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Otra provincia argentina quita las licencias para dos áreas a Repsol

La petrolera se queda en poco más de una semana sin nueve de sus permisos de explotación

Vista general de las instalaciones de la petrolera YPF, en Buenos Aires.
Vista general de las instalaciones de la petrolera YPF, en Buenos Aires.

Este viernes se consumó en Argentina otro capítulo en el guión de una obra donde mucho de lo que trasciende a la prensa no es lo que parece. En esta ocasión, el protagonista fue el gobernador de la provincia de Mendoza, Francisco Pérez, quien escogió como escenario el municipio de San Rafael para rescindir a Repsol-YPF los contratos de explotación de dos áreas petroleras. Lo hizo “en virtud del incumplimiento sustancial e injustificado de las obligaciones de producción, mantenimiento y trabajo solicitadas a YPF por los yacimientos de Cerro Mollar Norte y Ceferino en su contrato de concesión”.

Las palabras sonaban muy duras, pero las áreas en cuestión suponen solo el 0,06% de la producción que YPF obtiene en Argentina en barriles equivalentes de petróleo y gas. Eso, sí: con la incorporación de Mendoza a las provincias de Chubut, Santa Cruz y Neuquén ya son cuatro los gobernadores que han retirado a Repsol-YPF la explotación de ocho áreas. En términos económicos sólo en Chubut se le ha hecho verdadero daño a la compañía, ya que con las dos contratos retirados allí YPF pierde el 3,8% de lo que produce en barriles de petróleo y gas.

Los gobernadores siguen al pie de la letra las directrices marcadas desde el Gobierno de Cristina Fernández de Kircher, cuyos responsables económicos acusan a Repsol-YPF de ser los máximos responsables del déficit energético que padece el país. “Todo esto no es más que teatro”, explicó un analista que prefiere mantenerse en el anonimato. “Excepto el mandatario de Chubut, el resto de los gobernadores de las provincias petroleras están intentando contentar a la presidenta sin querer hacerle demasiado daño a Repsol, porque saben que necesitan que la petrolera siga invirtiendo en sus regiones. Y la presidenta, en el fondo, también sabe que ellos están haciendo teatro, porque ella ya lo hizo en su día cuando su marido era el gobernador de Santa Cruz. Pero nadie se atreve a decirle a la presidenta que por ahí no va a ningún lado, que necesita llegar a un acuerdo con Repsol”.

La compañía, por su parte, anunció que emprenderá medidas legales para que quede constancia de “la arbitrariedad manifiesta” con la que actúan los gobernadores. Respol-YPF emitió un comunicado en el que asegura que sus inversiones en Mendoza han aumentado de forma ininterrumpida desde 2007 hasta llegar a los 500 millones de euros invertidos el año pasado. “A pesar de que sabíamos que hiciésemos lo que hiciésemos en Mendoza nos iban a quitar esas dos áreas, hemos presentado un plan de aumento de inversión. Pero no sirvió de nada, la decisión ya estaba tomada”. Ahora, la provincia de Mendoza, como las tres donde se han anunciado rescisiones de contrato, cuenta con un plazo de 90 días para sacar a concurso las explotaciones retiradas a Repsol.

La presión de los gobernadores peronistas hacia Repsol-YPF se materializó la semana pasada en un acto organizado por los gobernadores de Chubut y Santa Cruz en una zona limítrofe de ambas provincias. En aquella ocasión, Martín Buzzi, mandatario de Chubut, proclamó ante unos diez mil asistentes: “En la cuenca hay muchas operadoras; problemas tienen todas. Pero hay una que sistemáticamente… sistemáticamente todo este tiempo ha tenido problemas con los trabajadores y hay que levantar el teléfono 20 veces para que haya un reconocimiento (…) Y esa operadora es una sola: la YPF, a la que nosotros hoy acabamos de rescindirle los contratos”. Y el gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, señaló: “Hoy venimos a decir basta a las políticas que nos llevaron al desempleo y a la desigualdad social… A quitarles recursos a las provincias, a los municipios… (…) Hoy, los chubutenses y los santacruceños venimos a decir que hay que recuperar la soberanía de la cuestión energética. (…) ¡Nos cansamos de advertir, nos cansamos de participar en mesas de concertación, nos cansamos del ninguneo permanente, nos cansamos de políticas que se dirigen en España para que vengan a sacar el petróleo de esta Patagonia querida!”.

Rebaja de la nota

Las agencias Moody's y Fitch, además, han anunciado hoy la rebaja de la calificación de YPF y Repsol. El tijeretazo a la filial se incluye en una rebaja generalizada a seis petroleras que operan en Argentina, entre las cuales se encuentra YPF. La filial de Repsol pasó de BA2 a BA3 en escala global en moneda local y en escala nacional desdendió de AA2.ar desde AAA.ar. Los analistas mantienen la nota "en revisión para una posible baja".

Moody's recuerda que recientemente el Gobierno argentino recortó incentivos a las petroleras y ordenó a las compañía del sector repatriar todos sus ingresos en moneda extranjera. Fitch, por su parte, ha rebajado la nota de Repsol en un escalón de BBB+ a BBB por la decisión de YPF de repartir su diviendo en acciones con vistas a recapitalizar la empresa.