Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El peso mexicano se consolida a las puertas de la renegociación del TLC

La perspectiva de un desenlace positivo de las conversaciones comerciales, la mejora fiscal y el resultado electoral en el Estado de México impulsan a la divisa emergente

Peso mexicano
Una casa de cambio de monedas en la Ciudad de México.

En menos de cinco meses, el peso ha pasado de ser una de las monedas asediadas del mundo a ser una de las más destacadas del mundo emergente. Tras diez jornadas consecutivas al alza, su mejor racha en un lustro, la divisa mexicana ha tocado este miércoles su máximo frente al dólar en más de un año: desde mayo de 2016, cuando la sombra de Donald Trump todavía parecía lejana —ni siquiera había sido proclamado candidato republicano a la Casa Blanca—, no cotizaba en los niveles actuales. Y lo hace a las puertas de una negociación, la de modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), que marcará el futuro económico mexicano en los próximos años.

Ni la subida de tasas de interés en Estados Unidos —que sobre el papel debería dar alas al dólar frente al resto de divisas internacionales— ni el batacazo del petróleo —variable a la que el peso ha estado históricamente anclado— han minado el ánimo de los inversores. Reforzada por un dato de inflación en Estados Unidos inferior de lo esperado, lo que podría llevar a la Reserva Federal a rebajar la agresividad de su calendario inicial de endurecimiento de la política monetaria, la moneda mexicana ha llegado a bajar este miércoles de los 18 dólares: un hito que muchos inversores consideraban prácticamente imposible a principios de año, cuando la senda bajista del peso parecía imparable. Desde el pasado 20 de enero, cuando Trump tomó posesión como presidente de EE UU, acumula una apreciación del 20%.

Los factores de fondo que han impulsado a la moneda mexicana, la más líquida del bloque emergente, son tres: la expectativa de que las conversaciones para actualizar el TLC desemboquen en un acuerdo favorable para México, la mejora en las cuentas públicas y la reciente derrota de la candidata de Morena en las elecciones del Estado de México —el más poblado del país norteamericano—, que ha rebajado la probabilidad que los inversores asignan a la victoria de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del año próximo. A esto hay que sumar que el petróleo, aun lejos de los niveles de hace tres años, cuando cotizaba por encima de los 100 dólares por barril, parece haberse estabilizado en el entorno de los 50 dólares —sustos como el de hoy (cae un 4%) al margen— y la decidida acción del Banco de México, que ha llevado las tasas de interés hasta el 6,75%, tres puntos más que hace un año. 

"Teniendo en cuenta todas las dudas que había al respecto, que la renegociación del TLC se produzca es, en sí misma, una buena noticia para el peso: había riesgo de ruptura unilateral por parte de EE UU", apunta Carlos Serrano, economista jefe de BBVA-Bancomer. "Y que sea trilateral, aún más. México va a correr una suerte similar a Canadá y Washington tendrá más cuidado", añade. Si hace cinco meses le asignaba una probabilidad del 60% a que las conversaciones del TLC acabasen con un resultado adverso para México, hoy este porcentaje ha caído hasta el 20%. Aunque las autoridades de los tres países llevan meses de conversaciones, el proceso formal echará a andar en menos de dos meses y el objetivo del Gobierno de Enrique Peña Nieto es que concluyan antes de que termine el año para evitar que contamine la campaña para las elecciones federales de 2018.

Pese a la espectacular apreciación de las dos últimas semanas, Serrano no cree que vaya a quedarse aquí. Si se disipa la incertidumbre sobre el TLC, el economista jefe de BBVA-Bancomer ve el tipo de cambio en una horquilla de entre 17 y 17,5 pesos por dólar. Algo menos optimista es Juan Carlos Rodado, de Natixis, que ve al peso en 17,7, con un recorrido mínimos desde los niveles actuales. "El riesgo político ha caído tras la victoria del PRI en el Estado de México, pero si López Obrador llega al poder hay riesgo de que revierta las reformas estructurales aprobadas este sexenio. Ese es el mayor peligro para el peso", zanja Rodado.

Más información