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España entra por fin en el radar del turista chino que viaja por libre

Los viajeros que se desplazan por su cuenta desde el gigante asiático superan por primera vez a los tradicionales circuitos en grupo

En las agencias de viajes de Pekín, dos rutas por Europa triunfan entre los clientes: una pasa por Italia, Suiza y Francia; otra por España y Portugal. Pero otros turistas eligen salirse de los habituales paquetes y viajar en solitario. Es el caso de Cheng Hong, una joven de 30 años, quien se desplazó sola a España dos veces en los últimos tres años y asegura que volverá a hacerlo pronto. El interés tanto de grupos como de viajeros individuales hacia España aumenta significativamente, pero el gran potencial radica en los últimos: jóvenes que forman parte de la creciente clase media china, van por libre y, para alegría del país receptor, gastan más.

Unos turistas chinos hacen cola para entras en un museo en Madrid.
Unos turistas chinos hacen cola para entras en un museo en Madrid.

Un paquete de turoperador cuesta entre 1.400 y 2.700 euros por persona y lleva a los turistas durante 12 ó 13 días a ciudades como Madrid, Barcelona, Toledo, Granada, Córdoba, Sevilla y hasta Badajoz, Ronda o Mijas para ir después a Portugal. Por su parte, Cheng (que no habla español) estuvo una semana en ambos de sus viajes a España y se gastó unos 3.000 euros en cada uno. "Es más barato que Francia o Italia, tiene unos paisajes increíbles y un patrimonio cultural envidiable", dice sobre España. Primero fue a Cataluña y Comunidad Valenciana, después visitó Madrid y las Castillas y ahora planea una ruta por Andalucía.

La agencia de Turismo española incrementa sus esfuerzos para atraer al turista que va por libre, cuyo número ha superado por primera vez a las tradicionales salidas en grupo. "El nuevo turista chino es de clase media-alta, principalmente visita las ciudades y no tanto las playas. Sabe inglés, no necesita ayuda de guías y domina perfectamente las nuevas tecnologías", explica Darío Polo, consejero de Turismo de la Embajada de España en Pekín. Para captar este segmento de turistas, Turespaña acaba de presentar el portal hellospain.cn, íntegramente en mandarín y con herramientas que ayudan a planificar el itinerario.

Los datos de octubre de 2016 a enero de 2017 del INE (los únicos que se pueden comparar debido a un cambio de metodología) muestran que en estos cuatro meses el número de turistas chinos ha aumentado un 48% interanual hasta los 125.471 viajeros. Su gasto medio por persona crece un 9% hasta los 2.800 euros (uno de los más altos) y sus viajes son largos (la media es actualmente de 10,6 días, lo que refleja el aún considerable peso de las salidas en grupo).

El viajero chino se concentra en dos épocas: a finales de enero y principios de febrero, (coincidiendo con el Año Nuevo Lunar) y durante la primera semana de octubre, con motivo de los días de vacaciones por el Día Nacional. "Es un calendario muy conveniente porque, por un lado, en nuestro país estamos relativamente en temporada baja y, por otro, los turistas encuentran aún un buen clima, sobre todo si lo comparamos con otros países europeos", dice Polo.

El rápido crecimiento del número de turistas chinos responde, primero, a un factor estructural. El desarrollo de la segunda economía mundial y al aumento de la renta de los ciudadanos les empuja a viajar cada vez más lejos (China es ya el primer mercado emisor del mundo con 120 millones de turistas). En el caso de España, además, es un destino que se ha descubierto tarde: la cifra de visitantes chinos sigue siendo modesta en comparación con otros países europeos, con lo que los incrementos son altos porque se producen sobre una base menor. "Los clientes saben sobre Francia, Alemania o Reino Unido, pero aun muy poco sobre España", dicen en las agencias de viajes.

Pero hay otros factores que impulsan los viajes. El primero es la conectividad aérea: tras más de un lustro solamente con la ruta Madrid-Pekín, en los últimos años se han abierto cinco conexiones más hasta el punto que se han superado las 22 frecuencias semanales negociadas entre ambos países. Estas están ya en proceso de ampliación para llegar a las 30, y en 2017 entrarán en servicio dos nuevas rutas: Barcelona-Shanghái, operado por Air China, y Barcelona-Hong Kong, por Cathay Pacific.

Otra de las estrategias que debería consolidar la llegada de los turistas que van por libre es la apertura de nuevos centros de recogida de información de visados en China, algo que evitará que los ciudadanos que viven lejos de los consulados españoles (situados en Pekín, Shanghái, Cantón y Hong Kong) tengan que viajar o enviar sus documentos por correo para conseguir su visado a España. Según las previsiones, de los tres centros actuales se pasará a quince a finales de este año.

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