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El calabacín, la berenjena y la lechuga están por las nubes ¿Quedan verduras baratas?

Buena parte de las hortalizas se han encarecido con la ola de frío, pero unas cuantas valen menos que el año pasado

Zanahoria, Jengibre, cebolleta, batata, nabos y setas. No son los ingredientes de una rara sopa exótica, sino los únicos productos del campo que, al marcar una evidente tendencia inversa con respecto a la mayoría de hortalizas de temporada, han visto bajar sus precios con respecto a enero de 2016, entre un 1% y un 15%, según datos del comparador Soysuper que analiza el precio de nueve grandes supermercados online. Estos cinco alimentos no parecen descontar el efecto de la gran ola de frío que, hace poco, azotó Europa, estropeó los cultivos, paró parcialmente la producción, y causó un general encarecimiento de los productos agrícolas, con precios al origen que se han multiplicado hasta por 3,5 en un mes.

Entre los productos más caros destacan las berenjenas que, según datos del Ministerio de Agricultura, se pagaban al productor 73 céntimos de euro al kilo en la primera semana de enero y a finales del mes pasado ya valían 2,50 euros al kilo. La lechuga romana pasó de 20 céntimos el kilo a 53 céntimos, la coliflor de 34 céntimos a 58, y los calabacines, de 1,40 euros a 2,29 euros.

Una frutería en el mercado de la Cebada (Madrid), en 1978.

En los mercados de barrio las variaciones son parecidas. “El calabacín ahora lo vendo a 5,20 euros al kilo, pero antes estaba en 4 euros”, dice Francisco Ortiz, mientras pone en una bolsa de plástico la compra de un cliente en un puesto del mercado de la Cebada, en el centro de Madrid. Este hombre –cuyos padres y tíos empezaron a vender frutas y verduras aquí en 1962– admite que en Mercamadrid, el mayorista al que compra los insumos, los precios ya han empezado a bajar, a medida que el invierno se hace más “normal”. “Pero si estas semanas compré más caro y tuve que reducir los márgenes, no puedo ahora bajar tan de repente el precio”, admitía el jueves Ortiz, que tenía las berenjenas a 4,80 euros el kilo, las alcachofas a 5,20 y las judías a 8,80 (“pero son de Málaga, son de mejor calidad”, puntualizaba). Un ejemplo claro de que la progresiva vuelta a la normalidad en la producción de hortalizas tardará un tiempo en repercutir en el bolsillo del consumidor.

“El otro día compré en una tienda unos calabacines y me parecieron carísimos”, relata Francesco Pistolesi, un vecino de 60 años. “Con tantas cosas que elegir, lo que hago ahora sencillamente es comprar otra cosa”, zanja. Y, en efecto, hay incluso hortalizas que a mediados de esta semana habían aminorado su precio con respecto a hace un mes, como el nabicol (cruce entre el nabo y la col), que se ha depreciado un 21%, la cebolleta (un 9%) o los guisantes (un 7%), siempre según datos de Soysuper. Casi idénticos con respecto a principios del año eran los cartelitos virtuales de zanahorias, cebollas y algunas ensaladas.

Estas cifras reflejan sustancialmente las que maneja Mercasa, la empresa pública que participa en los mercados generales de Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla y Valencia. En estos establecimientos mayoristas, la lechuga cerró enero, en media, un 65% más cara que a principios del mes; las alcachofas, un 61%; la coliflor, un 54%; el tomate maduro, un 49%; las judías verdes, un 34%; y las patatas de calidad, un 8%. La zanahoria, por el contrario, sobrellevaba la ola de frío con una disminución del precio del 0,4%. Si se atiende a los precios al origen que recogen los informes semanales de coyuntura del Ministerio de Agricultura, el pimiento verde tipo italiano lidera los descensos entre la primera semana y la última de enero (-7,6%). Le siguen el champiñón (-2,9%), la zanahoria (-0,5%) y la cebolla (otro -0,5%). ¿Cómo se explica? "Hay productos más sensibles que otros a las condiciones climatológicas: sobre todo berenjenas, calabacines y judías verdes", dice el responsable del sector frutas y hortalizas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Andrés Góngora. Si para abastecerse de estas últimas España importa desde Marruecos, las dos primeras son de producción nacional. "Su maduración se ha ralentizado de forma importante".

¿Vuelta a precios normales? Este mes

El último boletín señala que en la cuarta semana de enero, “con precios en niveles inusualmente altos derivados de la escasez de oferta en los mercados de productos hortícolas, la mayoría de ellos sigue subiendo, aunque ya en proporciones mucho menos acentuadas que en las precedentes, destacando los incrementos en lechuga romana (15,72%), berenjena (13,20%) y tomate redondo liso (8,44%)”. En el informe se observa también que “las cotizaciones de ciertos productos parecen comenzar trayectorias descendentes, como en los casos de la judía verde plana (-8,62%), el calabacín (-7,95%) o la alcachofa (-4,93%)”.

Para saber cuánto tendrá que esperar el consumidor en ver los efectos de estas bajadas en tiendas y mercados, habrá que observar el comportamiento de las grandes cadenas de distribución, que venden algo más del 50% de las frutas y las verduras que terminan en las mesas de los españoles, en palabras de Góngora. Cuanto antes disminuyan los precios de venta al público en las cadenas, antes se notará una bajada en los demás comercios. "La situación debería normalizarse a lo largo de este mes, aunque la producción -sobre todo de brócoli, acelga y lechuga- se va recuperando más lentamente", concluye.

Frutas estables

Las frutas se han visto afectadas también por la ola de frío, pero en menor medida. La última semana de enero, el precio del plátano en origen registró un incremento del 69% con respecto al principio del mes, y el de la clementina, un 54%, según datos del Ministerio de Agricultura. Fueron los únicos ascensos reseñables. Por el contrario, la manzana y el limón se pagaron solo un 1,3% y un 2,2% más caros, respectivamente, y la pera blanquilla no sufrió variaciones.

“La fruta está más vinculada a las campañas de cosecha concretas y tienen más capacidad de almacenaje y de transporte con respecto a las hortalizas”, explica el responsable del sector frutas y hortalizas de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Andrés Góngora. “Los cítricos han sufrido algo el frío, pero en general han aguantado”.

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