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La ONU y el Banco Mundial crean un equipo conjunto para atajar la crisis alimentaria

Las agencias de Naciones Unidas califican de "desafío sin precedentes y de proporciones globales" el problema del precio de los alimentos

Las agencias humanitarias de la ONU y el Banco Mundial van a crear un equipo conjunto de urgencia para atajar la crisis alimentaria mundial, un "desafío sin precedentes y de proporciones globales", que se cierne sobre millones de personas debido al fuerte y rápido aumento del precio de los alimentos básicos. Así lo han acordado hoy en Berna (Suiza) las agencias de Naciones Unidas y el secretario general de la organización, Ban Ki-moon. Para el corto plazo, Ban Ki-moon ha pedido donaciones a la comunidad internacional por 2.500 millones de dólares (1.600 millones de euros).

"Consideramos que la dramática escalada de los precios de los alimentos en todo el mundo ha evolucionado hacia un desafío sin precedentes de proporciones globales que se ha convertido en una crisis para los más vulnerables del planeta, incluyendo a los pobres de las ciudades", dice la ONU en un comunicado emitido tras la "histórica y esencial" reunión entre las 27 agencias sectoriales de Naciones Unidas, entre ellas el Programa Mundial de Alimentos (PAM) o la agencia para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y su secretario general iniciada ayer en la capital suiza.

En una rueda de prensa para informar sobre la reunión, Ki-moon ha hecho un llamamiento desesperado: "Si no se cubren plenamente los fondos que hemos solicitado a los donantes, nos arriesgamos a que aumente aún más el hambre, la malnutrición y a que estallen disturbios sociales a una escala sin precedentes". Debido a la escalada de los precios de los alimentos básicos ?arroz, trigo, maíz, frutas-, el Programa Mundial de Alimentos, del que dependen 75 millones de personas en el mundo, ha perdido en tres meses un 40% de su poder adquisitivo.

El líder de la ONU estaba acompañado en la rueda de prensa por la directora del PAM, Josette Sheeran, del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, del director de la FAO, Jacques Diouf, el presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura, Lennart Bäge, y del Director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy. Moon ha convocado a los líderes mundiales a una cumbre sobre seguridad alimentaria que se celebrará en Roma del 3 al 5 de junio.

No a la prohibición de la exportación

Paralelamente, Zoellick ha anunciado que el BM planea poner en marcha algún tipo de herramientas de financiación rápida para ayudar a los países más desfavorecidos y cuya estabilidad está en mayor peligro -ya se han producido revueltas con muertos en algunos países, como Haití, Camerún o Senegal, entre otros-. También creará herramientas de financiación más rápidas y flexibles para otros países. Además, su director ha anunciado que para el año que viene va a doblar el importe de sus préstamos para la agricultura en África, hasta los 800 millones de dólares (511 millones de euros).

También ha pedido, con el apoyo de Ki-moon, a los gobiernos que no tomen medidas proteccionistas, como la prohibición de las exportaciones de los productos básicos, ya que contribuirían a exacerbar el problema. "Instamos a los países a que no recurran a la prohibición de las exportaciones. Estos controles contribuyen a que se acapare, disparan los precios y perjudican a los más pobres", ha dicho Zoellick.

"Aunque hemos visto caer los precios del trigo en los últimos días, es probable que los del arroz y los del maíz sigan altos", ha pronosticado Zoellick, por lo que ha pedido que la comunidad internacional se centre también en el largo plazo, además de en las medidas de emergencia, como por ejemplo esfuerzos para impulsar el comercio mundial. "La emergencia es crítica, pero no podemos parar ahí", ha dicho el jefe del BM.