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Trump sopesa preparar un decreto para abandonar el TLCAN

El peso mexicano y el dólar canadiense caen con fuerza por las nuevas amenazas al tratado de libre cambio norteamericano

TLCAN
Wilbur Ross, secretario de Comercio de EE UU AP

El presidente de Estados Unidos ha vuelto a subir el tono de su amenaza a México y Canadá. Tras el reciente regreso a las andanadas contra sus vecinos y socios comerciales, este miércoles ha trascendido que el equipo de Donald Trump está considerando una orden ejecutiva para retirarse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que une a ambos países desde 1994. El mercado de divisas, siempre sensible a cualquier cambio de posición en Washington en materia comercial, reaccionó de inmediato: en cuestión de minutos, el peso mexicano caía un 2,5% frente al dólar estadounidense, cifra que luego se fue moderando hasta el entorno del 2%. El dólar canadiense siguió una tendencia similar, aunque mucho menos pronunciada.

La filtración de este supuesto borrador —en vísperas de un hito de gran importancia simbólica: sus primeros 100 días en la Casa Blanca— se interpreta en muchos foros como una táctica para presionar a México y Canadá en la renegociación, que debería echar a andar en los próximos meses. "Trump es consciente de que su agenda política de campaña se está viniendo abajo: el decreto migratorio, la reforma sanitaria y, más recientemente, el muro", apunta Ignacio Bartesaghi, experto en comercio internacional. "Parece más bien un mensaje tanto a su electorado, para hacerle ver que sus promesas siguen ahí y que no se está quedando quieto. Y a México, que cuanto más tiempo se demore la renegociación comercial, más tiene que ganar", añade.

Que la Administración Trump quiere un cambio de calado en las reglas que guían las relaciones comerciales entre los tres países norteamericanos no es ninguna novedad. Fue uno de los caballos de batalla en su campaña electoral y en los meses posteriores. Hasta su toma de posesión. Desde entonces, el tono se fue suavizando a medida que se le abrían más frentes geopolíticos: Corea del Norte, Siria y hasta un incremento de la tensión con sus socios de la OTAN a cuenta de las contribuciones económicas. El magnate republicano devenido en presidente, en cambio, volvió a repetirlo hace unos días: el martes de la semana pasada amenazó de nuevo con la salida de su país del TLCAN si no veía "grandes cambios" en el tratado. Y hoy, según ha trascendido a partir de informaciones publicadas por la cadena NBC y el portal web Politico, existiría un borrado específico para descolgarse unilateralmente del pacto que estaría ya en una fase final de redacción.

Los dos medios, que citan fuentes de la administración, indican incluso que el decreto podría estar listo para su firma “al final de esta semana o a comienzos de la próxima”, pero advierten de que "aún podría cambiar en los próximos días a medida que más que funcionarios intervengan" en el texto. No está claro tampoco si se trataría de una salida del TLCAN igual a la que decidió el primer día efectivo de gobierno, cuando ordenó la retirada de su país del tratado transpacífico de comercio (TPP, por sus siglas en inglés), aunque ese pacto aún no había ratificado por el Congreso estadounidense. En ambos casos, en cambio, subyace un argumento común: la Administración republicana considera que estos acuerdos comerciales no son justos y castigan a las compañías y, sobre todo, a los trabajadores estadounidenses. Numerosos expertos han contradicho este extremo, poniendo en valor los beneficios que de esa relación comercial se derivan para EE UU, pero su posición apenas ha variado un ápice.

Las reacciones no se han hecho esperar. Como ya ha sucedido con otras medidas polémicas de Trump, destacados miembros del Partido Republicano han alertado de las consecuencias que tendría la medida. El más categórico ha sido el senador por Arizona y excandidato a la presidencia de EE UU John McCain: "Salirse del TLCAN sería un desastre para los puestos de trabajo y la economía de Arizona. El presidente [Trump] no debería abandonar este acuerdo comercial vital", ha tuiteado. El Estado al que representa McCain en la Cámara Alta sería uno de los mayores afectados por la medida, ya que la tercera parte de sus exportaciones tienen a México como destino final.

Juan Carlos Rodado, jefe de análisis del banco francés Natixis para América Latina, califica de "ruido" las informaciones aparecidas este miércoles. "Así se lo estamos haciendo saber a nuestros clientes: no creemos que EE UU vaya a salirse, sino que quiere iniciar la renegociación lo antes posible", apunta. Respecto al impacto sobre el peso mexicano —"hacía tiempo que no veíamos un movimiento tan abrupto", admite—, lo ve como algo lógico habida cuenta de su recuperación de los últimos meses. "Cuando pasas de 22 a 18,5 pesos por dólar ya estás integrando muchas buenas noticias respecto al TLCAN, por eso cualquier ruido afecta tanto a la cotización", añade. Al cierre de la sesión de divisas, el tipo de cambio del peso se situaba en 19,2 unidades por billete verde.

Esta misma semana, las autoridades estadounidenses anunciaron un arancel estadounidense que gravará en un 20% las importaciones de madera blanda procedente de Canadá. El Departamento de Comercio había dado a entender hace un mes que estaba dispuesto a ser constructivo en la negociación para que no se rompiera la baraja. Pero nadie esperaba una decisión tan radical como la que ha trascendido este miércoles: si Washington acaba abandonando el tratado sería el fin de una era que comenzó hace 23 años. Y supondría un duro golpe sobre los importantes intercambios comerciales regionales.