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Ikea pagará 48 millones a las familias de los niños de EE UU fallecidos por sus cómodas Malm

El gigante sueco ya tuvo que retirar millones de cajoneras por el riesgo que entrañaban si no estaban fijadas a la pared

Elliot Kaye, presidente de la Comisión de Seguridad del Consumidor, con dos cómodas de Ikea.

Ikea ha alcanzado un acuerdo para pagar 50 millones de dólares (48 millones de euros) a las familias de tres niños de EE UU que murieron al venírseles encima sendas cómodas de la línea Malm de la compañía sueca de decoración, según han confirmado los abogados de las familias y un portavoz de la empresa. El asunto de las cómodas, que pueden volcar si no están correctamente fijadas a la pared, ya obligó a Ikea en junio a retirar 29 millones de cómodas de varios modelos en EE UU.

Los abogados de la firma Feldman Shepherd han anunciado el acuerdo con las familias después de dos días de mediación judicial supervisada por un juez federal. Las tres familias se repartirán los 50 millones, según una nota de los abogados. Además, el acuerdo incluye que Ikea haga tres donaciones de 50.000 dólares a tres hospitales en memoria de los tres niños fallecidos y otra de 100.000 dólares a la Fundación Shane’s, una entidad sin ánimo de lucro dedicada a la seguridad de los niños. Un portavoz de Ikea ha confirmado un “acuerdo provisional”, pero no ha querido comentar nada más aduciendo que aún no había sido aprobado definitivamente por el juzgado.

Las familias de Curren Collas, Camden Ellis y Ted McGee, los tres con dos años de edad, demandaron a Ikea después de que los niños falleciesen aplastados por las cómodas Malm, que se les vinieron encima probablemente al trepar por sus cajones por no estar fijadas a la pared. En su demanda, las familias reclamaban que el diseño de las cómodas no es seguro, lo que las hacía “inestables” y “volcaban fácilmente” y que el fabricante sueco había rechazado reiteradamente cumplir los estándares voluntarios de seguridad para la estabilidad de sus cómodas y cajoneras.

Ikea sostuvo que siempre recomendó anclar el mueble a la pared y que para ello incluía en el empaquetado de las cómodas un conjunto de piezas. En las instrucciones de montaje del mueble, además, se explica cómo hacerlo y se recomienda fijar el producto para evitar que vuelque, pero mucha gente no lo hace. Así, en junio, forzado por las autoridades, tuvo que proceder a la retirada de un total de 35 millones de muebles, 29 de ellos en EE UU y otros seis en Canadá, de la línea Malm y de otras. A los clientes se les ofrecía la devolución del dinero o el envío de un operario para que fijase el mueble a la pared. Posteriormente, retiró 1,6 millones más en China.

Cuando se produjo en abril la retirada en EE UU y Canadá, se informó de que un total de seis niños habían fallecido desde 2003 por percances con las cómodas y se habían registrado otros 41 incidentes con 17 niños heridos.

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