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Una concesionaria denuncia a Aena por los plastificadores ilegales de maletas

Sinapsis acusa al gestor de permitir que “una mafia” opere impunemente en el aeropuerto de Barajas. Aena dice que ellos han incumplido el contrato por falta de pago

Un operario forrando maletas en el aeropuerto de Barajas. | FOTO: SANTI BURGOS / VÍDEO: ATLAS

La empresa Sinapsis Trading, concesionaria del servicio de plastificación de equipajes del aeropuerto de Madrid-Barajas, ha presentado una querella contra los máximos directivos de Aena por el incumplimiento del contrato al permitir que una “red mafiosa” de 156 trabajadores operen en el aeródromo madrileño realizando ilegalmente el servicio de plastificar las maletas, con el correspondiente perjuicio económico que supone esta actividad pirata para la concesionaria.

El presidente de Sinapsis, Fabio Talin, señaló este jueves, en rueda de prensa, que Aena les ”engañó” cuando les adjudicó el concurso de la concesión a finales de 2015 al ocultarles la existencia de esa red de trabajadores “ilegales de origen rumano, latinoamericano y africano”, que, además de practicar una actividad ilícita, han realizado “vejaciones, intimidaciones y agresiones” contra los empleados de la concesionaria legal para impedir su labor profesional.

El modus operandi de esos trabajadores piratas es sencillo. Se acercan a los pasajeros que hacen cola para facturar o se dirigen a los mostradores y les ofrecen sus servicios. Plastifican las maletas a mano, con los rollos gigantes de plástico y un cuchillo que portan, sin entregar factura alguna. Suelen cobrar 5 euros, menos de la mitad que la empresa concesionaria, con lo que, en conjunto, consiguen unos ingresos anuales de en torno a los 3 millones de euros, según Sinapsis, que calcula que las mafias ya han “estafado” a Hacienda 12 millones desde que operan en Barajas.

La red mafiosa habría obtenido 12 millones en 'negro', según los denunciantes

Sinapsis, que emplea a 55 personas en Barajas, acusa a Aena de mantener una actitud pasiva frente a esta situación, que supone además un grave problema de seguridad puesto que el aeropuerto se encuentra bajo un nivel de Alerta 4 ante posibles ataques terroristas, en los que podrían participar estos trabajadores ilegales al manipular los equipajes. “Ni que decir tiene que entre estas mafias es absolutamente factible que se infiltren células terroristas o lobos solitarios que planeen un atentado”, argumentó Talin.

En su defensa, AENA alega no tiene competencia en la seguridad de las zonas públicas del aeropuerto, y que ya ha denunciado a la Policía la actividad ilegal de los plastificadores no autorizados. El gestor aeroportuario ha llevado a su vez a los juzgados a Sinapsis por incumplimiento del contrato, ya que la concesionaria dejó de pagar el canon mensual por la concesión en julio de 2016. Debido a ello, AENA ejecutó un aval por tres millones de euros, y rescindió el contrato el pasado 15 de marzo, convocando una nueva licitación del servicio y pidiendo a Sinapsis que dejara el aeropuerto.

Sinapsis presentó el pasado 28 de marzo una querella criminal por estafa y apropiación indebida contra el presidente de Aena, José Manuel Vargas; el director de servicios comerciales de Aena, José Manuel Fernández Bosch; y el director comercial del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Luis Triana.

El juzgado de instrucción número 12 de Madrid inadmitió la querella en el pasado 4 de abril. Contra ese auto, Sinapsis, cuya defensa jurídica corre a cargo de Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, ha presentado un recurso de reforma el pasado 30 de abril para que le sea admitida de nuevo la querella.

Sinapsis dejó de pagar el canon a Aena en junio de 2016

Concesión por cinco años

El contrato que se adjudicó Sinapsis en diciembre de 2015 contemplaba una concesión por cinco años del servicio de plastificación de embalajes del aeródromo madrileño a cambio del pago de un canon de 20,5 millones de euros por todo el periodo, más del doble del precio de salida de la licitación (9,4 millones).

No obstante, Sinapsis argumenta que ese compromiso de pago se realizó sobre la previsión de operar 1,2 millones de maletas al año, pero la presencia de los ilegales ha provocado que solo se plastifique la mitad de bultos, por lo que ha hecho inviable hacerse cargo del canon. De hecho, la empresa ha reconocido que dejó de pagar ese canon en junio de 2016, una vez que Aena no atendió sus peticiones de acabar con los plastificadores piratas.

Debido a la resolución del contrato por falta de pago el pasado mes de marzo, Aena ha convocado un nuevo concurso el pasado mes de abril para este servicio de embalaje al que se han presentado las empresas Leaseprint y Excess Baggage. Sinapsis denuncia también que Excess Baggage ya ha montado sus máquinas en el aeródromo madrileño y está operando antes de que se adjudique el concurso. El gestor asegura que esa operación es legal puesto que Aena ha arrendado provisionalmente el servicio de plastificación a esta empresa durante seis meses hasta que se adjudique el concurso. 

Sinapis, que opera en otros 8 aeropuertos españoles y tiene presencia en 20 países, pide al juez que imponga a Aena una fianza preventiva de 14,7 millones de euros por los perjuicios económicos que le ha causado este litigio.

Safebag , la anterior concesionaria del servicio, ya denunció la actividad de estos trabajadores ilegales y su actitud violenta, que fue objeto de numerosos reportajes en la prensa escrita y audiovisual. No obstante, Talin aseguró que el desconocía esa situación porque “lamentablemente no me puedo pasear por cada aeropuerto ni leer la prensa de cada país”