Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

‘Smart cities’ y otros nuevos grados de las universidades españolas

Los centros públicos y privados lanzan 58 carreras más respecto a 2015-2016, de las que solo una docena son de nueva creación

Las universidades españolas imparten este curso 2.781 grados y 3.772 másteres oficiales, según las estadísticas del Ministerio de Educación. ¿Muchos? Sí, incluso demasiados según a quién se le pregunte. ¿Nuevos? Hay 58 grados más y 10 másteres menos respecto a 2015-2016. Y 184 nuevas propuestas de título valoradas por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) durante este año. ¿Novedosos? “Un puñado de ellos”, contesta Juan Hernández, profesor de economía de la Universidad de Jaén, coautor de los anuarios La Universidad española en cifras. “Quizás 10 o 12, pero es un dato sin mucha validez”, responde.

Estudiantes de la Universidad de Barcelona en la biblioteca.
Estudiantes de la Universidad de Barcelona en la biblioteca.

Se refiere a títulos “más de tendencia”, a pie de cambio tecnológico, que buscan dar respuesta a las nuevas demandas sociales. Biotecnología, bioinformática, big data, smart cities, entornos digitales aplicados a las humanidades, el arte o el diseño. Impartidos sobre todo por siete u ocho universidades más activas y punteras. Para grupos de no más de 50 alumnos. “Las carreras con más alumnos siguen siendo Magisterio y Derecho”, recuerda Hernández; polivalentes como ADE (Administración y Dirección de Empresas); clásicas como una Ingeniería Industrial. “En España seguimos siendo muy tradicionales”.

La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) lanzará en 2017-2018 un grado en Gestión de Ciudades Inteligentes y Sostenibles -Smart Cities-, “que formará a profesionales capaces de comprender, gestionar y contribuir a gobernar las nuevas realidades urbanas que emergen de las profundas transformaciones económicas, sociales y tecnológicas asociadas a la globalización. Los estudiantes recibirán una formación mixta a partir de los estudios de ingeniería, geografía urbana y geoinformación”, explican en la institución. “Hemos hablado con los empleadores; uno de ellos había tenido un cargo político de planificación territorial en la Generalitat y nos comentaba lo difícil que era sentar a la misma mesa a geógrafos e ingenieros y que hablaran un lenguaje común”, cuenta Joan Carbonell, decano de la Facultad de Filosofía y Letras.

Esta vocación mestiza, interdisciplinar, que tiende puentes y abrocha áreas de conocimiento que tradicionalmente discurrían en paralelo, sin tocarse, es fundamental, en opinión de Carbonell, para abordar un futuro cambiante que demanda nuevos perfiles profesionales. “Historia no es un grado que haya surgido de las necesidades actuales, y va a existir siempre; pero hay otros de nuevo cuño que pueden ser más coyunturales”, defiende. Están unos años, 10, 15, los que haga falta, para formar a nuevos perfiles, y “cuando el mercado esté saturado, podemos tener la libertad de eliminarlos, o de transformarlos en función del momento”, argumenta. 

Como la Universidad Internacional de Cataluña (UIC), con su nuevo grado en Bioingeniería con menciones en Prótesis y Órtesis Dental y del Aparato Locomotor. “El sector de prótesis y órtesis ha evolucionado tanto en tecnología y materiales que muchas empresas españolas han de irse a Suecia o Estados Unidos a fabricarlas, con la consiguiente pérdida de competitividad”, justifica el rector, Xavier Gil, la creación de un grado que, una vez más, mezcla ciencia y tecnología, ser humano y atención clínica. Como el de Bioinformática coordinado por la ­ESCI-UPF, con la participación de la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y, en breve, la UAB, según está previsto, y en marcha este curso 2016-2017, que reúne “las habilidades matemáticas, la modelización computacional y el conocimiento biológico con especial énfasis en las aplicaciones biomédicas”.

ESCI-UPF e IAAC (Institut d’Arquitectura Avançada de Catalunya) lanzarán en 2018-2019 una nueva carrera de grado, en inglés, en Urban Sciences, que busca “producir conocimiento teórico y práctico que contribuya a comprender y resolver los problemas urbanos en la sociedad contemporánea”. Historia, economía, sociología, administración, arquitectura, ingeniería de transporte, ecología informática, ciencias urbanas.

Colaboración

Las instituciones catalanas de formación superior están siendo ejemplo de colaboración, entre ellas y con otras. “Tenemos en proyecto combinar estudios científicos y humanísticos con la Autónoma de Madrid, la Pompeu Fabra y la Carlos III”, aún muy en pañales, según avanzan desde la UAB. También están especialmente activas en el lanzamiento de nuevos títulos: 28 grados (y 46 másteres) para 2017-2018, según ha programado el Consejo Interuniversitario de Cataluña. No es la única estrategia. La política de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), por ejemplo, ha sido reducir más del 25% de sus títulos con la llegada de Bolonia. “Eliminamos los que no tenían demanda y fusionamos otros”, recuerda el vicerrector de Estudios, Calidad y Acreditación, Miguel Ángel Fernández Prada. Y han creado solo cuatro grados nuevos desde 2010, incluido el de este curso: Diseño y Tecnologías Creativas.

“Ser la primera promoción de unos estudios siempre marca mucho”, alienta Nacho Dualde, gerente de ESCI-UPF. Pero también tiene sus inconvenientes, como algunos posibles desajustes en el engranaje, que se van limando con el rodaje, y el vértigo que da empezar algo que antes no existía. Los portavoces universitarios se apresuran a minimizar los riesgos. “Hemos hecho estudios externos para asegurar la demanda y la posibilidad de empleo de nuestros estudiantes”, asegura Fernández Prada sobre el nuevo grado de la UPV en Tecnologías Interactivas, previsto para 2017-2018 en su escuela de Gandía. La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) fundamentó su grado en Lengua de Signos Española y Comunidad Sorda en la información técnica del Real Patronato sobre la Discapacidad, con las aportaciones de la Federación Española de Intérpretes de Lengua de Signos y de guías-intérpretes.

El grado en Ciencias Gastronómicas de la Universidad de Valencia (UV) “se puso a instancias de y en colaboración con entidades públicas y privadas de nuestro entorno”, apostilla Isabel Vázquez, vicerrectora de Estudios de Grado y Política Lingüística. La Federación Empresarial de Hostelería valenciana, el Ayuntamiento de Valencia, la Agencia Valenciana de Turismo, MercaValencia, los consejos reguladores. La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) se ha aliado con el Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía como “socio potente” para su flamante grado en Artes. “No deja de ser una prueba innovadora, y estar en esto con uno de los museos de arte contemporáneo más importantes de Europa nos aporta seguridad y confianza”, afirma Carles Sigalés, vicerrector de Docencia y Aprendizaje.

Prudencia en los ámbitos emergentes

“Los grados son ofertas más estables y asentadas, menos arriesgadas; son la base de la formación, han de tener una mayor continuidad”, dice Sigalés, y comparte la totalidad de las autoridades académicas consultadas. “Andar con pies de plomo” es la expresión más recurrente. Lo que no quiere decir que no se rastree en busca de titulaciones en “ámbitos emergentes” que comienzan a tener demanda y requieren una “formación interdisciplinar” de nuevo cuño. Pero con prudencia. “La proliferación de titulaciones creo que tiene más sentido en los másteres; en los grados hemos de ser cautos”, aconseja Carlos Andradas, rector de la Complutense (UCM). Su universidad comenzó a tantear el mundo de los videojuegos con un título propio; tuvo aceptación, así que lo convirtió en máster oficial, y, desde hace un par de cursos, en un grado.

A veces resulta difícil encontrar al profesorado adecuado; en otras ocasiones la complicación está en lograr que los docentes también sean interdisciplinares y trabajen coordinadamente con otros departamentos; en otras, el principal problema estriba en poder pagarles. Pero se va avanzando. La UV anuncia para 2018-2019 su grado en Ciencias de Datos, con materias de biomedicina, economía, estadística, ingeniería informática, electrónica, derecho y protección de datos. La Carlos III (UC3M) ofrecerá el próximo curso un grado en Gestión de la Información y Contenidos Digitales: análisis estadístico de datos, arquitectura de la información, bases de datos, posicionamiento web, técnicas métricas.

La UCM está apostando por dobles grados más que por títulos nuevos: su tándem de Matemáticas y Física lleva varios cursos siendo la carrera con mayor nota de corte de España. Mientras que la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad Pontificia de Comillas, Comillas ICAI, presenta su doblete Telecomunicaciones más Business Analytics para 2017-2018. La Universidad Europea (UEM) está tirando de ambas fórmulas: en su oferta académica puede verse un doble grado en Ingeniería Matemática aplicada al análisis de datos más una Ingeniería Informática, conviviendo con un grado en Diseño de Videojuegos y otro en Animación. “No se trata de que los nuevos títulos vengan a sustituir a los tradicionales”, advierte Fernández Prada. “Son un además de. Bellas Artes, ADE, Informática, Derecho, Medicina… van a continuar”, matiza. “¿Un consejo a los futuros estudiantes? Que hagan lo que les gusta, y que apuesten por estudios sólidos que les permitan ir evolucionando; dentro de 10 años habrá profesiones que aún no tienen ni nombre”, concluye Andradas.

Abiertos y de tres años

En 2017-2018 habrá algunos grados de tres años (según la fórmula 3+2, frente a la 4+1 que hasta ahora era la única que se aplicaba en el sistema universitario español). Se trata, en todos los casos, de titulaciones de nuevo cuño (una de ellas será el grado en smart cities de la Universidad Autónoma de Barcelona), la mayoría de ellas lanzadas por universidades catalanas. También aumentarán los grados abiertos, que permiten escoger asignaturas de diferentes disciplinas el primer año, y en los que la Pompeu Fabra fue pionera, seguida por la madrileña Carlos III, y, desde este curso, por la UAB y su grado abierto en Lenguas y Literaturas: son cinco filologías que el alumno podrá combinar durante su primer año académico. Francés y clásicas, francés y español. En segundo le tocará al alumno decidirse por una de ellas. Es la fórmula del sistema estado­unidense, de retrasar la decisión un año, después de haber podido picotear varias opciones para decantarse finalmente por una.

Másteres para experimentar

  • Comillas ICAI anuncia para 2017-2018 el primer máster de Industria 4.0 del mundo. “Los ­cambios tecnológicos y científicos se aceleran y esa ola está llegando a la industria; no tenemos profesionales preparados, todo es nuevo”, resume su director, ­Mariano Ventosa. Es un título propio, que es la fórmula que las universidades suelen utilizar para experimentar, para arriesgar. “Diseñar, lanzar e ir actualizando un máster oficial lleva el doble de tiempo. Si queremos estar en la cresta de la ola del cambio tecnológico, ahora mismo no nos podemos someter a los mecanismos de revisión de una titulación oficial”, zanja. “Si el diseño de las asignaturas y los contenidos se estabilizan, lo pasaremos a máster oficial, es nuestra vocación”, añade. Incluso podría terminar siendo un grado, quién sabe.
  • Si la creación de este máster, en inglés, ha sido uno de los objetivos de la cátedra de Industria Conectada de Comillas ICAI, en la que participan unas 10 empresas industriales y tecnológicas, el MBA Fashion & Law del Centro de Estudios Garrigues, con igual vocación internacional, emana directamente "de las necesidades que transmiten las empresas", asegura su directora académica, Vanessa Izquierdo. "Nos suelen comentar que, aunque existen másteres en comunicación de moda, no encuentran perfiles formados desde una perspectiva interdisciplinar y global, con capacidad de gestión", prosigue Izquierdo. "Vamos muy de la mano de las nuevas demandas y necesidades; nos fijamos mucho en lo que nos piden los alumnos; así ha surgido nuestro nuevo máster en emprendeduría e innovación", incide en la idea Irene Vilà, directora de la Escuela de Posgrado de EAE en Madrid.
  • Hablando de dar respuestas a lo que se cuece socialmente, el Instituto de Estudios Bursátiles (IEB) ha incorporado la especialización en derecho penal económico a su máster de acceso a la abogacía. “De plena actualidad por los casos de corrupción y malversación que han aparecido en nuestra sociedad”, dicen. ¿Argumentos para su puesta en marcha? Posibilidad de empleo y diferenciación de la oferta (dos conceptos muy repetidos por todos los entrevistados), según lo plantea Álvaro Rico, secretario general y coordinador académico. El IEB baraja, ya para 2018-2019, un programa especializado en start-ups y otro en tecnologías. “Los grados son más generalistas, consolidan una posición”, en palabras de Rafael Crespo, vicerrector de posgrado de la Universidad de Valencia (UV). “La especialización se da en los másteres”, diferencia Eugenio Lanzadera, secretario general de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), que ofrece un máster en estudios chinos, título conjunto con la URJC, y prepara otro sobre big data. Están más cerca de las nuevas profesiones y es donde más se innova, según viene a decir.
  • Un buen ramillete de nuevos títulos de la UEM ostenta ya la coletilla digital: Salud Digital; Diseño y Desarrollo de Videojuegos y Contenidos Digitales; Diseño Arquitectónico Digital. Nuevos másteres de la UOC versarán sobre marketing y periodismo digital y sobre cloud computing y Consultoría de Tecnologías de la Información (este como título propio). La UV jubila los másteres que se van quedando obsoletos y los sustituye por otros más actualizados: uno en ciencia de datos puesto en marcha este curso; otro en tecnologías web, computación en la nube y aplicaciones móviles, que comenzará a andar el que viene. 
  • La UAB ofrecía un máster titulado Grandes Temas de la Filosofía Actual, con escaso número de matriculados, según reconoce Joan Carbonell, decano de la Facultad de Filosofía y Letras. “Tenía más sentido eliminarlo y sacar un título de filosofía aplicada, de ética aplicada a problemas actuales”, razona el decano. De esta reflexión salió un máster en filosofía aplicada que arrancará en 2017-2018: formación en bioética, ética animal, ética empresarial, ética feminista, estética aplicada y filosofía de la ciencia y la tecnología. Se trata de “demostrar para qué sirve la filosofía”, dice Carbonell. “No me disgusta el verbo servir, servir para algo, en el buen sentido”, agrega. “La filosofía es una rama de conocimiento importante, con una repercusión real en los problemas de cada día”, defiende.

Más información