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Prosegur exime a su filial de la multa pendiente de la CNMC antes de sacarla a Bolsa

La división de transporte de efectivo, que cotizará, destaca entre los posibles riesgos para su negocio el auge del pago electrónico y los robos en Brasil

Vehículo de Prosegur para el traslado de efectivo.
Vehículo de Prosegur para el traslado de efectivo.

Prosegur arranca este lunes el periodo de prospección de demanda para llevar a cabo la Oferta Pública de Venta (OPV) de acciones de Prosegur Cash, su filial de transporte de dinero en furgones blindados. La idea es captar un máximo de 969 millones. Según el folleto de la operación, los nuevos títulos tendrán un precio de entre 1,95 y 2,35 euros y Prosegur Cash tendrá una capitalización de entre 2.925 y 3.525 millones de euros.

Prosegur Cash es una filial de Prosegur. Y la matriz se ha preocupado de sacar al mercado la empresa con varios blindajes que impidan sorpresas judiciales. Por ejemplo, según consta en el folleto, si llega a tener que pagar una multa impuesta por Competencia por formar un cartel, será la matriz la que cargue la sanción millonaria. "El 22 de abril de 2015, la CNMC inició un proceso contra Prosegur, Prosegur Servicios de Efectivo España (...) y Loomis España, S.A. por presuntas prácticas anticompetitivas en violación de la legislación de la UE. El 10 de noviembre de 2016, la CNMC impuso una multa de aproximadamente 39,4 millones de Prosegur y la filial de la compañía conjunta y solidariamente", reconoce. "Prosegur ha acordado indemnizar a la compañía por cualquier multa que pueda ser impuesta en última subsidiaria de la compañía en este procedimiento", explica la empresa.

La matriz, además, "asumirá, exclusivamente y de su propia cuenta de gastos", la defensa de las empresas en este litigio 13 de enero de 2017, señala. Además, se reserva el derecho a determinar la estrategia legal que seguirán. Prosegur presentó una apelación en la Audiencia Nacional para evitar la multa o, al menos, tener que pagar hasta que haya resolución firme.

En los folletos que las empresas registran antes de salir a Bolsa, reservan un espacio destacado a los posibles riesgos a los que se pueden enfrentar su negocio en algún momento. Los tipos de cambio, el entorno macroeconómico, los litigios judiciales... En el caso de Prosegur Cash, la empresa destaca algunos llamativos. Por ejemplo, recuerda que el crecimiento del dinero electrónico es un hecho. Y el corazón de su negocio es transportar dinero en metálico, por lo que la expansión de la tarjeta de crédito y el pago móvil no le beneficia.

"La disminución del uso de efectivo podría tener un impacto negativo en el negocio de la compañía", admite. Sin embargo, cree que hay todavía ventajas imbatibles en los billetes y monedas.  "El uso de efectivo como método de pago es una opción que implica beneficios que otros sistemas no tienen. Es probable que siga siendo el método más frecuente a largo plazo. En particular, el efectivo es aceptado casi universalmente. Y ofrece privacidad a los usuarios,   porque no deja un registro de uso ni expone datos personales, como sí lo hace el pago con tarjeta de crédito o los pagos electrónicos", defiende la empresa.

Riesgo de robos, sobre todo en Brasil

Entre los riesgos también destaca los posibles ataques violentos a sus camiones cargados de dinero. "El negocio de la compañía está sujeto al riesgo de ataques criminales de diversa índole, como el robo, intento de robo, fraude y robo en relación con la custodia, procesamiento y transporte de bienes valiosos", reconoce Prosegur Cash. "La compañía de vez en cuando sufre ataques criminales como robos y hurtos", apunta. "Tenemos rutas en las que las tripulaciones no están armadas debido a la legislación, como en Portugal y algunas carreteras en Francia, así que los ataques en carretera tienen una mayor tasa de éxito", explica. Aquí a veces sí sufren pérdidas. 

"La compañía puede sufrir pérdidas materiales que afecten a la rentabilidad de la empresa", abunda. "Tales ataques también puede resultar en la muerte o lesiones corporales graves para ciudadanos o empleados de la compañía. En general, los ataques a un vehículo blindado o un transporte de efectivo requiere criminales altamente experimentados y armados", continúa. "Como resultado, los ataques a los vehículos blindados son escasos y los ataques a las unidades de efectivo no ocurren en los mercados donde la empresa trabaja, con excepción de Brasil, donde las tasas de ataques criminales son particularmente altas", destaca.

En Brasil, dice Prosegur, los ataques criminales han aumentado significativamente en los últimos meses, "tanto en número como en gravedad". Si esta tendencia continúa, "la empresa podría tener que dedicar recursos extra", para asegurar las rutas, lo que les costaría más dinero, señala.