Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Samsung registra su mejor trimestre en tres años a pesar del fracaso del Galaxy Note 7

La fortaleza del negocio de semiconductores y pantallas compensa el coste de la retirada de los tres millones de terminales defectuosos

Con el fiasco del Galaxy Note 7, Samsung ha sufrido uno de los episodios más nefastos de la historia de la empresa, pero este disgusto duró muy poco, al menos en lo que a las cuentas de la empresa se refiere. El gigante surcoreano registró durante el cuarto trimestre del año pasado, en plena retirada de unos tres millones de smartphones por problemas con sus baterías, las mejores cifras de los últimos tres años. Un resultado impulsado por el negocio de los semiconductores y el de las pantallas, pero también con un segmento de teléfonos móviles que resistió el envite.

Visitantes utilizan dispositivos Samsung durante una feria de electrónica en Seúl.
Visitantes utilizan dispositivos Samsung durante una feria de electrónica en Seúl. AFP

Entre octubre y diciembre de 2016, la división de electrónica de Samsung obtuvo un beneficio operativo de 9,2 billones de wones (7.340 millones de euros), una cifra que no se registraba desde el tercer trimestre de 2013. Esto es un 50,1% más que el mismo periodo del año anterior. Por segmentos, las ganancias del negocio de semiconductores aumentaron un 77%, las de las pantallas se incrementaron un 347% y las de móviles un 12,1%. Por el contrario, los beneficios del segmento de electrónica de consumo cayeron un 60,1%, según datos publicados este martes por la compañía surcoreana.

En comparación con el trimestre anterior, el beneficio operativo de la empresa creció un 77,3%. Fue entonces cuando se notaron más los efectos de la retirada del Galaxy Note 7, con uno de los peores resultados del último lustro. Según la compañía, el coste relacionado con el incendio de las baterías del terminal estrella del año pasado, que obligó a parar la producción del teléfono móvil de forma definitiva por problemas de seguridad, ascendió a 4.930 millones de euros.

Las cifras indican que la diversificación del negocio del gigante surcoreano ha permitido superar rápidamente el bache sufrido entre julio y septiembre. "Los resultados del cuarto trimestre fueron impulsadas por los negocios de componentes, principalmente el de chips de memoria y pantallas", dijo la compañía en un comunicado. La apreciación del dólar estadounidense frente al won surcoreano durante el último año también ha jugado a favor de la empresa: debido a que las ventas de componentes generalmente se realizan en dólares, las ganancias procedentes de estas operaciones fueron más altas de lo normal.

Por el momento, no parece que el escándalo del Galaxy Note 7 haya repercutido en las ventas de teléfonos móviles. Según la compañía, la división resistió debido a las "fuertes ventas" de otros modelos como el Galaxy S7 o el S7 edge, así como de los terminales dirigidos al segmento de medio a bajo del mercado.

En el comunicado no hay mención explícita al incidente con el Galaxy Note 7, pero la compañía afirma que este año su prioridad será "garantizar la seguridad de los consumidores y la calidad del producto, mejorando los procesos de garantía, implementando nuevas medidas preventivas y aumentando el número de expertos dedicados a este fin".

Este lunes, Samsung presentó las conclusiones de la investigación interna que se llevó a cabo para determinar qué causaba el incendio repentino de algunos terminales del Galaxy Note 7. La compañía reconoció fallos en el diseño y fabricación de dos tipos de baterías que se equiparon en este smartphone que provocaron cortocircuitos. El gigante surcoreano ha prometido nuevos controles de seguridad para que este episodio no vuelva a repetirse, lo que hará retrasar unos meses la presentación de su nuevo terminal estrella: el Galaxy S8.

El negocio de Samsung tampoco parece verse afectado de momento por la supuesta relación del heredero del imperio surcoreano, "Jay" Lee Jae-Yong, con el escándalo de corrupción y tráfico de influencias que afecta a la plana mayor política y económica del país asiático, y que ha provocado la destitución de la presidenta Park Geun-hye por parte del Parlamento.

Más información