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El FMI respalda a Lagarde tras ser declarada culpable por el ‘caso Tapie’

La sentencia de la justicia francesa por negligencia en un caso de corrupción no incluye condena penal

FOTO: Christine Lagarde, directora del FMI, en el juicio por el 'caso Tapie'. / VÍDEO: Declaraciones de su abogado, este lunes.

El FMI "reafirma su confianza plena" en su directora gerente, Christine Lagarde. Lo ha comunicado a última hora de la noche, a pesar de que la justicia francesa la declaró por la tarde culpable de negligencia en un caso de desvío de dinero público del que se benefició el empresario Bernard Tapie. La justicia gala ha liberado a Lagarde, sin embargo, de pena alguna e incluso de que la condena figure en su historia penal, dada su estatura política internacional y que los hechos que la incriminan ocurrieron en plena crisis mundial, cuando era superministra de Economía, Finanzas, Industria y Empleo en el Gobierno de Nicolas Sarkozy.

El Fondo Monetario Internacional decidió en febrero prorrogar el mandato de Christine Lagarde, que expira este verano. Tras el veredicto que la declaraba culpable, la pelota estaba en el tejado del organismo, que debía decantarse por respaldarla o poner en duda su continuidad. Sin embargo, optó por lo primero. El FMI “reafirma su confianza plena en la capacidad de la directora gerente para continuar llevando a cabo de manera efectiva sus tareas”, señaló en un comunicado tras una reunión del Consejo.

El Gobierno socialista francés se apresuró por la tarde también a brindar su apoyo a la exministra de Sarkozy. El Ministerio de Economía publicó un comunicado expresando su “total confianza” hacia Lagarde para ejercer sus responsabilidades al frente del FMI. Los socialistas, entonces en la oposición, fueron los que denunciaron el caso que salpica ahora a Lagarde ante la justicia francesa.

Que la Corte de Justicia de la República (CJR) haya condenado a Lagarde ha sido una gran sorpresa. En este tribunal especial solo para aforados participan parlamentarios. Políticos juzgando a políticos en el ejercicio de sus funciones. Sus condenas suelen ser tibias y el fiscal había pedido la absolución.

La presidenta de la CJR, la magistrada Martine Ract Madoux, ha leído la sentencia a las tres de la tarde ante una gran expectación y un cierto relajo por parte de los abogados de Lagarde. Han sido apenas doce minutos de lectura en presencia del tribunal al completo (doce parlamentarios y tres jueces) antes de dar por terminada la sesión. La brillante carrera política de Lagarde queda, a pesar del raro veredicto, en suspenso.

45 millones sin impuestos

Lagarde se ha presentado como víctima de unos manejos que se hicieron en su ministerio, pero a sus espaldas.

Según los hechos ahora sancionados, Christine Lagarde actuó de manera negligente en uno de los escándalos políticos de la época del presidente Nicolas Sarkozy. Lagarde, nombrada ministra en junio de 2007, dio luz verde cuatro meses después a un arbitraje privado para resolver el contencioso que enfrentaba al Crédit Lyonnais, entonces entidad pública, con Bernard Tapie, que había apoyado la campaña de su amigo Sarkozy. Ese arbitraje, anulado el pasado año por la justicia e investigado por presunta estafa, se resolvió rápidamente en 2008 en el ministerio con la adjudicación al empresario de 403 millones de euros.

Lagarde se ha presentado a este juicio ante la CJR, que ha durado una semana, como víctima de unos manejos que se hicieron en su departamento, pero a sus espaldas mientras ella atendía sus numerosas ocupaciones. El tribunal ha dado por buenas tales explicaciones, pero la ha condenado por no recurrir un resultado que a ella misma le consternó: en los 403 millones se incluyó un montante de 45 millones, libres de impuestos, en concepto de perjuicio moral para Tapie.

La entonces ministra no recurrió un resultado tan “nefasto”, según la CJR, se dejó aconsejar solo por los que apoyaban el arbitraje y las pretensiones de Tapie, aceptó una compensación “exorbitante” y cerró el caso precipitadamente sin consumir el plazo del que disponía por ley para recurrir.

La CJR ha tenido en cuenta que Lagarde es una abogada familiarizada con los arbitrajes comerciales y el hecho de que ella haya asumido siempre plenamente las decisiones tomadas en este caso.

El caso Tapie, que ha terminado por ser también el caso Lagarde, se inició en 1993, cuando Bernard Tapie vendió Adidas por 318 millones con la intermediación de Crédit Lyonnais. Así podría entrar en política como quería sin conflicto de intereses. En 1995 se consideró engañado y exigió otros 229 millones por plusvalías no percibidas.

Victoria crucial de Sarkozy

Doce años después de un largo contencioso y alguna sentencia en contra, la victoria de 2007 de Sarkozy cambió las cosas a favor de Tapie. Lagarde puso en marcha el arbitraje privado en su ministerio y en nueve meses se resolvió con la adjudicación de 403 millones.

Lagarde ha evitado en todo momento involucrar en el caso a su antiguo jefe, al que le pidió en una carta que se sirviera de ella como creyera conveniente. El hacedor principal del arbitraje fue su entonces director de gabinete Stéphane Richard, amigo de Sarkozy y de Tapie y hoy presidente ejecutivo de Orange.

Una vez anulado el pasado año el arbitraje, Tapie debería devolver el dinero recibido. Mientras tanto, la jurisdicción penal investiga el presunto fraude cometido. Richard es uno de los imputados.

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