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El sector turístico exige al Gobierno que ponga fin al caos en el aeropuerto de Barcelona

Los hoteleros se quejan por carta a la vicepresidenta y al ministro de Interior y las aerolíneas temen que haya más colas con los nuevos vuelos de Level y Norwegian

Colas para los controles de pasaportes en el aeropuerto de Barcelona
Colas para los controles de pasaportes en el aeropuerto de Barcelona EFE

Las largas colas, de hasta tres horas, que se han generado en las últimas semanas en el aeropuerto de Barcelona por el control de pasaportes han encendido las alarmas del sector turístico. La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) ha remitido una carta a la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; al ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, y al consejero de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, para expresar su malestar por los problemas que están ocasionando las aglomeraciones y el desgaste que supone para la marca Barcelona por las quejas en las redes sociales y el eco que el asunto ha hallado en algunos medios internacionales. Las aerolíneas, según fuentes del sector, también se han dirigido a Aena después de ver cómo cientos de pasajeros perdían sus conexiones por las largas esperas.

El aeropuerto del Prat lleva varias semanas sufriendo durante los días punta largas colas en los controles de pasaportes, que se han intensificado como medida antiterrorista. El sector turístico esperaba un cierto desajuste los primeros días. Sin embargo, la madrugada del pasado lunes las colas no solo se repitieron, sino que la Policía Nacional aseguró que esta situación se podía repetir dada la falta estructural de agentes en Cataluña y, en particular, en El Prat. El aeropuerto recurrió a policías extra que derivó de la comisaría de Cornellà (Barcelona), pero no fueron suficientes.

Las quejas del sector y de la Generalitat, cuya portavoz Neus Munté llegó a tildar la stuación generada como "sabotaje" del Estado, han hecho que el Gobierno haya puesto en marcha un plan de choque para atajar las colas. El secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, expicó que el Ministerio del Interior y Aena comprarán 450 nuevos verificadores para los aeropuertos del conjunto de España, de los cuales 40 se instalarán en el El Prat. La semana que viene llegarán 20 de estos verificadores. Además, se comprometió a reforzar los efectivos policiales con entre 40 y 50 agentes más.

Indignación del sector

"Es absolutamente grotesco", resumió el presidente de la patronal hotelera, Joan Molas. "Ya hace tiempo que sabían que esas medidas tenían que ponerse en marcha. No entendemos que ahora nos digan que faltan recursos humanos o medios tecnológicos. Estamos muy sorprendidos", aseguró Molas, quien remitió las cartas a los Ejecutivos central y catalán para exigir "soluciones inmediatas" y una "reunión urgente" con las autoridades.

Para esta tarde había convocado un encuentro en el que debían participar el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo; los consejeros de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, y Empresa y Conocimiento, Jordi Baiget; la directora del aeropuerto, Sonia Carrochano; el teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el alcalde del Prat, Lluís Tejedor, y el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls. Sin embargo, Millo y Corrochano dieron plantón a las administraciones catalanas, según Rull, al no considerarla "pertinente".

La Generalitat, los ayuntamientos y los empresarios han acordado crear una comisión semanal de seguimiento a la que invitaron a Aena y a la delegación del Gobierno. "La situación es grave y el nivel de improvisación es estridente y clamorosa", ha denunciado Rull, quien aseguró que el pasado 26 de abril ya advirtieron al ministerio de Fomento de que esta situación podía producirse. Rull ha afirmado que ninguna de las instituciones contemplan que ni Aena ni el Gobierno se integren en la comisión, que debe examinar las necesidades del aeropuerto y fijar un calendario para resolver el problema de forma inmediata.

La preocupación también cunde entre las aerolíneas. No solo porque en los días punta muchos de sus pasajeros han perdido sus vuelos por las esperas, sino porque el tráfico de pasajeros del aeropuerto se dispara en verano. Y más cuando este año está previsto que se incrementen los vuelos intercontinentales con las nuevas rutas de Norwegian y Level, cuyos pasajeros deberán pasar necesariamente esos controles. Por ahora, algunas compañías están avisando a sus pasajeros por correo electrónico o mensaje de texto de que acudan al aeropuerto con tiempo.

Turistas que pierden su crucero

Lo mismo hacen las agencias de viajes. "Nos hemos encontrado con gente que ha perdido tanto vuelos de ida como de vuelta. Pero además, muchos vuelos alimentan los cruceros por el Mediterráneo que salen de Barcelona. Y algunos clientes no han podido empezar su crucero en la capital catalana y han tenido que coger un avión para incorporarse en la siguiente escala", explica el presidente de la Asociación Catalana de Agencias de Viajes Especializadas (ACAVE), Martí Sarrate. Los retrasos, asimismo, están afectando también la logística de agencias, hoteles y apartamentos turísticos. Por ejemplo, de los conductores que los clientes contratan para ir del aeropuerto a su alojamiento.

"Es un desastre. Pedimos que se hagan las inversiones necesarias para resolverlo", explica el director del Gremio de Hoteles de Barcelona, Manel Casals, quien ya ha empezado a hablar con los responsables de la Generalitat. "Creemos que todo esto se debe a una falta de planificación", zanja. Un portavoz de la Asociación de Apartamentos Turísticos (Apartur) explica que esos mismos problemas se repiten en sus alojamientos. "Todo esto está generando mucho malestar entre nuestros clientes y está haciendo la coordinación mucho más complicada", sostiene.