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La patronal valenciana desaparece dejando una deuda de un millón con la Generalitat

El juez responsabiliza de la extinción a las organizaciones de Alicante y Castellón

Desde la izquierda, el presidente de Cierval Jose Vicente González, el de la CEV, Salvador Navarro, y el de Coepa, Francisco Gómez. Ampliar foto
Desde la izquierda, el presidente de Cierval Jose Vicente González, el de la CEV, Salvador Navarro, y el de Coepa, Francisco Gómez. EFE

La Confederación de Organizaciones Empresariales de la Comunidad Valenciana (Cierval) ya es historia. El juzgado de lo Mercantil 3 de Valencia ha declarado en un auto hecho público este jueves la extinción de la entidad, creada en 1981, que desaparece dejando una deuda de un millón de euros con la Generalitat. La Administración autonómica espera poder resarcirse reclamando el importe a las tres organizaciones provinciales que fundaron Cierval y han sido hasta hoy socias en la misma.

El final de Cierval se daba por hecho desde diciembre, cuando la patronal de la Comunidad Valenciana solicitó el preconcurso de acreedores. En febrero, la organización tiró definitivamente la toalla y solicitó el concurso en la modalidad de liquidación.

El juez constata la "insuficiencia de bienes" de Cierval para hacer frente a sus obligaciones y destaca que más de la mitad de sus activos son deudas "de difícil cobro". Se trata de cuotas de afiliados impagadas que se acumulan desde 2010, especialmente graves en el caso de "dos de sus confederaciones provinciales", las patronales de Castellón (Cec) y Alicante (Coepa).

El auto judicial indica que la patronal de la Comunidad Valenciana no puede equilibrar su situación financiera "dado que los ingresos por cuotas son inexistentes y resulta materialmente imposible la percepción de subvenciones al existir procedimientos de reintegro por la suma de 1.000.526 euros", lo que imposibilita la percepción de nuevas ayudas, "principal fuente de sus ingresos".

Los procedimientos de reintegro tienen su origen en las patronales de Alicante y Castellón, pero Cierval es la primera responsable de los mismos al haber servido de vehículo para la solicitud de las subvenciones. Los antiguos responsables de la patronal de Castellón se enfrentan, además, a penas de cuatro años de prisión por el presunto fraude en la organización de cursos de formación.

El juzgado de lo Mercantil 3 de Valencia declara concluido el concurso de acreedores, extingue Cierval y decreta la cancelación de su hoja registral. Un portavoz de la Consejería de Hacienda ha señalado que tras la desaparición, la deuda que mantenía con la Generalitat será dividida entre las tres organizaciones provinciales fundadoras: además de las de Castellón y Alicante, la de Valencia (Cev).

"Es la obligación que tenemos hacia los contribuyentes valencianos y es nuestra responsabilidad", ha afirmado el portavoz. La patronal de la provincia de Valencia, ha agregado, la única saneada, ya ha adelantado su disposición a hacer frente a la parte que le corresponde, que asciende a unos 250.000 euros.

Nueva organización autonómica

En paralelo a la desaparición de Cierval, la patronal de la provincia de Valencia ha dado el paso para convertirse en una organización de ámbito autonómico. Para ello modificó en marzo sus estatutos y ha establecido alianzas con las grandes asociaciones empresariales de Alicante —como la hotelera de Benidorm, Hosbec— y Castellón —como la cerámica, Ascer—.

El único obstáculo relevante que ha encontrado el plan de la Cev, presidida por Salvador Navarro, que aspira a que la nueva organización autonómica reduzca su dependencia de fondos públicos a un 40% de su presupuesto, es Coepa. La patronal alicantina, que también está ahogada por las deudas, acusa a la organización con sede en Valencia de invadir su territorio.

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