Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Banco de España mejora tres décimas la previsión de crecimiento de este año, hasta situarla en el 3,1%

La entidad también mejora sus pronósticos de empleo

La economía española está desbordando todas las expectativas. El Banco de España se sumó este martes al grupo de instituciones y centros de análisis que revisan al alza las proyecciones sobre la economía española. Mejora en tres décimas el pronóstico que había realizado hace tres meses y elevó hasta el 3,1% su previsión de crecimiento del PIB este año y al 2,5% en 2018. También aumenta su cálculo de creación de empleo y rebaja la tasa de paro hasta el 13,2% a finales de 2019. La institución justifica los cambios por la mejoría del contexto internacional.

El gobernador de Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador de Banco de España, Luis María Linde. EFE

La creación de empleo marca récords, la demanda interna apenas pierde fuelle pese al aumento del precio del petróleo, las exportaciones están en máximos históricos al tiempo que se reduce la deuda privada y mejora la competitividad de la economía española. El crecimiento se asienta sobre fundamentos más sólidos que en otras épocas, cuando el ladrillo servía de doping.

El boceto que pintó el Banco de España hace dos años describía un paisaje con una ligera desaceleración de la economía por el encarecimiento del precio del petróleo, la dilución de los efectos positivos de la política fiscal expansiva, tras las rebajas fiscales de 2015 y 2016 y los aumentos de gasto público en año electoral.

Pero el favorable escenario internacional y el robusto dinamismo de la economía española están impulsando la actividad a unos niveles que están sorprendiendo a los analistas. El Banco de España calcula que el PIB avanzará al 3,1% este año, tres décimas más que su anterior estimación de hace tres meses. Ese guarismo amenaza con quedarse corto ante el fabuloso impulso que ha tomado la actividad económica durante el segundo trimestre y que promete con prolongar durante, al menos el tercer tramo del año.

La institución lo explica así en un informe publicado este martes: “Tras la modesta aceleración del PIB observada al inicio del año, la información disponible a la fecha de cierre de estas proyecciones sugiere que el producto podría registrar en el segundo trimestre un ritmo de avance algo superior al previsto hace tres meses. En particular, aunque, el repunte inflacionista habría restado pujanza al gasto de los hogares, los mercados exteriores han experimentado un vigor superior al proyectado anteriormente”.

El Banco de España mejora tres décimas la previsión de crecimiento de este año, hasta situarla en el 3,1%

El panorama se ralentiza el próximo año. Pero, también, menos de lo previsto inicialmente. La institución presidida por Luis María Linde eleva al 2,5% la proyección de PIB para 2018, tres décimas más que en el anterior cálculo, y al 2,2% en 2019, este pronóstico sin cambios.

El paro baja al 13% en 2019

El supervisor estima que la demanda interna —el factor que más contribuye al crecimiento— mantendrá su vigor este año “por la permanencia de las condiciones financieras favorables y el progresivo desapalancamiento de hogares y empresas”. Esto favorece el consumo porque los costes de la deuda restarán menos a la renta disponible.

El sector inmobiliario se va sumando paulatinamente a la recuperación. “Se espera una continuación de la mejoría de la inversión residencial, con el transfondo de la fortaleza del mercado de trabajo y de la disponibilidad de financiación a coste reducido”, recalca el supervisor. Este precisa que el agotamiento del stock de viviendas terminadas favorecerá este movimiento.

Si hay un beneficiado de la aceleración de la actividad es el empleo. “Mantendrá ritmos de crecimiento elevados”, sostiene el informe de perspectivas. En sus cálculos, el empleo crecerá un 2,9% este año y un 2,3% el próximo, tres y cuatro décimas más que en la estimación de abril. A pesar de ello, el instituto advierte de unas tasas de crecimiento de la productividad “muy modestas”. También avisa de la caída de la población activa en el próximo trienio por el envejecimiento. Esta situación lleva al supervisor a rebajar la tasa de paro en el 13,2% a finales de 2019.

Riesgos externos

Los riesgos sobre la economía española tienden a diluirse pero no desaparecen. El supervisor alerta del peligro de “un empeoramiento del contexto exterior, por un eventual aumento del proteccionismo comercial, un hipotético endurecimiento de las condiciones financieras globales y la incertidumbre asociada a la salida del Reino Unido de la UE”.

El supervisor también analiza el comportamiento de los precios. "Tras el intenso repunte del IPC a principios de 2017, se proyecta una ralentización en el resto del año, como resultado de la trayectoria a la baja del componente energético". El Banco de España calcula que la inflación media este año será del 2% y proyecta incrementos de precios más moderados para 2018 y 2019 cuando espera que crezcan un 1,3% y un 1,6% respectivamente.

A pesar del buen clima económico, el supervisor vislumbra algunas incertidumbres a nivel interno. Sobre todo, pone el énfasis en el elevado endeudamiento público y la necesidad de cumplir con la senda de consolidación fiscal pactada con Bruselas.