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Las exportaciones marcan el mejor trimestre de la historia

Pese al récord propiciado por la mejora del comercio mundial, el déficit comercial crece un 45,6% debido al precio del petróleo

Expositores españoles en el Salón Internacional de la Alimentación de Shanghái.
Expositores españoles en el Salón Internacional de la Alimentación de Shanghái. EFE

Las exportaciones españolas de mercancías siguen dando buenas noticias empujadas por una repentina recuperación del comercio mundial. Entre enero y marzo crecieron un 14,1% para alcanzar los 69.741 millones de euros, el mejor trimestre en la historia según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio publicados este martes.

Eso sí, la mala noticia reside en que a pesar de ese récord las importaciones crecieron incluso más, con un avance del 16,5% hasta los 76.940 millones de euros. Y ello dejó el déficit comercial de bienes en los 7.199 millones de euros, un 45,6% más que un año antes. En buena medida, este empeoramiento del saldo obedece al repunte de los precios del crudo, pues la compras de petróleo y derivados se han disparado un 88,6% respecto al mismo trimestre del año anterior. De hecho, una vez sustraído el crudo, la balanza no energética mejora hasta marzo, arrojando un déficit de 411 millones frente los 987 millones del mismo periodo del año precedente.

El Ministerio de Economía señala que las ventas al exterior registraron la mejor evolución de toda la UE salvo por Reino Unido, cuyas exportaciones en el trimestre se propulsaron un 21% fruto del hundimiento de la libra. Dicho esto, la buena noticia consiste en que por fin se percibe una mejora generalizada en el comercio mundial. Con la excepción del 2009, las exportaciones siempre solían crecer el doble que la economía. Pero a partir de 2012 se empezaron a registrar unos incrementos mucho más bajos, en línea con lo que sumaba el PIB o peores. Si antes las alzas del comercio mundial eran del orden del 5%, ahora se estaban dando tasas del 2%. 2016 fue un año particularmente preocupante. Una economía como la española que había acometido grandes sacrificios para ganar competitividad apenas lograba un crecimiento del 1,7%. Y eso se consideró un buen registro en medio de un clima de frenazo mundial. La competitividad arduamente ganada servía para que España se desmarcase de la trayectoria trazada por el resto del mundo. Hasta el punto de que en muchos países se anotaban incluso retrocesos. La crisis de los países emergentes productores de materias primas; las depreciaciones de divisas; la competencia salarial; el giro de China hacia un mayor consumo interno; el Brexit y las medidas proteccionistas parecían presagiar un peor rendimiento de los intercambios comerciales.

Sin embargo, este trimestre se ha dado un vuelco a esa argumentación. En la zona euro, las ventas avanzaron un 9,5%. En Francia un 4,2%; en Alemania un 8,5%; en Italia un 10% y en la UE un 9,7%. Fuera de Europa, las exportaciones de Japón sumaron un 8,5%, en EEUU un 7,3% y en China un 4,2%. Como se desprende de estas cifras, la mejora es general. Si bien todavía se trata de datos de un solo trimestre que se benefician del rebote estadístico, el crecimiento apunta ritmos algo mejores aunque todavía por debajo de las tasas previas a la crisis. La recuperación económica podría estar disipando parte del pesimismo dominante sobre las perspectivas del comercio mundial.

En el caso de España, la mejora de este primer trimestre ha hecho que en el acumulado de los doce últimos meses las exportaciones españolas aumenten un 5,1% frente al 1,7% al que crecieron en el conjunto de 2016. En tan solo tres meses la mejora es ostensible. Y marzo ha sido particularmente espectacular con un alza del 16,9%. Probablemente el dato de marzo también obedece a que en ese mes se concretaron decisiones que las empresas suelen tomar entre finales y principios de año a la luz de la perceptible recuperación, explican fuentes del Ministerio de Economía. "Este comportamiento se enmarca en una tendencia de la economía global, sobre todo por la mejora de Asia y Europa", explica Julián Cubero, de BBVA Research. La eurozona es el principal socio comercial de España y, por primera vez desde el inicio de la crisis, todas las economías que la componen crecen.

Estos datos de ventas españolas desvelan, además, otra buena noticia. En medio de la debacle, las mayores exportaciones españolas se consiguieron a fuerza de menores precios. En volumen se vendía más. Pero en dinero la cantidad no era tanto porque se estaban bajando precios. En cambio, en este trimestre se ha registrado un ligero repunte de los precios del 0,8%. Pese a que no supone algo espectacular, el dato ya no es deflacionista y demuestra una leve capacidad de fijar precios en una coyuntura más favorable.

Por áreas geográficas, todas crecen en el trimestre. Las exportaciones españolas dirigidas a la UE exhiben un incremento del 13,1%; a la zona euro un 13,6%; Asia un 25,4%; América del Norte un 18,5%; América Latina un 12,8%; África un 11% y Oriente Medio un 6,2%. Por sectores, los bienes de equipo crecen un 10,5%; el automóvil un 8,2% y alimentación, bebidas y tabaco un 14,1%. En el capítulo de las importaciones, los bienes de equipo engordan un 15,2% frente al mismo trimestre del año anterior. El automóvil un 6,6% y las manufacturas de consumo un 4,1%.

Durante la rueda de prensa para analizar las estadísticas, la secretaria de Estado de Comercio, Marisa Poncela, ha descartado que el conflicto de la estiba haya afectado a las exportaciones. No obstante, ha subrayado que habrá que esperar "a ver cómo avanza este asunto". "La responsabilidad es de todos. No le pongamos obstáculos al comercio para que todos nos podamos beneficiar de este crecimiento económico", ha declarado.