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La niña que desafía al toro de Wall Street

Uno de los mayores gestores de activos del mundo planta una estatua de bronce para defender la igualdad de género en los cargos ejecutivos

Las dos estatuas enfrentadas en el distrito financiero en Manhattan

Con los brazos en jarra y la coleta al viento, una niña menuda mira desafiante desde el martes al imponente toro de Wall Street en Nueva York, un mastodonte de cara furiosa y tres toneladas de peso que simboliza el empuje del mayor mercado de capitales del mundo. El contraste entre una y otra figura de bronce ha brindado la que será una de las imágenes más poderosas del Día Internacional de la Mujer, en uno de los lugares, además, más fotografiados por turistas.

Popularmente bautizada ya como The fearless girl ("La niña sin miedo"), la cría con minifalda ha sido colocada por un fondo de gestión que se llama State Street y mueve activos por valor de 2,5 billones de dólares, lo que equivale a dos veces la economía española. En un comunicado, la firma instó a las empresas a incorporar a más mujeres en los Consejos de Administración y recalcó que las compañías con diversidad de género en su dirección son más rentables.

Según un estudio de MSCI, citado por State Street, las compañías con fuerte liderazgo femenino generan un retorno de capital del 10,1% por ciento por año, frente al 7,4% de aquellas sin una masa crítica femenina en la dirección. Wall Street, aun así, sigue siendo un territorio de dominio masculino en el que las mujeres aún tienen techos de cristal por quebrar.

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La estatua de la niña es una creación del artista Kristen Visbal y desde su colocación el martes por la mañana frente al llamado Charging Bull se ha convertido en un reclamo para los turistas, para los que el toro a la entrada a la Bolsa de Nueva York ya era un punto de fotografía obligatoria. El toro, según una noticia de The New York Times de la época, fue un regalo de un artista del Soho a finales de 1989 para simbolizar "la fuerza y el poder de los americanos" después del crash de 1987.

Desde entonces ha simbolizado eso y mucho más: durante los movimientos de protesta Ocuppy Wall Street, tuvieron que protegerlo con barricadas. Ahora es una niña pequeña que no tiene miedo la que parece estar pidiéndole explicaciones.