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El decreto sobre inmigrantes de Trump causa inquietud entre las empresas

El Dow Jones pierde el nivel histórico de los 20.000 puntos por el miedo a los efectos de la política migratoria

Un agente bursátil en el parqué de Nueva York
Un agente bursátil en el parqué de Nueva York AP

El decreto vetando la entrada en Estados Unidos de nacionales de siete países de mayoría musulmana no tiene solo consecuencias morales y éticas. El caos y la confusión creada por la iniciativa firmada el viernes por Donald Trump también afectan a las grandes multinacionales, que están rechazando en firme la acción ejecutiva del presidente porque temen ahora por la seguridad de sus empleados y que pueda trastocar incluso sus operaciones.

Lloyd Blankfein, el consejero delegado de Goldman Sachs, mandó un mensaje rotundo a la plantilla en el que admitía que él decretó crea una disrupción a la compañía y por este motivo va a movilizar los recursos internos necesarios para asistir a los empleados que se puedan topar con algún problema legal por su nacionalidad. Blankfein dejó claro que la diversidad “no es una opción” para una compañía global como la que dirige; está en su naturaleza.

“Debemos atraer, retener y motivar a personas de orígenes y perspectivas diferentes”, señaló el ejecutivo. La dirección de Ford Motor y Boeing se expresaron en términos similares, al oponerse frontalmente a cualquier política que vaya contra los valores de sus compañías. Mark Parker, consejero delegado de Nike, puso como ejemplo el caso del medallista olímpico británico sir Mo Farah para exponer su rechazo a la iniciativa migratoria del presidente republicano.

Mo, como cuenta Parker, es de origen somalí y dedicó toda su vida a competir por Reino Unido. “Ahora tiene miedo de que no se le permita regresar con su familia en Portland”, advierte, al tiempo que ofrece todo el apoyo de la compañía de indumentaria deportiva a los atletas y empleados que se encuentren en una situación similar. El decreto de Trump, que califica de intolerante, amenaza valores como el respeto mutuo que fomenta el deporte.

"Vivimos un momento sin precedentes", opinó el presidente de Starbucks, Howard Schultz. El ejecutivo ya lideró durante las elecciones una campaña para movilizar el voto y trató de limar después las asperezas que originó el choque político. Ahora la compañía se compromete a contratar, durante un plazo de cinco años, a 10.000 refugiados en todo el mundo. "Escucho vuestra alarma de que los derechos civiles y humanos que damos por asumidos están siendo atacados".

El poder de la diversidad

La inmigración es clave para Silicon Valley, que fue muy activa durante la campaña en su oposición hacia la retórica de Donald Trump. Apple, Microsoft, Facebook y Amazon enviaron durante los últimos días notas similares a sus empleados destacando el poder que tiene la diversidad para el éxito de sus compañías y el conjunto del sector tecnológico, así como para la economía. La medida cogió a Alphabet con un centenar de empleados viajando.

El rechazo contrasta con la imagen de mano tendida que durante las últimas semanas mostraron los grandes ejecutivos con la nueva administración, a la que dieron el margen de la duda. Pero las primeras maniobras del presidente están creando incertidumbre. Como advierte el consejero delegado de Netflix, Reed Hastings, el decreto pone en “peligro” a sus empleados en todo el mundo.

La confusión es aún mayor entre las grandes aerolíneas que cubren las rutas transatlánticas. La IATA, la asociación que representa a 265 compañías de todo el mundo, denuncia que la acción ejecutiva firmada el viernes por Donald Trump está creando confusión entre los viajeros y las propias compañías aéreas. Los requerimientos del decreto migratorio, añaden, no están claros y tienen un coste adicional.

Por eso la organización exige que se especifiquen los términos de la medida, para evitar penalizaciones. Esta mezcla de incertidumbre y de sobrecostes provocó que compañías como American Airlines pedieran más de un 6% de su valor este lunes. El presidente Donald Trump responde que si la prohibición se hubiera anunciado con una semana de antelación, "los malos se habrían dado prisa para entrar en el país".

Mediación

La tensión se reflejó en Wall Street. El Dow Jones inició la sesión con una caída del 1% y perdió así el nivel histórico de los 20.000 puntos. Goldman Sachs fue el valor que más contribuyó a la remontada del índice de Dow Jones tras la victoria electoral de Donald Trump. El segundo del banco de inversión dirige el órgano en la Casa Blanca que asesora al presidente en materia económica.

Es la peor jornada desde el pasado 11 de octubre, un mes antes de las elecciones. Elon Musk, fundador de Tesla, también cree que la prohibición afectará injustamente a los inmigrantes y cree que esta medida “no es la mejor manera” de encarar los restos que afronta el país. Por este motivo confía en que la acción sea transitoria. Musk forma parte del grupo que asesora al presidente en cuestiones económicas desde el sector privado.

Jeff Immelt, consejero delegado del conglomerado industrial General Electric, también se comprometió a utilizar el canal abierto que tiene con el gobierno para intentar aplacar estas medidas migratorias y sus efectos. No se trata solo de las dificultades que potencialmente el decreto puede tener para sus empleados, además temen medidas de represalia contra EE UU de países afectados por este tipo de acciones unilaterales.

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