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Los hombres directivos admiten que hay barreras para que las mujeres manden

El 80% de los jefes ven frenos para que ellas ocupen puestos de mando pero siete de cada 10 niegan tener prejuicios de género

Ocho de cada 10 directivos opinan que hay barreras para el ascenso de la mujer al poder empresarial. Sin embargo, cuando se trata de reconocer la existencia de prejuicios de género en las organizaciones, casi siete de cada 10 hombres los niega tajantemente. Son dos de las paradójicas conclusiones que arroja el estudio Women in Business 2017, que la consultora Grant Thornton ha presentado esta mañana en Madrid.

Dia de la mujer 2017
Tres ejecutivos frente a una ventana Getty

En su 14 edición, Women in Business 2017 incluye una encuesta con la que pretende evaluar la acogida entre los distintos sexos de una serie de medidas para fomentar la igualdad en la dirección. Las conclusiones son claras y coincidentes: facilitar la conciliación, potenciar la flexibilidad laboral y aumentar la transparencia en los procesos de selección son las tres propuestas más convincentes para hombres y mujeres, con entre el 92% y el 63% de las respuestas.

Pero, a la hora de cuestionar la cultura empresarial y plantear cambios, las mujeres se quedan prácticamente solas. El 75% de ellas creen que es necesario un giro profundo en la cultura corporativa, que es excluyente, mientras que ni siquiera la mitad de los ejecutivos está de acuerdo. De ahí que las socias de Grant Thornton, María José Lázaro e Isabel Perea afirmen que "los datos indican que, a pesar de las apariencias, los prejuicios de género siguen prevaleciendo".

En el último año España ha elevado un 1% la presencia femenina en la dirección de las medianas y grandes empresas. Un exiguo aumento que eleva al 27% el porcentaje de mujeres en el poder, pero que "no es suficiente", en opinión de Lázaro, que destaca que el país se sitúa por encima de la media mundial (del 25%) y de la europea (del 26%), "aunque si seguimos a este ritmo la equidad la conseguiremos dentro de 20 años, en 2037".

La socia de auditoría de Grant Thornton asegura que las políticas en pro de la igualdad han sido insuficientes y no solo eso, en los últimos años se nota un cierto cansancio en las empresas, "que empiezan a ser complacientes y creen que ya han hecho lo que tenían que hacer en materia de género", continúa. De hecho, en los últimos tres años se observa un estancamiento claro en la progresión de la mujer en los puestos de dirección. Y, al mismo tiempo, crecen las empresas sin participación femenina en la cúpula, que han pasado del 33% del total de 2016 al 34% actual, un hecho preocupante.

Los países en desarrollo, los más paritarios

El estudio Women in Business 2017 destaca una vez más que los países de mayor crecimiento económico, es decir, los que están en proceso de desarrollo o figuran entre los emergentes, son los más igualitarios en materia de liderazgo femenino. Europa del Este, con un 38% de los puestos directivos ocupados por mujeres es la región mejor parada del informe, seguida por África y el sudeste asiático, que empatan con el 29% de los cargos. La Unión Europea es la siguiente en la lista, después América del Norte, Latinoamérica y Nueva Zelanda.

Rusia es el Estado más igualitario, pues la presencia femenina en el poder es del 47%. Polonia, con el 40%, ha avanzado seis puntos en el último año. El régimen comunista, señala Grant Thornton, que procura el acceso de la mujer a las carreras técnicas y proporciona ayuda en el cuidado de los hijos, explica esta buena posición. En el caso de Indonesia, con el 46% de mujeres en la dirección, o Filipinas, con el 40%, es el crecimiento económico el que provoca que todo el talento sea necesario para impulsarlo.

Contra todo pronóstico, el G7 es un lastre para la paridad en las cúpulas empresariales. Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Canadá, Estados Unidos y Japón, que es el peor, con apenas un 7% de ejecutivas, figuran por debajo de la media mundial.

Incluso los países nórdicos, tradicionalmente mejor posicionados en materia de igualdad en los consejos de administración de las firmas cotizadas, señala la consultora, no figuran en los mejores puestos del mundo en lo que a la dirección se refiere porque las medidas de conciliación laboral de la mujer no han dado los frutos deseados. "La conciliación está provocando problemas en la carrera de las mujeres, es un arma de doble filo que les permite seguir trabajando al tiempo que frena su ascenso a puestos de mayor responsabilidad", advierte Isabel Perea.

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