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LinkedIn duplica su valor en Bolsa en el estreno de las redes sociales en Wall Street

El portal de contactos profesionales cierra su primera jornada en el parqué neoyorquino doblando su capitalización

El consejero delegado de LinkedIn, Jeff Weinner,  y el fundador del portal, Reid Garrett Hoffman, con gafas y camisa azul, siguen la evolución de las acciones en Wall Street.
El consejero delegado de LinkedIn, Jeff Weinner, y el fundador del portal, Reid Garrett Hoffman, con gafas y camisa azul, siguen la evolución de las acciones en Wall Street. STAN HONDA (AFP)

LinkedIn se ha convertido en el barómetro para medir la presión de la segunda burbuja tecnológica. La plataforma de contactos profesionales, con nueve años de vida, debutó el jueves en Wall Street con un alza superior al 109,44 % en el estreno bursátil más esperado desde Google en el verano de 2004. La atención se gira de inmediato hacia cómo reacciona Groupon, que como Facebook, Twitter y Zynga se plantea dar el salto al parqué.

LinkedIn cotiza bajo el símbolo LNKD. Y lo hace en el New York Stock Exchange, lo que supone un importante revés para el Nasdaq, considerada tradicionalmente como la plataforma bursátil por excelencia de las puntocom. En concreto sacó a la venta 7,8 millones de acciones, por un precio de salida de 45 dólares la unidad. En los primeros minutos de cotización llegaron a acercarse a los 93 dólares la acción, repunte con el que se valoraba la compañía en casi 9.000 millones. El frenesí continuó horas después hasta subir cerca de los 120 dólares. Finalmente cerró el día a 94,25 dólares por acción, más del doble de su precio de salida.

Una valoración muy superior, en todo caso, a las cifras de negocio que presenta a los inversores. El servicio de contactos tuvo unos ingresos de 243,1 millones en 2010. Los dobló respecto al ejercicio precedente. Esa cifra de negocio le aportó un beneficio de 15,4 millones de dólares. Y no está dicho que vaya a ser rentable este año, como resultado de las inversiones.

Estos números, como advierten los analistas, colocan a la compañía de San Francisco en la zona que se considera de burbuja. Uno de los grandes ganadores con la operación es Reid Hoffman, su fundador y ex ejecutivo del sistema electrónico de pagos PayPal. Como otros empleados, venderá parte de sus acciones, aunque conservará el 21,7% del control.

LinkedIn es un portal que ayuda a los profesionales a establecer contacto con las empresas y otros empleados. La compañía, con sede en Montain View, como Google, dice contar con más de 100 millones de miembros. Hace un año no llegaban a 65 millones. Aunque no son comparables, los seguidores de Facebook superan los 600 millones y se calcula que esta empresa vale 7 veces más.

Es la primera entre un grupo de conocidas firmas en Internet que da el salto al parqué, ahora que han alcanzado cierto grado de madurez. Son esencialmente plataformas sociales en la red. El interés se orienta de inmediato hacia el portal de descuentos Groupon, que podría moverse rápido usando la experiencia de LinkedIn como hoja de ruta.

Facebook, entre tanto, inició en abril una serie de contactos con los bancos para discutir los términos, tamaño y plazos de una eventual salida a Bolsa. El tanteo duró un mes. Como en el caso de Twitter y de Zynga, cuyo debut podría llegar en la recta final de este año. Pero aún no han comunicado oficialmente sus intenciones al regulador del mercado de valores en EE UU.

El interés es grande desde hace meses por estas empresas, hasta el punto de disparar el precio de sus acciones privadas en mercados paralelos a la sombra de los reguladores, como SecondMarket y SharesPost. Hace dos años, los títulos de LinkedIn se pagaban en estas plataformas por debajo de los nueve dólares. Cuando entraron los papeles para cotizar, ya valían tres veces y media más.

El apetito de los inversores por pegar bocado a las cinco firmas tecnológicas permitió a los gestores de LinkedIn darse el lujo de elevar un 30% el precio de la venta de acciones un día antes de fijar el precio final. Al margen de tanto entusiasmo, será interesante ver si los inversores, con las acciones en mano, deciden tomarse una pausa hasta ver cómo va el negocio.

Hay analistas que piden que no se olviden las lecciones del pasado y ponen como ejemplo lo que sucedió con Netscape, cuando empezó a cotizar en el verano de 1995. Como LinkedIn, tuvo un estreno espectacular. La demanda por hacerse con sus acciones bloqueó las terminales durante dos horas. De los 28 dólares pasó ese día a 75 la acción. Lo demás es historia.

La sombra de la era de las puntocom vuelve, por tanto, a hacerse presente. Jeff Weinner, consejero delegado de LinkedIn, dice que no le da importancia al primer día de cotización. "No es un indicativo de nada. En lo que estamos concentrados es en ejecutar bien nuestro plan a largo plazo", remachó el ejecutivo, que vio como su participación subió a 460 millones. La de Hoffman supera los 3.600 millones.