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Un director y consejero de Uber dimite por hacer comentarios machistas

David Bonderman bromeó durante una reunión por una investigación sobre sexismo diciendo que las mujeres hablan mucho en las reuniones

Vigilantes en la sede de Uber de San Francisco durante la reunión de este martes.
Vigilantes en la sede de Uber de San Francisco durante la reunión de este martes. AFP

Uber se descabeza. Tras la salida temporal del consejero delegado, Travis Kalanick, el martes, se suma la dimisión del director y consejero, David Bonderman, al conocerse sus comentarios sobre las mujeres tras la investigación por acoso laboral y sexual a la que se ha sometido la empresa. Bonderman hizo el comentario inapropiado delante de todos los empleados, en una reunión que pretendía precisamente dar un giro en la empresa y dejar atrás la imagen de un lugar en el que se de fomenta la discriminación. Arianna Huffington, que dirigía la junta tomó la palabra: "Muchos datos indican que, cuando hay una mujer en el consejo, hay muchas más posibilidades de que haya una segunda". A lo que Bonderman contestó a modo de chascarrillo: "En realidad, lo que indica es que es muy probable que se hable mucho más".

Este miércoles decidió dejar su puesto, según indicó a Reuters, para intentar no ser una distracción más de la empresa, que trabaja en erradicar conductas sexistas. Además, escribió un mensaje a la plantilla con una disculpa: "Fue descuidado, inapropiado e inexcusable. Lo contrario de lo que pretendía y de lo que queremos que se adopte en Uber". Bonderman es fundador de TPG Capital, un fondo capital riesgo e inversor de Uber.

Huffington ha valorado la salida: "David está haciendo lo correcto para Uber, en este momento de cambios críticos en la compañía". El pasado martes Uber despidió a 20 empleados y advirtió a otros 30 por este tipo de conductas.

Otra de las medidas que se van a adoptar dentro de la start-up mejor valorada del mundo, con una estimación de más de 70.000 millones de dólares, está el control de gasto, de la gestión de recursos humanos y una supervisión más acentuada del comportamiento de los jefes.

Los coches de Uber, su aplicación y los servicios nacidos a partir del transporte de pasajeros, como la entrega de comida a domicilio siguen funcionando. Lo hacen sin consejero delegado, director de operaciones, director financiero, ni director técnico. Desde hoy, también sin Bonderman. Todos estos ejecutivos eran, casualmente, hombres.

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