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El empleo volvió a crecer con fuerza en 2016 pese a la caída del sector público

El mercado laboral creó más de 400.000 empleos el año pasado y el número total de desempleados bajó en 541.700 personas

España ya encadena tres años de mejora laboral en su todavía maltrecho mercado laboral. 2016 ha acabado con 413.600 ocupados más, un 2,3% más que el año anterior. A pesar el aumento, el ritmo de recuperación se ha frenado, el año comenzó con incrementos superiores al 3%. Este enfriamiento guarda mucha relación con la caída del empleo en el sector público que a finales del año pasado destruyó puestos de trabajo por primera vez desde el verano de 2014. La prolongada mejoría aún es insuficiente para cerrar las graves heridas abiertas con la crisis: la tasa de paro se situó entre octubre y diciembre en el 18,6% y el número total de desempleados sigue encaramado en los 4,2 millones, según la Encuesta de Población Activa (EPA). Además, esa mejora debe buena parte de su vigor al tirón de empleos precarios, algo que se evidencia en la creciente tasa de trabajos temporales o el empuje en este último trimestre del llamado subempleo.

Dos operarios colocan unos paneles subidos en un andamio, en Sevilla PACO PUENTES / ATLAS

El 26 de junio se celebraron en España las elecciones legislativas. Se cerraba un largo ciclo electoral que arrancó con las elecciones europeas de mayo de 2014 y que tuvo dos epílogos en Galicia y País Vasco en septiembre. En verano, además, el Gobierno decretó un cierre contable en la Administración para embridar el déficit público, que entonces amenazaba con descontrolarse. Esto ha tenido consecuencias en el mercado laboral: el empleo público, que venía creciendo anualmente desde comienzos de 2014, ha vuelto a caer.

El lastre del sector público sirve para explicar que el cierre laboral de 2016 haya sido peor de lo que see esperaba. Los datos conocidos hasta ahora apuntaban, como así ha sido, a otro buen año para el mercado de trabajo. Pero los vaticinios eran mejores tanto en el último trimestre del año como en el conjunto del año. La afiliación a la Seguridad Social señalaba en esa dirección. Finalmente la EPA, el mejor termómetro laboral que hay en España, ha enfriado algo la euforia.

A pesar de que España encadena este trienio de recuperación laboral, todavía hay 4,2 millones de personas en paro

Finalmente el año ha acabado con 18,5 millones de empleo tras un ligero retroceso en los últimos tres meses del año y un repunte de 413.900 puestos de trabajos durante todo el año. Este incremento es incluso superior en el sector privado, 428.500 ocupados más, lo que sucede es que hay que restar los 14.600 menos de la Administración.

Desde que el mercado laboral tocó suelo entre 2013 y 2014, la continuada recuperación del empleo ha mejorado sus datos. Los récords negativos que marcaba entonces se alejan. Por ejemplo, la tasa de paro del 18,6% ya está casi nueve puntos por debajo de aquel máximo del 27,2% de comienzos de 2013 y ha bajado la segunda mitad de 2009. También hay que remontarse a esos meses para ver un número total de parados similar.

Otra muestra de esa continuada tendencia positiva se encuentra en los datos desestacionalizados que el INE ha ofrecido. Tanto el empleo como el paro han tenido en el último trimestre de 2016 un comportamiento positivo que también se prolonga durante el último trienio.

Pero como ya viene siendo una tónica sostenida desde que el empleo se unió a la recuperación económica, la precariedad sigue siendo el gran punto negro que no se puede soslayar en todo análisis del mercado laboral. El peso de los temporales sigue creciendo entre los asalariados y ya suponen el 26,5% del total, casi un punto porcentual más que hace un año. Su retroceso durante la crisis se debe, únicamente, a la destrucción de este tipo de empleos, mucho más sencillo que el de los puestos de trabajo fijos. Y una vez ha vuelto a subir la actividad, también lo ha hecho la demanda de este tipo de contratos.

Existe otra señal que apunta en la misma dirección. Durante el último trimestre el número total de horas trabajadas cada semana por todos los ocupados bajó un 0,3% sobre el mismo periodo del año anterior. Este descenso puede estar vinculado al hecho de que este año entre octubre y noviembre hubo más días festivos que en el mismo periodo del año pasado, pero también es cierto que hay 400.000 ocupados más. El resultado lógico de esta ecuación ha sido que el número medio de horas a la semana trabajado por cada ocupado ha bajado de 34,7 horas a 33,9.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en declaraciones a Onda Cero celebró los buenos datos de ocupación. En sus palabras destacó exageradamente que de finales de 2013 a 2016 se han creado en España 1.750.000 empleos. La cifra es menor (1.373.000), como admitieron luego en La Moncloa, explicando que tomaron por error datos de fuentes que aplicaban diferentes bases censales. “Falta mucho por hacer pero cinco años consecutivos de crisis económica no se resuelven en un cuarto de hora. Si somos capaces de mantener la política económica (...) llegaremos a esos 20 millones de ocupados”, subrayó Rajoy, reiterando el objetivo señalado para su ejecutivo para esta legistara. Para conseguirlo será necesario que se creen, al menos, medio millón de empleos cada año hasta 2020.

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