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Las exportaciones españolas logran un récord de 254.530 millones de euros en 2016

El ahorro por la caída del precio del petróleo y del gas ascendió el año pasado a los 8.880 millones

Contenedores esperan para ser transportados en un puerto
Contenedores esperan para ser transportados en un puerto EFE

La economía española exportó en 2016 más que nunca. Pese a la ralentización que se ha vivido en el comercio global, España vendió al exterior un 1,7% más hasta alcanzar un valor de 254.000 millones de euros en mercancías, un récord histórico según los datos de aduanas publicados ayer. En volumen, el crecimiento de las exportaciones nacionales ha sido del 3,5% e, incluso, duplica las tasas de crecimiento mundial situadas en el 1,7% en las últimas estimaciones.

Las exportaciones españolas aumentaron el año pasado un 1,7% en valor, una tasa de crecimiento por encima de la registrada en economías como Alemania, (+1,2%), Italia (+1,1%), Francia (-0,9%), Reino Unido (-0,2%), EEUU (-3,2%), China (-6,4%) o Japón (-7,4%). “Hemos conseguido mantener estable nuestra cuota de exportaciones en el comercio mundial. Eso no lo pueden decir muchos países debido a la pujanza de los emergentes”, ha explicado María Luisa Poncela, secretaria de Estado de Comercio.

Las exportaciones españolas logran un récord de 254.530 millones de euros en 2016

A pesar de la mejora del consumo doméstico, las importaciones disminuyeron en valor un 0,4% en 2016 hasta los 273.284 millones de euros. Y ese descenso se explica fundamentalmente por el precio del petróleo y el gas, que a pesar del repunte de los últimos meses ha brindado un ahorro en productos energéticos de 8.880 millones respecto a 2015 y de 24.904 millones si se compara con la factura energética de 2014. La secretaria de Estado ha declarado que espera que el barril de crudo se mantenga este año en el entorno de los 55 dólares, lo que significa un encarecimiento sustancial respecto a los 45 dólares de media de 2016 y puede empeorar significativamente la balanza comercial en los próximos meses. 

A cierre de 2016, el déficit entre exportaciones e importaciones ascendió a los 18.745 millones, un 22% menor que en 2015 y el segundo mejor saldo desde 1997. Solo en 2013 se registró un déficit en cotas más bajas. España siempre ha sido deficitaria en el comercio de mercancías, pero lo compensa con las ventas de servicios y, sobre todo, de turismo. De hecho, hasta octubre de 2016 la balanza por cuenta corriente registró un superávit de 15.600 millones, un 65% por encima que en octubre de 2015 impulsada, entre otros factores, por el buen comportamiento del sector turístico y el bajo precio del petróleo.

En volumen, las exportaciones aumentaron en 2016 un 3,5%. Lo cual implica que los precios de nuestros productos vendidos al exterior cayeron un 1,7%. En un contexto de desaceleración de las exportaciones, la competencia por precio se está revelando como un factor clave. Entre 2000 y 2007, el volumen de exportaciones españolas creció una media del 4,7%. Pero el comercio global avanzaba un 7,4% y, en consecuencia, España perdía cuota exportadora, tal y como señala el servicio de estudios de La Caixa. En cambio, entre 2012 y 2016 las exportaciones nacionales han crecido de media un 4,4% frente al 3% que han aumentado las ventas globales. Lo que significa que incluso se ha ganado algo de cuota exportadora, en parte por la devaluación competitiva sufrida, la mejora de la economía europea desde 2014 y la depreciación del euro desde 2015.  

Si se toma el punto más bajo de la crisis, allá por el año 2009, las ventas al exterior han engordado en 94.641 millones, un 59% más que los 159.889 millones registrados hace ocho años. Por el contrario, las importaciones se han elevado algo menos: en 67.168 millones, un 32% por encima de los 206.116 millones que se anotaron en 2009. Esta mejora de las exportaciones también obedece en buena medida al incremento de las compañías exportadoras, que han subido en un 46% desde 2008 hasta las 148.794 empresas.

Por sectores, en 2016 destacaron las exportaciones de bienes de equipo, que representan un 20% del total y crecieron un 2,5%; el automóvil, que con un 17,7% del total registró un incremento del 5,9%, y la rúbrica de alimentación, bebidas y tabaco, que con un 16,9% sumaron un 6,2% más.

Por áreas geográficas, el comercio con la zona euro creció en 2016 un 4,4% y supone un 51,8% del conjunto. Las ventas al resto de la UE subieron un 2,9% y constituyen un 14,5% del total. Sin embargo, la mala coyuntura económica de los países emergentes explica que las exportaciones a terceros países retrocediesen un 2,6% el año pasado. Se desplomaron un 9,1% las destinadas a América Latina y un 4,8% las dirigidas a Oriente Medio. Tan solo se salvaron las ventas a Asia y América del Norte, que aumentaron un 3% y un 0,3%, respectivamente.

Por comunidades, Cataluña es la que más exporta en 2016 con 65.141 millones y un incremento del 2%, pero arroja un saldo comercial deficitario con el exterior de 12.683 millones. A cierta distancia, Valencia es la segunda que más vende fuera con 28.679 millones, y presenta además una balanza comercial positiva de 4.801 millones, si bien en 2016 sus exportaciones solo han avanzado un 0,4%. Madrid ocupa el tercer lugar con 28.315 millones en exportaciones, pero sufre un saldo negativo de 29.353 millones. En 2016, las que más elevaron sus exportaciones fueron Castilla y León (+8,7%); Castilla-La Mancha (+7,7%) y Galicia (+6,4%). 

Ralentización del comercio mundial

El comercio mundial avanzó en 2016 más lento que el PIB por primera vez desde 2001: mientras que la economía global creció un 3,1%, el comercio tan solo repuntó un 1,7% en volumen. Las razones aducidas según el FMI y la Organización Mundial de Comercio: las medidas proteccionistas; la escasa inversión; un menor uso de las cadenas de valor y el mayor peso de los emergentes, que consumen menos bienes duraderos y, por tanto, exportaciones. También influye el giro de China hacia un mayor consumo interno y sus alzas de precios debido al encarecimiento de las materias primas, las subidas salariales y la restricción crediticia a las empresas muy endeudadas.