Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

SnapChat se desinfla una semana después del estreno bursátil

El fundador recibe un premio de 800 millones por la gestión de la operación

Logo de SnapChat una pantalla de la Bolsa de Nueva York
Logo de SnapChat una pantalla de la Bolsa de Nueva York EFE

Los inversores se lo piensan dos veces con SnapChat una semana después debutar en el parqué de Wall Street y eso ha provocado que se esfume el entusiasmo inicial que acompañó a la oferta. La plataforma social de los mensajes efímeros perdió una cuarta parte de su valor bursátil si se toma como referencia el precio máximo que se pagaba por sus acciones el pasado viernes.

La secuencia es la siguiente. SnapChat fijó en 17 dólares el precio por cada uno de los 200 millones de títulos que se iban a negociar al arrancar la sesión del pasado jueves. Todo fue como la seda, hasta el punto de que los operadores del New York Stock Exchange tuvieron que esmerarse para contener la euforia inicial. El primer canje de acciones se hizo a 24 dólares y la primera jornada se cerró con un alza del 44%.

La escalada continuó el viernes, en parte alimentada por el anuncio de que el conglomerado de medios NBCUniversal había inyectado 500 millones de dólares en la compañía en el marco de la oferta bursátil. Eso hizo que los títulos marcaran un máximo de 29,4 dólares la unidad. SnapChat consiguió así una apreciación del 55% en solo dos días y eso dio más argumentos a los inversores que juegan en contra.

Además, al final se colocaron 60 millones de acciones más de las inicialmente previstas para atender la demanda. Como dicen los analistas que siguen la sociedad de Venice, una cosa es creer en la compañía y otra distinta es la valoración en función del rendimiento de su negocio. “Es un juego de evaluación”, afirma el inversor David Tepper, que se hizo con acciones de SnapChat coincidiendo con el estreno, “porque uno no puede ir comprando a todos los precios”.

Pese a este voto de confianza, al fundador del fondo Appaloosa le cuesta entender que las acciones de SnapChat puedan valorarse a más de 30 dólares la unidad en este momento. “Compraré más si el precio cae”, anticipó el magnate. Es una opinión compartida por los analistas que hasta ahora se pronunciaron sobre el valor de la compañía. Ninguno recomienda la compra a estos niveles.

El argumento es simple: su negocio genera en este momento más pérdidas que ingresos y los fundadores tienen el control total. Las acciones de SnapChat se cambiaban este miércoles por debajo de los 22 dólares en la apertura de Wall Street, su quinta jornada como compañía cotizada. El mínimo está en los 20,6 dólares, que se tocó en la víspera. Los comentarios de Tepper le dieron un impulso del 3%.

Pese a esta corrección del 10% respecto al primer cambio de acciones de SnapChat, la operación se considera un éxito y eso le permitió a su cofundador Evan Spiegel ser 800 millones de dólares más rico. Es el premio que recibió el joven ejecutivo, bajo la forma de un bonus de 37 millones de acciones de la compañía, de acuerdo con la documentación entregada al regulador bursátil el martes.

La dirección de SnapChat explica que este premio tiene como intención “motivarle” para que siga trabajando por hacer crecer el negocio de la compañía y mejorar sus resultados financieros. La oferta pública de acciones, añaden, le aporta una inyección adicional de liquidez para sostener las operaciones de la sociedad y poder competir frente a rivales como Facebook y Twitter.