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Diez empresas emiten el 28% de todos los gases de efecto invernadero en España

Eléctricas, cementeras y empresas de hidrocarburos son las compañías que más CO2 expulsan a la atmósfera

Diez empresas —eléctricas, cementeras y de hidrocarburos— emitieron en 2015 el 28% de todos los gases de efecto invernadero registrados en España. Ese año, el último del que se tienen datos cerrados, se expulsaron a la atmósfera más de 339,3 millones de toneladas de estos gases (fundamentalmente CO2). Y solo estas diez compañías expulsaron 95,2 millones de toneladas. El listado lo encabeza Endesa, con una fuerte presencia en la generación de electricidad con carbón. De hecho, nueve de las diez instalaciones más emisoras del país son térmicas de carbón. 

Central térmica de Endesa en la localidad As Pontes ( La Coruña).

España está obligada a registrar anualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, tanto las que están sujetas al sistema de derechos de emisiones como las que no. Además, también debe registrar las instalaciones que más gases emiten en el Registro Nacional de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero (RENADE). Partiendo de estos datos, el Observatorio de la Sostenibilidad ha realizado un informe sobre las grandes empresas emisoras de España. Las diez compañías que encabezan ese listado son: Endesa, Repsol (incluyendo Petronor), Gas Natural Fenosa, Hidrocantábrico, ArcelorMittal, E.ON, Cepsa, Cemex, Iberdrola y Cementos Portland.

Solo estas diez empresas emitieron 95,2 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en 2015. Se trata de algo más del 28% de todas las emisiones inventariadas ese año en España. "Es un cálculo conservador", indica Fernando Prieto, uno de los autores del informe del Observatorio de la Sostenibilidad.

Si se toma como referencia el registro de emisiones que están sujetas al mercado de carbono europeo (ETS, por sus siglas en inglés), ese porcentaje aumenta considerablemente: las diez empresas acumularon el 69,42% de todas las emisiones que están dentro de este sistema.

En 2015, las emisiones globales de España crecieron más de un 3,2% respecto al año anterior. Y el problema se situó en el sector de la generación de electricidad. El uso del carbón aumentó un 22%, lo que disparó el CO2 expulsado a la atmósfera. 

Nueve de las diez instalaciones más emisoras de nuestro país son centrales térmicas de carbón. Cuatro son propiedad de Endesa, dos pertenecen a Hidrocantábrico, otras dos a Gas Natural Fenosa y una a E.ON. La otra instalación que figura en el listado elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad es la fábrica de acero que ArcelorMittal tiene en Asturias. 

Endesa

Endesa es la eléctrica que más emisiones sujetas al sistema ETS registró en 2015, con 33,3 millones de toneladas. La compañía eléctrica es responsable del 9,8% de todas las emisiones del país, según el análisis realizado por el Observatorio de la Sostenibilidad. Le siguen a una distancia considerable Repsol, con 10,6 millones de toneladas, y Gas Natural Fenosa, con 12,9 millones.

El año 2015 supuso la consolidación del incremento del CO2 en España. La crisis hizo que a partir de 2007 las emisiones de gases de efecto invernadero cayeran. Pero, en 2013, con el inicio de la recuperación económica, esa tendencia se rompió. En 2015, se registró ese incremento de más del 3,2%. 

El Gobierno apuntó como responsable de esta tendencia al considerable incremento del uso del carbón para generar electricidad. El repunto se produjo en un contexto en el que el conjunto de la Unión Europea seguía reduciendo sus emisiones aunque su economía continuaba creciendo.

Si el problema era solo el sector eléctrico, 2016 podría suponer un cambio de tendencia en España. El año pasado las eléctricas usaron un 30% menos de carbón que en 2015, lo que ha supuesto que las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeran alrededor de un 20% el pasado ejercicio. Pero el sector eléctrico es solo una pata del sistema, habrá que esperar al comportamiento de los llamados sectores difusos -como la agricultura o el uso del suelo- para saber si España consigue reconducir la situación. 

El fallido mercado de emisiones

Europa tiene un régimen de comercio de derechos de emisiones desde hace más de una década. Se ideó como una fórmula para desincentivar las emisiones de gases de efecto invernadero. Los Gobiernos reparten cupos gratuitos a determinadas instalaciones, que les permiten emitir un número concreto de toneladas de CO2 sin tener que pagar. Si una empresa del sector regido por este mercado sobrepasa ese cupo debe comprar nuevos derechos de emisión. 

Ninguna de las nueve centrales térmicas de carbón más contaminantes de España tenía asignados derechos de emisión en 2015. Y a pesar de esto emitieron más de 42 millones de toneladas de COa la atmósfera para generar electricidad. ¿Cómo lo lograron? Recurrieron a la compra de derechos de emisiones en el mercado.

El problema es que el precio de la tonelada de dióxido de carbono está por los suelos. Cuando nació el sistema, se estimaba que la tonelada debía rondar los 20 euros. "Se observa que la cotización del precio de la tonelada de CO2 sigue con precios del orden de los seis euros", indica el informe del Observatorio de la Sostenibilidad. A ese precio, a las empresas les sigue compensando generar electricidad con carbón, la fuente más emisora. 

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