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Puede que tu próximo pedido en Amazon te lo preparare un robot

Un total de 350 pequeños robots se encargan de mover más de 2.000 estanterías en el centro logístico de Castellbisbal (Barcelona)

Centro logístico de Amazon en Castellbisbal (Barcelona).

Se llaman drives y tienen un poco más de un palmo de altura. Se mueven a una velocidad de 1,7 metros por segundo y tienen la capacidad de levantar hasta 1.300 kilos, lo mismo que un hipopótamo adulto. Son los robots con los que Amazon da un paso más en la sistematización de sus centros logísticos en España y que desde hace un mes se encargan de agilizar los tiempos de recepción de productos y preparación de los pedidos en la planta barcelonesa de Castellbisbal. La empresa ha presentado esta mañana la tecnología que también implementará en el centro de El Prat y que por ahora solo tiene en otras 20 instalaciones en el mundo, dos de ellas en Europa, en Polonia e Inglaterra.

Los drives se deslizan debajo de las estanterías, llamadas pots, las levantan y las llevan hasta la persona que o bien se encarga de abastecer las existencias de los diferentes productos o de preparar las comandas. “Este sistema permite ahorrar tiempo en la preparación de los pedidos y reducir la distancia que tiene que recorrer un empleado para encontrar un producto”, ha explicado Fred Pattje, director general de operaciones de la empresa en España. Al no contar con pasillos, ha agregado el directivo, se aumenta en un 50% la capacidad de almacenamiento por metro cuadrado.

Tener más capacidad redunda en tener oferta y stock de más productos, lo que permite reducir el tiempo de espera para recibir los pedidos. Actualmente, desde que un cliente hace el click hasta que el pedido sale del centro logístico de Castellbisbal pasan 2 horas y 45 minutos. En la gran nave, los pequeños robots se mueven a gran velocidad por autopistas solo identificables por los códigos QR y se detienen ante cada estación de preparación de comandas. "Los drives son solidarios. El sistema detecta si uno no tiene suficiente carga para llevar un pot y envía un refuerzo para ayudarle", ha explicado Pattje.

Desde Amazon han insistido en que esta apuesta tecnológica no implicará pérdidas de empleo. Al contrario. La multinacional calcula que para el centro de El Prat, que abrirá en otoño, contratará 500 empleados más de los 1.500 previstos para poder dar respuesta a la demanda. Además, habrá 100 plazas adicionales dedicadas exclusivamente al mantenimiento y operación de los pequeños robots. Los humanos siempre serán necesarios. Si un producto cae de un pod, por ejemplo, se envía una señal para que un equipo especializado, esta vez de carne y hueso, se encargue de recogerlo y no se bloquee la línea.

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