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Rothschild y Vega Sicilia inauguran su bodega en La Rioja alavesa para elaborar un “vino de leyenda”

El rey emérito Juan Carlos preside la apertura de las instalaciones donde se producirán 350.000 botellas de Macán

El rey Juan Carlos descubre la placa, en presencia del lehendakari Urkullu y la ministra García Tejerina, durante la inauguración de la bodega Macán.
El rey Juan Carlos descubre la placa, en presencia del lehendakari Urkullu y la ministra García Tejerina, durante la inauguración de la bodega Macán.

Dos de las tradiciones vinícolas más prestigiosas del mundo, la bordelesa de la familia Rothschild y Vega Sicilia de Riberas del Duero, han culminado hoy su ambicioso desembarco en La Rioja con la inauguración de su bodega Macán, el fruto de 15 años de trabajo en estas tierras donde esperan elaborar “un vino tinto de leyenda”. El rey emérito Juan Carlos ha presidido este viernes el acto oficial de apertura de las instalaciones bodegueras, ubicadas en una parcela de 45.000 metros cuadrados en Samaniego (Álava), donde se producirán un máximo de 350.000 botellas de Macán y Macán Clásico.

Todo comenzó con un apretón de manos entre el barón Benjamin Rothschild y Pablo Álvarez. Eso ocurrió en Burdeos a finales del siglo pasado. Rothschild y Vega Sicilia se conjuraron entonces para unir dos culturas del vino en una de las zonas vitivinícolas más importantes de España, el corazón de La Rioja. A las pies de la sierra de Cantabria, junto al valle del Ebro, ambas familias pusieron en marcha en 2003, en plena recesión económica, un proyecto empresarial que permitió sacar al mercado en 2009 la primera cosecha de Macán, vendida íntegramente en muy pocas semanas.

Junto a una extensión de 100 hectáreas de viñedos, que las familias compraron en secreto mediante 70 operaciones diferentes, Macán cuenta ya con una bodega nueva, diseñada por el arquitecto Enrique Johansson. Es un complejo de tres naves, dedicadas a la elaboración, envejecimiento y expedición del vino, y en funcionamiento desde julio de 2016. Ya en la última cosecha se han conseguido sellar 300.000 botellas.

Rothschild y Vega Sicilia han invertido 34 millones de euros en la adquisición de los terrenos para el cultivo y en la nueva edificación. “Esto no ha hecho más que comenzar. Hacer un bodega lleva toda una vida, pero conseguiremos que Macán sea uno de los grandes vinos del mundo”, ha afirmado Álvarez durante el acto de inauguración, al que han asistido también la infanta Elena de Borbón, así como la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, el lehendakari, Iñigo Urkullu, y los presidentes de La Rioja y de Castilla y León, José Ignacio Cenizeros y Juan Vicente Hererra, respectivamente.

Ariane de Rothschild y Pablo Álvarez, en la sala de barricas de la bodega Macán.
Ariane de Rothschild y Pablo Álvarez, en la sala de barricas de la bodega Macán.

El innovador diseño de la bodega ha buscado "simplificar ideas y conceptos, diseño y formas, materiales y colores; en definitiva hacer simple lo complejo", según ha explicado el arquitecto responsable del proyecto, Enrique Johansson. La bodega tiene forma de “pico de ave” y tiene una cierta inclinación descendente que, según su creador, favorece el proceso de elaboración del vino, desde que se reciben las uvas hasta que se embotella el caldo.

Las innovaciones enotécnicas permiten una estricta selección de los racimos y las uvas, el control de las temperaturas en todas las áreas del proceso de elaboración, maquinaria que permite la integridad de la uva, controles exhaustivos de la fermentación y conservación del vino, y sistemas de microvinificaciones para realizar pruebas por parcelas, variedades o diferentes técnicas enológicas así como modernos sistemas de seguridad laboral.

Rothschild y Vega Sicilia han venido elaborando el vino riojano en una bodega alquilada. Uno de los rasgos distintivos de Macán, aseguran sus responsables, es que sigue la tradición bordelesa de elaborar un primer vino (Macán) y uno segundo (Macán Clásico), al estilo de la cultura de los chateaux franceses del XIX. “Nuestros vinos son el resultado de un meticuloso proceso de selección de la uva procedente de 130 pagos de gran calidad”, remarca Álvarez.

“La nueva bodega supone un impulso técnico que nos permitirá optimizar nuestro trabajo, al estar dotada de los últimos avances en enotecnología. Contaremos con los mejores recursos para seguir elaborando vinos a la altura de los que exigen dos referentes mundiales como Vega Sicilia y el grupo Edmond de Rothschild”, comenta Ignacio Calvo, director de la bodega.

El responsable de Vega Sicilia ha señalado que a Macán le corresponde ahora "consolidar el proyecto y aprender más cómo son los vinos Rioja, puesto que venimos de culturas del vino diferentes. Eso se conseguirá con tiempo, esfuerzo y cariño".