspensión de licencia para operar de hasta tres años. Además, se le podría imponer una multa de 4,5 millones de euros.