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La remuneración de los grandes ejecutivos en EE UU vuelve a crecer

Los salarios y compensaciones pactados por los consejos de administración crecen un 7%

Los grandes ejecutivos de Estados Unidos rebosan de optimismo, hasta el punto de que los índices de confianza están en los niveles más altos desde la recesión. Y no solo porque esperan que el cambio político en Washington les favorezca. La economía y el mercado laboral mejoran, lo que debería traducirse en más ingresos para sus negocios. Ese positivismo se refleja en la valoración bursátil de sus compañías y en las remuneraciones, que el pasado ejercicio volvieron a crecer, con un incremento de casi el 7% con respecto a 2015.

Personas pasean frente a la fachada de Wall Street, en Nueva York. AP

La paga media de los principales directivos de las corporaciones cotizadas rondó los 11,5 millones de dólares (10,7 millones de euros) en 2016, de acuerdo con un análisis realizado por The Wall Street Journal a los salarios y compensaciones pactados por los consejos de administración de un centenar de empresas. Eso representa un incremento de casi el 7% con respecto a 2015, cuando la mayoría recibió un recorte.

El ejercicio 2015 fue especialmente volátil por las tensiones que dominaron el parqué. Pero a la vista del repunte en las pagas, parece que fue un evento temporal. Un año después, las empresas que elevaron la remuneración a sus principales gestores fueron más del doble de las que pasaron la tijera. Esto se explica porque los mercados financieros subieron y también los beneficios de las compañías.

El retorno medio de las compañías analizadas a los inversores fue del 17% en 2016, frente a solo un 4,5% en el ejercicio fiscal precedente. Los premios por rendimiento en acciones subieron un 7,4% mientras que los incentivos en efectivo caen un 1,4%. Es la manera que tienen los consejos de vincular las remuneraciones a la marcha a largo plazo de las compañías, más que a los beneficios a corto.

Los mejor pagados

El ejecutivo mejor pagado entre las empresas del S&P 500 que detallaron las remuneraciones fue Thomas Rutledge, del operador de cable Charter Communications, con 98,5 millones. Le sigue Fabrizio Freda, de Estée Lauder, con 48,4 millones, y Mark Parker, de Nike, con 47,6 millones. Tim Cook, de Apple, sufrió un recorte del 15% por no cumplir los objetivos. La de Jeff Immelt, en GE, cayó un 35%.

La lista incluye a tres ejecutivas. La mejor pagada es Meg Whitman, de Hewlett Packard Enterprise, que recibió 35,6 millones. Es el doble de lo que amasó en 2015, cuando decidió partir de HP. Virginia Rometty, de IBM, se benefició de un incremento del 65%, hasta los 32,7 millones. Denise Morrison, consejera delegada de las sopas Campbell, ganó 12,9 millones, un 37% más que en el ejercicio precedente.

El índice de confianza del Business Roundtable se colocó en el primer trimestre en los 93,3 puntos, un repunte de 19,1 puntos. Es el mayor incremento desde final de 2009 de este indicador que mide las expectativas de los empresarios en cuanto a ingresos, inversiones y empleo. Hasta ahora rondaba los 80 puntos. Cualquier lectura superior a los 50 puntos refleja que la economía se expande.

El dato va en la línea de otros similares publicados tras la victoria electoral de Donald Trump el pasado noviembre. El presidente republicano promete un recorte mayor de la regulación e impuestos para incentivar la inversión. Busca así duplicar el ritmo de crecimiento actual, que es ligeramente inferior al 2%. Pero está por ver aún que este optimismo se traduzca en más inversión de capital y contratos.

Esta asociación que representa los intereses de las grandes empresas está presidido por Jamie Dimon, el consejero delegado del banco JPMorgan Chase. Se declara “entusiasta” con la agenda económica de Donald Trump, que asegura creará oportunidades y aportará beneficios a todos los estadounidenses. La compensación anual en su caso fue de 28 millones, un 4% más alta que en 2015.

Las firmas financieras son las grandes beneficiadas de las políticas del republicano. Goldman Sachs, por ejemplo, voló un 30% desde las elecciones y fue el mayor contribuyente a la escalada del Dow Jones. Su consejero delegado, Lloyd Blankfein, recibió sin embargo un recorte del 4% en la paga, hasta los 22 millones. El salario base lo conserva igual pero recibió menos bonus en efectivo porque los ingresos cayeron.

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