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Portugal renuncia al AVE con España

Lisboa anuncia el abandono definitivo del proyecto, suspendido en junio del año pasado

Uno de los trenes de alta velocidad (AVE).
Uno de los trenes de alta velocidad (AVE).

El sueño de viajar en tren desde Madrid a Lisboa en menos de tres horas se aleja. El ministerio de Economía portugués, por medio de un comunicado, aseguraba este jueves que abandona “definitivamente” el proyecto, anunciado ya en 2003 en una cumbre bilateral presidida por José María Aznar y José Durão Barroso y que, incluso, llegó a tener fecha optimista para su puesta en marcha: 2013.

El actual primer ministro portugués, el conservador Pedro Passos Coelho, tras ganar las elecciones en junio y con un país rescatado financieramente desde Europa y hundido en la crisis, ya había anunciado que, por motivos económicos, aparcaba la línea de alta velocidad.

Así, la decisión política estaba tomada. La razón por la que el Gobierno portugués abandona “definitivamente” el proyecto es judicial: el Tribunal de Cuentas (organismo portugués encargado de examinar los contratos estatales a partir de un determinado montante) ha declarado ilegal el contrato firmado en mayo de 2010 entre el Gobierno del por entonces primer ministro socialista José Sócrates y un consorcio de empresas denominado Elos reunido para construir el tramo que discurre entre las localidades de Poceirão, a 30 kilómetros de Lisboa y Caia, próximo a la frontera, de 167 kilómetros, por un valor de unos 1.400 millones de euros.

Las empresas constructoras estudian recurrir la sentencia

El tribunal alega una serie de irregularidades que, a la postre, servirán al Gobierno portugués para tratar de pagar menos indemnizaciones por incumplimiento. A este respecto, el consorcio, del que forma parte la española ACS, entre otras, estudia ahora recurrir la decisión del tribunal. Con todo, y con el objetivo de no perder los fondos europeos asignados, el Gobierno luso estudia reconvertir el proyecto en una línea “de alta prestación”, que dé prioridad a las mercancías. En los próximos días, se reunirán representantes portugueses, franceses y españoles para comentar estos nuevos planes lusos.

El anuncio del adiós al AVE se ha producido un día especial: el sindicato mayoritario CGTP convocó una huelga general para protestar contra las medidas laborales que, entre otras cosas, abaratan el despido y recortan las vacaciones. La huelga, la segunda organizada en cuatro meses y la segunda también celebrada contra Passos Coelho, ha paralizado la mayoría de los transportes públicos en las principales ciudades del país. Por la tarde se han producido incidentes en el centro de Lisboa entre la policía y varios grupos de jóvenes “indignados” poco después de que la protesta terminara.