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Moncloa eleva hasta el 3,3% el crecimiento de España en 2016

La jefa de la oficina económica de presidencia aumenta en una décima el último pronóstico del Gobierno sobre el PIB del año pasado

El Rey Felipe IV inaugura el Spain Investors Day
El Rey Felipe IV inaugura el Spain Investors Day EFE

El Gobierno ha avanzado que la economía creció en 2016 un 3,3%, una décima por encima de lo previsto por el propio Ejecutivo y una décima más de lo que repuntó en 2015. Así lo indicó la jefa de la oficina económica de Moncloa, Eva Valle, durante la inauguración de la séptima edición del Spain Investors Day, un foro empresarial, patrocinado entre otros por el grupo Prisa, en el que se ponen en contacto 39 grandes empresas cotizadas con más de 150 inversores internacionales.

Poco después y en el mismo encuentro, el ministro de Economía, Luis de Guindos, no quiso confirmar ese dato ante la prensa, y tan solo especificó que espera que el crecimiento sea "al menos tan fuerte como en 2015", un claro indicio de las tensiones que subyacen sobre quién pone en el Gobierno la cara a los buenos datos económicos.

¿Y en qué se justifica este crecimiento tan robusto cuando hace tan sólo unos meses se preveía un cierto enfriamiento? Pues en los últimos datos de empleo conocidos. Según los cálculos del servicio de estudios de Bankia, el crecimiento de la afiliación a la Seguridad Social del último trimestre ascendió al 0,9%, un incremento del empleo muy potente, por encima del 0,7% que creció en el trimestre anterior debido al dinamismo del consumo, la campaña de Navidad y una aceleración de la contratación temporal. Y dado que existe una relación muy estrecha entre el PIB y el empleo, eso brinda ya de por sí una probabilidad muy elevada de que el crecimiento del PIB se sitúe entre el 0,7% y el 0,8%, más que suficiente para conseguir en el conjunto del año un 3,3%.

Una desaceleración muy suave

"Todos los expertos pronostican que este año haya una desaceleración del consumo, motivada por el alza del precio del crudo y la subida de impuestos. Es verdad que ahora empezará a notarse la rotación del mercado del trabajo y, por lo tanto, ya no tendrá tanto impacto en el consumo el hecho de que un parado pase de ganar 0 a 600 euros. En cambio, ahora se pasará más del empleo a la prestación y de la prestación al empleo, una rotación que tiene menos efecto multiplicador sobre el consumo. Sin embargo, por el momento todavía no se ven datos que apunten esa ralentización", explica José Domingo Roselló, analista del Flores de Lemus.

Al mismo tiempo, el BCE seguirá comprando títulos públicos, lo que continuará rebajando los intereses de la deuda incluso si estos empiezan a repuntar algo por la perspectiva de un repunte de la inflación. Por una sencilla razón: se refinanciará deuda de años anteriores que tenía tipos algo más altos. Además, un crecimiento mayor que en el resto de la zona euro ha estado atrayendo inversiones, si bien en esta rúbrica se ha registrado una cierta debilidad a partir del verano.

Y esa conjunción de factores está haciendo que la economía resista mejor de lo esperado. "Cuando todo el mundo pensaba que en 2016 la economía se desacelería cuatro décimas en un contexto de elevada incertidumbre política, al final ha resultado que no y la actividad ha demostrado una resistencia e inercia mayor de la esperada, fundamentalmente por la solidez de la demanda externa", comenta José Ramón Díez Guijarro, director de estudios de Bankia.

La responsable de la oficina económica de Moncloa también puso el énfasis en la importancia de la competitividad. Eva Valle relató cómo España suma hasta diciembre 39 meses consecutivos con una inflación menor que la zona euro, por debajo incluso del país más competitivo de Europa, Alemania. “Esa competitividad es la base de la creación de empleo”, incidió.

"En otras fases de recuperación de la economía española, la demanda externa estaría restando crecimiento, pero eso esta vez no está ocurriendo. Se trata de un crecimiento elevado, pero en cambio bastante más equilibrado que en otras épocas", afirma Díez Guijarro.

Por su parte, el ministro Guindos elaboró una encendida defensa de las reformas realizadas. "Todavía existen vulnerabilidades en la economía española", argumentó. Y entre ellas mencionó la amenaza de una marcha atrás en las reformas, la todavía precaria situación del mercado laboral y, sobre todo, una elevada deuda que debería reducirse ante la posibilidad de una subida de los costes de financiación.

El Ejecutivo espera batir previsiones en 2017

Delante de una representación de inversores internacionales, la jefa de la oficina económica de Moncloa, Eva Valle, vaticinó que en 2017 la economía española crecerá por encima del 2,5% de previsión oficial. Y el ministro de Economía, Luis de Guindos, resaltó que previsiblemente el PIB recobrará sus niveles previos a la crisis a mediados de este año, si bien se tardará al menos dos o tres años más en restablecer el empleo. Guindos dibujó un contexto internacional incierto y urgió a no deshacer las reformas en España. Es más, citó la necesidad de reformar las pensiones en el marco del Pacto de Toledo y la financiación autonómica.