Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Agricultura obligará a poner el país de origen en los productos lácteos

Otros países comunitarios ya han adoptado esa medida bajo una filosofía proteccionista para sus producciones

Jaume Ponts Camps en su explotación ganadera en Huesca.
Jaume Ponts Camps en su explotación ganadera en Huesca.

El Ministerio de Agricultura ultima un proyecto de real decreto en virtud del cual será obligatorio indicar en el etiquetado de la leche y de los productos lácteos el país donde se haya producido esa materia prima, así como dónde se haya transformado y envasado. Con esta medida se pretende que el consumidor disponga de una información más completa sobre el producto que desee adquirir y, con ello, la posibilidad de favorecer igualmente la compra de producciones nacionales. Esta obligatoriedad estaría en vigor durante un periodo de dos años para leches y todos los productos derivados envasados y estarán excluidos los pertenecientes a denominaciones de origen o de indicaciones geográficas protegidas que ya tienen su propia regulación.

La reglamentación comunitaria sobre la indicación del país de origen en el etiquetado de los productos lácteos establece la voluntariedad de incluir dicha información. Sin embargo, esa misma normativa contempla la posibilidad de que sea obligatoria siempre que su omisión pudiera inducir a error al consumidor. Por esa razón, habilita a los países miembros para dictar normas sobre una indicación obligatoria.

En base a esa normativa, países como Francia e Italia ya han adoptado la decisión de incluir el estado de origen de la leche en las etiquetas. Otros, como Portugal, lo están estudiando. España es partidaria de que este tipo de normas estén armonizadas en toda la Unión Europea. Pero, en vista de que cada país está adoptando las suyas, Agricultura ha optado por aplicar la obligatoriedad para que los productos españoles no vean perjudicada su competitividad.

En medios agrarios no se oculta que por debajo de este tipo de actuaciones hay un rebrote de políticas proteccionistas en defensa de los sectoresde cada país, pese a que todos actúan en un mercado único comunitario. Francia ha sido uno de los pioneros a la hora de defender el consumo de sus productos frente a las importaciones más competitivas, con actuaciones que han ido desde las campañas en defesa del consumo de sus frutas y hortalizas a las exigencias del etiquetado de origen en las carnes y productos transformados y seguidamente en los lácteos. En ocasiones, se han producido agresiones a los cargamentos en las carreteras.

Agricultura, a través de un acuerdo con las industrias, ya intentó en los últimos años que las empresas incluyeran ya esa información de forma voluntaria, lo que les daba derecho a que en el envase figurasen las siglas de Producto Lácteo Sostenible.

España tiene una producción de siete millones de toneladas de leche e importa más de dos millones entre leche y derivados lácteos.

Más información