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Los fondos extranjeros se adueñan del Ibex 35

La propiedad de acciones en la Bolsa española ha dado un vuelco radical. Los inversores foráneos ya tienen el 43,2% del mercado, récord histórico

Aunque hay cálculos que se remontan a 1989, el Ibex 35 echó a andar en 1992. Nació básicamente como una herramienta que sirviese de subyacente en la contratación de productos derivados. Sin embargo, con el paso del tiempo este indicador bursátil se ha convertido para algunos partidos políticos en la metáfora del capitalismo más feroz, en un poder fáctico cuya influencia trasciende el ámbito empresarial. Según esta visión, los dueños del Ibex serían unos señores mayores,miembros todos de lo que se ha venido en denominar la oligarquía castiza. ¿Eso es así? Desde un punto cuantitativo, rotundamente no. Los principales propietarios de acciones españolas están en Noruega, Estados Unidos, Reino Unido, el Golfo Pérsico y, de forma menor pero con un poder creciente, en Asia. Son ahorradores colectivos, cuyo dinero es gestionado por profesionales a través de fondos de inversión, fondos de pensiones o fondos soberanos. Otra cosa distinta es que estos dueños en la sombra del parqué no ejerzan los derechos políticos que les conceden sus acciones y deleguen la dirección de las compañías a los consejos de administración.

La distribución de la propiedad de las acciones de las empresas españolas cotizadas ha dado un vuelco radical en las últimas décadas. En 1992 el valor de mercado que sumaban las participaciones en Bolsa de las entidades financieras (bancos y cajas) era del 15,6%, los títulos en manos de las administraciones públicas suponían el 16,6% del total, la inversión colectiva española solo era el 5%, el 7,7% estaba en manos de empresas no financieras y las familias acaparaban el 24,4% del valor agregado. Ese año, el peso de los inversores extranjeros era del 30,6%. En 2015 —últimos datos oficiales del Servicio de Estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME)— el reparto del poder bursátil es totalmente distinto. Los ahorradores extranjeros ya tienen el 42,3% de la capitalización, las familias españolas mantienen el mismo peso que hace 25 años, la participación de las compañías no financieras se ha disparado hasta representar el 18,9% del total, la presencia de la inversión colectiva española supone el 7,9%, mientras que el valor de mercado de las entidades financieras y del Estado se ha desplomado hasta el 3,6% y el 2,9%, respectivamente.

“Los inversores internacionales no dejan de apostar por la Bolsa española, a pesar de que la situación no ha sido la más idónea”, destacaba recientemente Antonio Zoido. El presidente de BME avanzó en su intervención para hacer balance del ejercicio que, con los datos preliminares a 30 de junio pasado, los inversores extranjeros ya eran dueños del 43,2% de la capitalización de la Bolsa. “Si estos datos se mantienen al cierre de 2016 representaría un nuevo máximo histórico anual”.

La influencia que tiene el capital foráneo en el mercado español es muy superior a la que ostenta en otros países. Las últimas estadísticas disponibles a nivel continental las facilitó la Comisión Europea en un documento titulado ¿Quién posee la economía europea? Según estos datos la participación de los inversores extranjeros en las compañías cotizadas se situaba en el 38%, es decir, cinco puntos porcentuales menos que en España.

Norges Bank, BlackRock y Vanguard tienen intereses en casi todas las empresas del índice

La dependencia del dinero que viene del exterior es aún más evidente cuando se analizan los datos de contratación del mercado local. Los inversores extranjeros negocian ocho de cada diez euros que se intercambian en el parqué. Desde 2007, el peso de los inversores internacionales en la negociación bursátil en España ha aumentado en 20 puntos porcentuales y en 20 años este porcentaje casi se ha doblado (en 1992 tan solo suponían el 49% de la contratación).

Detrás de las grandes cifras se esconden historias concretas sobre quiénes son los verdaderos dueños del Ibex 35. Estos son sus nombres.

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DESCARGABLE (PDF): Organigrama de los accionistas del IBEX 35

Fondos de inversión

La inversión colectiva extranjera está muy presente en el capital de los grupos que conforman en índice selectivo. En su gran mayoría son gestoras anglosajonas, aunque también hay presencia de instituciones europeas como Deutsche Bank, Allianz o Lyxor (filial de Société Générale). Sobre todas ellas destaca la presencia de BlackRock. Con sede en Nueva York, es la mayor gestora del mundo. Maneja activos por valor de más de cinco billones de dólares. En España sus inversiones en empresas del Ibex suman 16.669 millones de euros. Es un actor de referencia en el sector financiero ya que es el mayor accionista en el Banco Santander y en el BBVA, donde tiene el 5,07% y el 5,09%, respectivamente, según el registro de participaciones de la CNMV. También es relevante su exposición a Telefónica, donde cuenta con el 5,2% de las acciones. El presidente de BlackRock, Larry Fink, es uno de los hombres más poderosos del mercado. Su tarjeta de visita abre las puertas de gobiernos, banqueros centrales y supervisores. Buen amigo del rey emérito Juan Carlos I, suele visitar el Palacio de la Zarzuela cuando viene a España.

Otro gran jugador en el tablero bursátil español es Vanguard. La gestora estadounidense, cuyos orígenes se remontan a 1975, maneja activos a nivel global valorados en 3,5 billones de dólares. Pionera en el lanzamiento de fondos cotizados (ETF, según sus siglas en inglés) es una entidad independiente propiedad al 100% de sus directivos. En el Ibex 35 tiene participaciones valoradas en 8.997 millones. Entre las participaciones de Vanguard más destacadas están un 4,88% en DIA, el 2,87% en BBVA o el 1,5% de Inditex.

Uno de los grandes nombres de la inversión colectiva, Fidelity, también tiene una red tupida de intereses en el Ibex. Los orígenes de la gestora se remontan a 1946 y en la actualidad está presidida por Abigail Johnson, nieta del fundador y una de las diez mujeres más ricas de EE UU. Ha sido la casa de algunos de los gestores más carismáticos de la historia como Peter Lynch o Anthony Bolton. Entre sus participaciones destacan el 10% de Indra o el 3,7% de Amadeus. Los activos bajo gestión de Fidelity a nivel mundial superan los dos billones de dólares.

La cuarta gran gestora estadounidense por influencia en el Ibex es Capital Group. Tiene el 10% de las acciones de Abertis, el 4% de Acciona o el 9,9% de IAG, entre otros paquetes. Fundada en 1931 y con sede en Los Ángeles, solo se basa en el análisis de sus propios expertos para eligir valores donde invertir. En 2014 abrió oficina en España y actualmente administra 1,4 billones a nivel global.

Fondos soberanos

La caída del precio de las materias primas ha tenido su impacto en las estrategias de los fondos soberanos. Sin embargo, estos inversores siguen teniendo protagonismo en el mercado español. En la actualidad existen más de 90 fondos soberanos activos que invierten los superávits por cuenta corriente de sus respectivos países con el objetivo de obtener una rentabilidad y lograr mayor diversificación en los ingresos obtenidos con los recursos naturales.

El Fondo de Pensiones del Gobierno noruego es el mayor fondo soberano del mundo, con un patrimonio bajo gestión de 833.555 millones de euros. Norges Bank Investment Management (NBIM) es la gestora de este transatlántico del mercado y su objetivo es invertir con tino el dinero que el Estado recauda gracias al petróleo para garantizar las futuras pensiones de los ciudadanos del país. Norges Bank está presente en el capital de todas las compañías del Ibex 35. Según los últimos datos que ha publicado, destacan por su tamaño sus inversiones en Telefónica (1,39% del capital), Repsol (1,24%), Iberdrola (3,17%), BBVA (2,77%) y Banco Santander (1,77%). En total, tiene participaciones en el Ibex por valor de 7.758 millones de euros. La estrategia del fondo noruego, que tiene un comité de ética que rechaza inversiones en compañías de sectores como las armas, el alcohol, el tabaco o que incumplen derechos laboral, también tiene una gran presencia en compañías españolas de mediano y pequeño tamaño.

El Estado conserva participaciones en Indra, Bankia, Aena, Enagás y Red Eléctrica

Otro fondo soberano activo en España desde hace tiempo es el de Qatar (Qatar Investment Authority). Su mayor participación directa en una compañía cotizada se encuentra en Iberdrola donde es el principal accionistas de referencia con un 9,73% de las acciones. Este paquete, que el fondo ha ido elevando desde entrara en el accionariado en 2011, está valorado a precios actuales en 3.793 millones. Este pequeño Estado del golfo Pérsico también tiene presencia —aunque no a través de su fondo soberano— en IAG, el holding producto de la unión de British Airways e Iberia. Qatar Airways ha ido comprando acciones en los últimos años de la aerolínea y ya posee el 20%, una participación que vale actualmente en 2.230 millones y que le convierte en el mayor accionista.

En el caso del fondo soberano de Singapur (Temasek) su apuesta en España se concentra en Repsol. En 2013 reforzó su presencia en el capital después de que la petrolera le vendiera el 5% de las acciones que tenía en autocartera. Actualmente su participación ha descendido hasta el 4,9%, un paquete tasado en 975 millones.

Bancos y cajas

En la España de los últimos años del franquismo y los comienzos de la Transición se impuso un modelo con poca presencia del mercado de capitales y donde los bancos contribuyeron al desarrollo económico, especialmente como impulsores de la industria. Este binomio dio lugar a entidades con numerosas participaciones en el capital de compañías cotizadas. Los bancos que quedaron como resultado de la fiebre de fusiones de los años ochenta y noventa decidieron emprender el salto internacional, principalmente a Latinoamérica, y poco a poco fueron desprendiéndose de sus participadas para financiar la expansión. El estallido de la crisis económica aceleró este movimiento y hoy los bancos apenas tienen intereses en la Bolsa, salvo que se hayan tenido que quedar con acciones producto de capitalizar deudas. De esta forma, la única participación que conserva Banco Santander en una compañía del Ibex 35 es el 22,2% de Merlín Properties. BBVA también está presente en el capital de esta Socimi (6,44%) y además conserva su participación histórica en Telefónica (6%).

En el caso de las cajas de ahorros la moda de construir carteras industriales fue más tardía que en los bancos pero, en pocos años, sus tentáculos se extendieron a multitud de grupos cotizados, desoyendo los mensajes de mesura que lanzaba el propio Banco de España. Ingresos por vía de los dividendos, además de influencia política en aquellas empresas con sede en su propia comunidad, llevaron a las cajas a una carrera desenfrenada por tener presencia en Bolsa. Este imperio cayó a la misma velocidad que se levantó cuando estalló la crisis y el sector se vio abocado a una profundísima reconversión. Actualmente solo Caixabank, a través de su fundación, conserva importantes intereses en otras empresas del Ibex 35 como Telefónica, Repsol, Gas Natural y Abertis.

Estado

Las diferentes privatizaciones realizadas por los gobiernos de Felipe González y José María Aznar redujeron de forma drástica el peso del capital público en los grupos cotizados. Actualmente, el Estado conserva a través de diversos organismos estatales o entidades dependientes el 2,9% del valor del Ibex. Esta, un peso inferior al 4% que de media tienen las administraciones públicas del valor de las acciones cotizadas. Entre sus participadas se encuentran Bankia (65%), Aena (51,6%), Indra (20%), Red Eléctrica (20%) y Enagás (5%).

Empresarios

En el Ibex 35 hay numerosos casos de compañías de origen familiar donde el clan fundador sigue contando con una participación relevante. El ejemplo más conocido es Amancio Ortega, quien controla el 59,2% de Inditex, una participación valorada en 58.000 millones de euros. Por su parte, la familia Entrecanales conserva el 54% de Acciona, Rafael del Pino es el máximo accionista de Ferrovial (19,84%), Jaime Botín posee el 22,8% de Bankinter, Florentino Pérez el 12,6% de ACS, la familia Escarrer el 51,9% de Meliá, Silvio Berlusconi es el dueño del 50,2% de Mediaset, mientras que José Urrutia tiene el 37% de las acciones de Técnicas Reunidas. Un caso significativo de vocación inversora es el que tiene la familia March: a través de Corporación Financiera Alba están presentes en e1 en el capital de Acerinox, ACS, Indra y Viscofán.