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El vino es blanco, rosado o tinto, pero no azul

Una reclamación del sector vitivinícola impide a Gik Live comercializar su afrutado como un vino

Imagen promocional de Gik Live de color azul. EPV

El vino es blanco, rosado o tinto, pero no de color azul. La aventura comercial en la que se embarcaron cinco jóvenes emprendedores con la elaboración del Gik Live, un caldo afrutado de una tonalidad azul intensa, se ha topado con el rechazo del sector vitivinícola. Una reclamación procedente de los grandes productores del vino se ha resuelto con la prohibición de comercializar el Gik como un vino. Los responsables de este producto aseguran que la demanda ha provocado que las ventas hayan quedado anuladas durante tres meses y el despido de dos trabajadores.

La startup Gik, radicada en Portugalete (Bizkaia), que pretendía “revolucionar una industria tradicional con el primer vino azul del mundo”, ha tenido que reconducir su negocio a raíz de la reclamación presentada por el sector ante la administración competente. Los responsables de la pyme vasca aseguran que en adelante no podrán introducir en el mercado su producto como un vino azul, pese a que está elaborado exclusivamente con uva y solo emplea pigmentos orgánicos para darle la coloración azul. En las nuevas etiquetas no puede figurar la palabra vino y se clasifica en el apartado de “otras bebidas alcohólicas”. “Hemos tenido que cambiar la composición a 99% vino y 1% mosto para adaptarlo a la legislación vigente”, explica un portavoz de Gik..

“Es injusto, porque Gik es 100% uva. Representa algo nuevo con lo que el sector no quiere convivir”, se lamenta Aritz López, uno de los cinco creadores del producto. Dos inspectores se presentaron a comienzos de agosto pasado en las instalaciones de la compañía para analizar las características de Gik Live, que hasta entonces se estaba comercializando como un vino azul. Esta firma aseguró que había vendido más de 90.000 botellas en el mercado nacional en un año de actividad, el equivalente a la producción de un viñedo de en torno a 10 hectáreas.

Este atrevido afrutado alcanza los 11,5 grados de alcohol, pero sin edulcorantes artificiales añadidos, según sus creadores, y marida perfectamente con "el sushi, los nachos con guacamole, la salsa tzatziki, la pasta carbonara y el salmón ahumado". Certifican que el vino está regulado por European Food Safety Authority y cuentan con las aprobaciones pertinentes de las instituciones que evalúan de manera continuada la seguridad y condiciones de uso.

Estos elementos no han sido suficientes para convencer a los productores vitivinícolas, que elevaron a la Administración una queja por intrusismo. La resolución administrativa (no ha llegado a los tribunales) concluye lo siguiente: “El término 'vino azul' no se encuentra entre las 17 categorías de productos vitícolas mencionadas en el Anexo VII del Reglamento 1308/2013 por el que se crea la organización común de mercados de los productos agrarios. La más parecida es 'vino', pero no existe 'vino azul”.

Ante esta decisión, que se ha visto acompañada por una multa económica cuya cuantía Gik no quiere hacer pública, López afirma que “hay quien defiende la tradición y el respetable nombre de sus vinos favoritos, pero no creemos estar haciendo mal a nadie. Tan solo intentamos acercar este mundo a jóvenes como nosotros. Debe haber hueco para todos”.

Los responsables de Gik exponen que la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas establece que “la diversidad es uno de los pilares de los vinos de España, que presentan una imagen atractiva y una oferta poderosa”. Por ello, lamentan las acciones emprendidas contra esta startup que comercializaba su producto como “un vino azul, dulce y afrutado”.

La sanción impuesta a Gik y la decisión administrativa de no venderse como vino ha llevado a sus creadores a lanzar una campaña en change.org para conseguir la categoría de vino y “un lugar justo en la industria” vitivinícola.

En una situación semejante se encuentra la bodega berciana Viñedos Amaya, que ha conmenzado a corregir la promoción de su ‘tecnovino’ de color añil tras la decisión judicial que obligó a sus creadores a desligar sus elaboraciones del término vino, según informa El Diario de León. En este caso, una sentencia ha establecido que el producto que la bodega leonesa estaba vendiendo como vino azul no puede ser considerado como tal, porque "no existe una categoría que recoja un producto de este color y características", dice el fallo judicial.

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