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Las luces led ganan clientes

El fin de la comercialización de los focos halógenos impulsa el consumo de esta tecnología más eficiente

La cuota de mercado de la tecnología led representa ya el 51% del sector de la iluminación.  
La cuota de mercado de la tecnología led representa ya el 51% del sector de la iluminación.  

El fin de la comercialización de los focos halógenos desde el pasado mes de septiembre en el mercado europeo ha tenido un claro vencedor. Las bombillas más vendidas actualmente son las de tecnología led (diodos emisores de luz). "Están sustituyendo a las antiguas halógenas direccionales o incandescentes y también están superando a las fluorescentes de bajo consumo", explica Alfredo Berges, director general de la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (Anfalum).

De hecho, la cuota de mercado de estas bombillas ha pasado de ser el 10% de la facturación del sector de la iluminación en el año 2010 a representar el 51% en 2015. "Este sorpasso frente al alumbrado tradicional ha superado todas las expectativas que se manejaban desde Europa, que situaba este momento en el año 2017", indica Berges.

El objetivo de la Unión Europea al prohibir los focos halógenos es que el consumidor se decante por soluciones más eficientes, ya que es un tipo de bombilla que dura menos horas que el resto y consume más electricidad.

Aun así, en las estanterías de los comercios y grandes superficies se siguen vendiendo estos productos hasta que agoten existencias. Se calcula que el stock durará de ocho a diez meses más. "En 2017 seguiremos trabajando en nuestra gama aquellos halógenos que por ley aún no se ha prohibido su fabricación (por ejemplo R7S). La razón fundamental es que sobre estos casquillos la tecnología led aún no tiene tanta potencia de luz, por lo que el cliente puede verse insatisfecho", indican en Leroy Merlin. El número de referencias que tiene esta firma de bricolaje en tecnología halógena es de aproximadamente un 5% del total de la gama. Además, no todas las bombillas halógenas están prohibidas. Las que no son focos pueden seguir comercializándose hasta 2018.

Gastar menos luz

No es la primera vez que la Unión Europea mete mano a este asunto. Las incandescentes se eliminaron definitivamente del mercado en 2012. El impulso que se está dando a las bombillas led se debe a que son las más eficientes, al ahorrar aproximadamente un 85% de energía si se compara con las antiguas incandescentes, señalan en Leroy Merlin. Un ahorro que compensa rápidamente su mayor coste y que no solo depende de los tipos de lámparas o bombillas, sino de la propia instalación.

"Con el cambio a led, el ahorro puede llegar a ser del 70% u 80%, y si a eso le sumamos la regulación que nos permite esta tecnología podríamos llegar a ahorros de más del 90%", según Anfalum. Y recalca Berges, su director general: "Las antiguas tecnologías solo permitían el encendido y el apagado, y con esta podemos regular la iluminación hasta un 10% de la potencia total".

Además, tienen una vida útil de entre 15.000 y 25.000 horas (de 15 a 25 años) y una duración de al menos 10.000 ciclos de encendido y apagado.

A la hora de elegir, hay que saber que una bombilla led es más eficiente cuando es capaz de dar la misma cantidad de luz (lúmenes) con una menor potencia consumida (vatios).

Después de las led, las más eficientes son las bombillas fluocompactas o de bajo consumo, que ahorran aproximadamente un 80% de energía si se compara con las antiguas incandescentes. "El problema de este tipo de tecnología es que utiliza mercurio y tardan mucho en encenderse o en tener todo su flujo luminoso", cuentan en Leroy Merlin.