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El Santander compra el Banco Popular por un euro ante su inviabilidad

La posibilidad de que hoy la entidad intervenida no tuviera liquidez para atender a los clientes aceleró la resolución

Madrid / Bruselas

El Banco Santander ha comprado el Banco Popular al Mecanismo Único de Resolución europeo (MUR) por un euro ante el riesgo de que hoy mismo no tuviera liquidez suficiente para atender a sus clientes. Esta mañana, la Junta Única de Resolución europea (SRB por sus siglas en inglés), perteneciente al MUR, hizo pública la decisión. La drástica medida, nunca antes tomada en Europa, se ha acelerado por los problemas de liquidez del Popular ya que estaba prevista para realizar el próximo viernes con los mercados cerrados. El final del Popular llega tras una debacle bursátil. El Banco Central Europeo (BCE) ha apoyado esta medida que exigirá al Santander ampliar capital en 7.000 millones, para cubrir el capital y las provisiones requeridas para reforzar el balance del Banco Popular. Los 300.000 accionistas de esa entidad y los titulares de bonos subordinados y bonos convertibles perderán toda su inversión.

Ana Botín, en el centro, con el consejero delegado y el responsable en España del Banco Santander, durante la rueda de prensa.

Los bancos siempre están preocupados por su nivel de capital, pero mueren, muchas veces, por los problemas de liquidez, según dice una máxima bancaria. Esto es lo que ha ocurrido con sexto banco español. Ante el riesgo de colapso y que hoy no pudieran atender las retiradas de dinero de sus clientes, las autoridades europeas han realizado una intervención pública muy rápida e inédita, según comentaron fuentes financieras de Madrid y otras fuentes europeas. La operación ha consistido en la "resolución del banco", es decir, poner a cero el valor de las acciones, lo que implica la salida del todo el consejo de administración, y buscar un comprador. Hasta ahora, la entidad no había conseguido ninguna oferta de venta viable, según el MUR, por lo que se buscó esta salida público-privada. En el proceso estuvieron presentes Santander, BBVA, Bankia y CaixaBank.

"Las autoridades europeas nos llamaron anoche", por el martes 6 de junio, "y preparamos una oferta", ha comentado Ana Botín, presidenta del Santander. "El banco no presentó oferta en el primer proceso pero, como conocíamos el banco, hemos podido presentar una oferta en muy poco tiempo para quedarnos con el Popular", explicó Botín en rueda de prensa. La directiva repitió en cuatro ocasiones que la compra era buena para el sistema financiero y para España, pero negó haber "sufrido presiones de nadie". En el mercado se considera que el Santander ha evitado problemas políticos a los supervisores europeos y al Gobierno español para los que la quiebra del Popular hubiera tenido costes muy importantes. 

La compra del Santander supone que este banco asume todos los compromisos del Popular en liquidez y continuidad de sus negocios ya que absorbe la entidad. Eso incluye la retirada de depósitos que se pueda estar realizando ante la mala situación del Popular. El Santander ampliará capital en 7.000 millones para digerir la absorción y no recibirá ninguna ayuda pública. Botín dijo que el banco se convierte en líder en España con una cuota del 19%, con lo que supera a CaixaBank. Los actuales accionistas del Santander tendrán derecho de suscripción preferente sobre las acciones que emitirá la entidad para captar esos 7.000 millones en el mercado. Se dan un plazo de un mes para llevar a cabo la ampliación. La operación, valora, "es positiva para los clientes y los españoles en general".

El problema de los litigios

Santander ha designado con efecto inmediato un nuevo consejo de administración en Banco Popular que estará integrado por cinco miembros y que estará presidido por José García Cantera, director financiero del Santander, después de que el antiguo consejo de la entidad, con Emilio Saracho al frente, haya sido destituido. Javier García-Carranza y José Doncel serán consejeros ligados al grupo Santander, mientras que Pedro Pablo Villasante y Gonzalo Tejuca ejercerán como consejeros independientes. Botín explicó que esta situación será provisional porque la intención es absorber el Popular y que pase a ser parte de la unidad Santander España.

Preguntada por los posibles costes de los litigios legales, Botín admitió que "es posible todo tipo de demandas y eso lo hemos considerado en la valoración que hemos hecho del banco"; apuntó sin ofrecer más detalles. Fuentes de la entidad recordaron que una de las claves de la operación es que el Santander no ha comprado el banco a los accionistas del Popular, sino que ha adquirido una entidad en resolución a las autoridades europeas. Es decir, entienden que sería el MUR el que debería asumir las reclamaciones judiciales, algo que nadie puede garantizar.

Botín ha señalado que mañana se reunirá con los 100 principales ejecutivos del Popular. Botín ha anunciado que en un plazo aproximado de 18 meses el Santander se desprenderá de la mitad de la cartera inmobiliaria del Popular.

La cotización del banco que preside Emilio Saracho ha sido suspendida y previsiblemente las acciones no volverán a cotizar.  Los accionistas del Popular perderán el 100% de su inversión en las acciones de la entidad tras la amortización y puesta a cero de todos los títulos. Los tenedores de capital adicional de nivel 1 y de instrumentos de capital de nivel 2 (deuda híbrida y subordinada) también perderán su inversión. Son títulos por importe de más de 2.000 millones de euros. En cambio, no tienen ningún riesgo los depositantes, ahorradores e inversores en fondos gestionados por la entidad.

A la apertura de la sesión en Bolsa, las acciones del Santander se han resentido del movimiento (llevar a cabo una ampliación de capital siempre implica que los accionistas actuales vean sus acciones algo diluidas) y han llegado a caer cerca de un 2%, aunque luego se han recuperado el paso. Mientras, Bankia y BBVA, los otros dos posibles compradores del Popular, subían con fuerza.

"Hoy en día, la Junta de Solución Única (SRB) ha transferido a Banco Santander SA (Santander) todas las acciones e instrumentos de capital de Banco Popular Español SA (Banco Popular). Esto significa que Banco Popular operará en condiciones normales de negocio como miembro solvente y líquido del Grupo Santander con efecto inmediato", dice la nota del Mecanismo Único de Resolución.

Luis de Guindos considera que la resolución "es una buena salida para la entidad, dada la situación a la que había llegado en las últimas semanas"

Un movimiento "de interés público"

El mecanismo único europeo de resolución de entidades bancarias ha llegado a la conclusión de que el Popular estaba a punto de caer o que era probable que cayese ("failing or likely to fail"). Esta es la primera decisión de este tipo que adopta esta institución europea desde su creación. Por ello, el SRB y el FROB han considerado que la venta del Popular era "de interés público" para "proteger a los depositantes del banco y garantizar la estabilidad financiera". 

"La decisión tomada hoy protege a tanto a los depositantes como las funciones críticas de Banco Popular. Esto demuestra que las herramientas dadas a las autoridades de resolución después de la crisis son efectivas para proteger el dinero de los contribuyentes de rescatar los bancos", ha manifestado Elke König, presidenta de la SRB, según la nota de este organismo.

En una rueda de prensa posterior, la presidenta del SRB ha recordado que ha sido el primer caso de resolución bancaria llevado a cabo y que no se ha usado el dinero de ningún contribuyente. El BCE, ha explicado, tomó anoche la decisión de que el banco estaba sin liquidez o muy próximo a esa situación y que en el futuro próximo podía no estar en disposición de hacer frente a sus deudas. La decisión de intervenir se tomó de madrugada, para que las oficinas pudieran esta mañana abrir sin problemas. La del Santander, ha justificado, "era la mejor oferta, porque ofrecía más posibilidades financieras y una solución a largo plazo", ha justificado König, según informa Claudi Pérez.

En vídeo, el portavoz del Gobierno pide tranquilidad el pasado viernes por la situación del Banco Popular.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, considera que la resolución "es una buena salida para la entidad, dada la situación a la que había llegado en las últimas semanas, ya que implica la máxima protección a los depositantes y la continuidad de la actividad". El ministro señala en una nota enviada a los medios que la decisión de las autoridades europeas se ha adoptado "con total transparencia" y "se lleva a cabo sin la utilización de recursos públicos y sin que se produzca, por tanto, un eventual contagio entre riesgo soberano y bancario, como ocurrió en épocas pasadas". Además, ha querido reafirmar la solidez del sistema bancario español al decir que "la situación actual es muy diferente de la del año 2012, dada la buena salud del conjunto del sector financiero y de la economía española en general".

Sin ayudas públicas

El Santander ha emitido una nota en la que destaca que el rescate del Popular se llevará a cabo sin ayudas públicas. La entidad que preside Ana Patricia Botín ampliará capital en 7.000 millones de euros "para fortalecer el balance del Popular". El comunicado subraya que la entidad resultante de esta absorción será "la mayor de España en cuota de mercado en créditos y depósitos, con 17 millones de clientes".

El Santander calcula que la operación genere un retorno de la inversión del 13% o 14% en 2020 y un crecimiento del beneficio por acción en 2019. Las actuales acciones de este banco tendrán derecho de suscripción preferente en el aumento de capital, explica la entidad, que añade que ya "cuenta con compromisos para el aseguramiento por el total del referido importe". El Comunicado indica que se espera que el impacto sea neutral en capital principal de primer nivel (CET1) del Grupo Banco Santander.

La adquisición del Popular se produce tras la subasta llevada a cabo por el Fondo Único de Resolución (FUR) europeo y el FROB español en la que el Santander fue seleccionada como entidad adjudicataria y paga un euro de valor simbólico. Hasta ahora, y pese a su desplome, el Banco Popular estaba valorado en Bolsa en unos 1.300 millones de euros, que se volatilizan al 100% al fijarse ese precio simbólico.

La compra se produce después de que la entidad, cuyas cuentas están muy lastradas por los activos inmobiliarios, perdiera en Bolsa más del 50 % de su valor en los últimos días y "sufriera un deterioro significativo en su posición de liquidez", según explica el BCE.

Como parte de la ejecución del mencionado dispositivo de resolución, explica la nota, se han amortizado íntegramente las acciones del Banco Popular que había en circulación al cierre de ayer, así como las acciones resultantes de la conversión de los instrumentos de capital regulatorio emitidos por el Popular.

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