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La banca vende 18.400 millones de deuda pública desde el rescate de 2012

Las entidades financieras y las Administraciones Públicas colocan los bonos al BCE y a los inversores extranjeros

Oficinas de Ahorro Corporación, grupo de servicios financieros encargado de la subasta de bonos y letras del Tesoro Público español. EFE

En la crisis financiera de 2012, con la prima de riesgo disparada hasta los 600 puntos, los bancos españoles engordaron sus carteras con los bonos del Estado español que nadie quería. Además de soportar la deuda española, los bancos se beneficiaron de la elevada rentabilidad, la ausencia de otras opciones de inversión en mitad de la crisis y el buen trato regulatorio de la deuda soberana, que les contabilizaba como recursos propios. Así, la banca llegó a tener el 31,6% de todo lo que se emitía en 2012, según los datos del Tesoro.

Sin embargo, desde la estabilización de la situación (con el rescate del 40% del sector bancario), los cambios regulatorios y el plan del Banco Central Europeo (BCE) para comprar deuda pública, conocido como QE, la situación ha cambiado.

Así, los bancos privados han pasado de ese 31,6% a un 22,4% en diciembre de 2016. Esto supone que han vendido más de 18.400 millones en papel del Estado. Este movimiento coincide, además, en una etapa en la que España está emitiendo más deuda para financiar el déficit.

El papel de Draghi

En paralelo, el BCE ha pasado del 4% que tenía en 2014 al 16,8% de 2016. Estas cifras suponen que la banca se ha desprendido de un tercio de su cartera de deuda. Las Administraciones Públicas también han vendido mucho: en 2012 llegaron a tener el 11,1% y ahora solo controlan el 2,3%.

En los dos últimos años, el BCE ha destinado 167.489 millones de euros a la adquisición de deuda soberana española, el 11,8% del total invertido por el banco presidido por Mario Draghi. De este modo, la española era la cuarta deuda soberana con mayor presencia en la cartera del BCE hasta el 28 de febrero, sólo por detrás de Alemania (338.613 millones), Francia (268.666 millones) e Italia (233.692 millones), informa Europa Press.

Además del banco central, los inversores no residentes también han actuado como compradores netos de deuda. Según el Tesoro, antes de que estallara la burbuja, en 2006, aglutinaban el 49% de los bonos. En 2011 bajaron hasta el 34,8% y para diciembre del año pasado volvieron a subir hasta el 45,8% del total emitido.

Por tipos de inversor, en cifras absolutas, los grandes inversores internacionales tienen 377.193 millones; después está la banca privada española, con 184.498 millones y el BCE en tercer lugar, con 138.590 millones, según las cifras a vencimiento del Tesoro.