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Cómo ir de vacaciones a América Latina sin arruinarte

Vuelos 'low cost', autobuses y alojamientos. Los mejores trucos para ahorrar en tu viaje al otro lado del charco

Un billete de avión de ida y vuelta a México, concretamente a Cancún, por 520 euros. Volar a Sao Paulo (Brasil) y vuelta a España por 487 euros. Para el traslado a destinos menos conocidos como Liberia (Costa Rica) o Carolina (Puerto Rico) y regreso, el coste medio es incluso algo inferior: 485 euros y 409 euros respectivamente, según datos proporcionados por el buscador Skyscanner. Con estos precios medios, ¿quién podría todavía argumentar que viajar a América Latina sale excesivamente caro? Desde estas ciudades, además, es posible llegar a otras regiones de América del Sur, América Central, Caribe y México vía tierra o avión. Aunque algunas de ellas se encuentren todavía en un estadio de desarrollo incipiente, existen herramientas útiles a la hora de organizar viajes al Nuevo Mundo que, si no son propiamente low cost según los parámetros europeos, sí están a precios más asequibles que antes.

Jangadas, barcos típicos brasileños en el parque nacional de Jericoacoara.

El truco para aprovechar de las mejores tarifas es comprar los pasajes con suficiente antelación, de uno a tres meses en el caso de Brasil, en palabras de Lígia Barbosa, responsable de comunicación del Instituto Brasileño del Turismo. Y escoger las temporadas bajas: “Los meses de verano, de diciembre a febrero, son los más concurridos y, por ende, los más caros”, subraya Barbosa. Skyscanner confirma en parte esta información y señala que volar a Sao Paulo en marzo, el mes más barato para este destino, significa ahorrar un 52% con respecto al más caro, es decir, julio.

Una vez pisado el suelo brasileño, con la aerolínea de bajo coste Gol se puede volar hacia varias ciudades de América Central y América del Sur como Asunción, Buenos Aires, Santiago de Chile o Punta Cana; y con Azul, otra compañía low cost, se llega a Buenos Aires y a la Guyana Francesa, entre otros. La mayoría de los españoles que viajan a Brasil busca sol y playa (un 38% de ellos, según Barbosa) y naturaleza, ecoturismo y aventura (otro 38%). Para todos ellos, si su viaje es multidestino –es decir, si su objetivo es visitar varias localidades muy distantes una de otra, incluso fuera del país– puede ser de suma utilidad la fórmula Airpass Brazil, un programa que ofrece la mayoría de las aerolíneas brasileñas y que permite embarcar rumbo a varios destinos de libre elección tras abonar una tarifa fija única.

Por las carreteras argentinas

En Argentina, la web Plataforma 10 hace que comprobar ruta y horarios de los buses que recorren el país sea tan sencillo como comprar el billete on line. Con respecto al transporte aéreo, Andes ya opera rutas para seis destinos nacionales (entre ellos, Buenos Aires y Córdoba) por una tarifas interesantes. Este año, además, está previsto que despegue también en la patria de Borges el mercado de las aerolíneas de bajo coste. Para operar rutas low cost están pujando Flybondi, American Jet, y Alas del Sur, que en 2017, según su propia página web, realizará conexiones desde Córdoba hacia nueve destinos en Latinoamérica –entre ellos, seis nacionales– y también hacia Barcelona, Shanghai y Miami. La prensa argentina adelantó recientemente que también la colombiana Avianca podría entrar en este segmento.

“Hace unos meses inauguramos la ruta aérea Madrid-Córdoba, ciudad ubicada en el centro de nuestro territorio, vía Air Europa”, recuerda el coordinador de prensa del Instituto Nacional de Promoción Turística, Nicolás Fresco. Las mismas páginas webs que se utilizan en Argentina para buscar alojamiento pueden solucionar esta parte de la organización de un viaje en cualquier sitio de América Latina, según Fresco. Los portales que cita son TripAdvisor, Booking, Trivago, Expedia, Airbnb, Atrapalo, Despegar y Best Day. Hay varias opciones también para reservar una mesa: Restorando (también para otros países), Resermap (cubre Chile también), Guia Oleo, Yoquierocomer o iFood (no incluye restaurantes de Buenos Aires).

Las ruinas de Tulum (México).

En Colombia, la compañía low cost Viva Colombia ya conecta Bogotá y Medellín con Perú, Ecuador y Panamá, y cubre un amplio abanico de destinos dentro de Argentina. Otra aerolínea colombiana de viajes a bajo coste es Easyfly. Pero el país en el que más han florecido en los últimos años aerolíneas cuyos pasajes son muy asequibles es México: con Viva Aerobus, Interjet, Volaris y Westjet es posible encontrar rutas tanto internas como hacia los territorios de su entorno. También la compañía mexicana histórica, Aeroméxico, explota este segmento bajo la marca Aeroméxico Connect.

Pamela Duarte, encargada del marketing de la región de Coquimbo del Servicio Nacional de Turismo chileno, afirma que una buena opción para volar en el interior de este país es Sky Airline, una compañía de bajo coste que ofrece también conexiones con Argentina, Uruguay y Perú. “Si fuera una española que quisiera venirse a Chile, miraría los alojamientos en Booking, un portal que los empresarios hoteleros chilenos utilizan mucho”, y para planificar el viaje más en general “iría a ver Chile Es Tuyo, una página web chilena concebida para los chilenos”, añade.

Desplazarse en autobús es una opción interesante en muchos lugares de la región. Es el caso de Ecuador, donde las compañías Transporte Ecuador, Liberpesa y CIFA ofrecen recorridos por unas tarifas asequibles, según Ruth Martínez, gerente de la agencia Transvuelos. Una opción para moverse en autobús por Perú es la compañía de transportes CIVA.

Centroamérica, más cerca que nunca

Mercado de frutas y verduras de Antigua (Guatemala).

En una conferencia dedicada al multidestino en el marco de la última edición de la Feria Internacional de Turismo (Fitur), la secretaria general de la Agencia de promoción turística de Centroamérica (CATA, por sus siglas en inglés), Carolina Briones, hizo hincapié en el abaratamiento de los vuelos desde Europa hacia Centroamérica. Localmente, compañías como Wingo y Volaris (para destinos mexicanos, costarriqueños, guatemaltecos y puertorriqueños), o Air Panamá, Copa Airlines y Avianca “son ahora más asequibles”, dijo Briones. “Antes, hacían falta unos 600 dólares para ir de Nicaragua a El Salvador; ahora lo hacemos hasta por 200 dólares”, ejemplificó.

En el caso de que se busque viajar por vía terrestre, varias compañías de buses cubren las rutas que entrelazan los países de la región, como Transportes del Sol, Nicabus, Transnica y Ticabus. La agencia, que acaba de editar un catálogo con las mejores ofertas multidestino de la región que incluye también un directorio de empresas especializadas en este tipo de viajes, trabaja en la actualización de la información que ofrece en su página web, donde se encuentran las referencias de los principales establecimientos hoteleros y restaurantes de la región. “Las que están creciendo en esta área son las opciones relacionadas con el turismo colaborativo, como Airbnb”, afirma el director del turismo sostenible de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), Julio Eduardo Orozco. Lo que no excluye, en su opinión, el recurso a canales más tradicionales, los mayoristas y los operadores turísticos. “Los dos métodos suman”, sintetiza.

Para presupuestos muy ajustados

No todo el mundo tiene el mismo concepto de lo que es un viaje barato, puesto que hay tantos presupuestos como viajeros. Si el vacío del bolsillo no logra calmar las ansias de viajar a América Latina, algo de socorro puede venir de esas páginas web en las que se ofrece alojamiento (y a menudo alimentos) a cambio de trabajo, como helpx, Wwoof (granjas ecológicas) o Trustedhousesitters (cuidados de animales domésticos). Y si el viajero prefiere  recorrer la región en bicicleta, podría echar un vistazo a Duchas Calientes, una página en la que los aficionados del pedal se comprometen a acogerse mutuamente en sus respectivos países.

“¿Cómo se puede viajar por Sudamérica con 7 dólares (unos 6,50 euros) al día?”, se pregunta en su blog Laura Lazzarino, argentina de 31 años y viajera empedernida, quien relató los 18 meses que duró esta experiencia en Caminos Invisibles (2013), libro del que es autora junto con su compañero de aventuras, Juan Villarino. La regla número uno: hacer autoestop. “Incluso en países como Bolivia, donde los buses son muy baratos, nosotros elegimos extender el pulgar”, escribe Lazzarino en una entrada dedicada a este viaje. Para la comida, mejor dirigirse a los mercados: “Por unos pocos dólares se puede comer rico y nutritivo o se puede comprar para cocinar”. Tampoco el alojamiento es un problema, con tal de saberse adaptar: “En 545 días de viaje, solamente pagamos 20 noches en hostales”. Una buena herramienta para buscar hospedaje gratis y que la pareja utilizó mucho es la página web Couchsurfing, en la que anfitriones de todo el mundo abren las puertas de su casa a cambio de nada. Otra parecida (y sin ánimo de lucro) es BeWelcome.

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