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Turismo con estrellas Michelin

Los extranjeros atraídos por la gastronomía dejaron 15.000 millones de euros en los bares y restaurantes españoles en 2015

Juan María Arzak, junto a su equipo, en el laboratorio gastronómico de su restaurante
Juan María Arzak, junto a su equipo, en el laboratorio gastronómico de su restaurante

La explosión de chefs españoles con estrellas Michelin puso la gastronomía ibérica en el mapa turístico mundial. En 2015, los visitantes extranjeros atraídos por la cocina dejaron 15.000 millones de euros en sus restaurantes y en sus bares de tapas, y comer en España fue el primer motivo del viaje de 9,5 millones de turistas. La ecuación crece en torno al 20% anual desde hace casi 10 años, según La Academia Iberoamericana de la Gastronomía, que quiere trasladar la experiencia española a toda América Latina.

“Nadie venía a comer a España hace 20 años, y en este año ya viene a eso el 16% del turismo, hablamos de más de 11 millones de personas, sin contar a los españoles que escogen los destinos nacionales por su comida. La gastronomía es, además, la atracción más valorada (8 puntos sobre 10, según Habitur) por los turistas que viajan por otros motivos. Esto no sucede en ningún otro país”, asegura Rafael Ansón, presidente de la Academia Iberoamericana de Gastronomía. En los últimos dos decenios ha surgido un turismo gastronómico hispano que ha dejado en segundo lugar al parisiense. Las estrellas Michelin encumbraron a un ramillete de chefs españoles, “que catapultaron la gastronomía del país a todo el mundo y elevaron el nivel del resto de los restaurantes, que empezaron a innovar. Crearon el turismo gastronómico que hoy enriquece a toda la restauración”, cuenta Antonio López de Ávila, presidente de Segittur.

Solo unos miles de turistas van hoy a los restaurantes laureados por Michelin. “El resto acude a otros lugares, las familias quieren restaurantes con productos locales, mientras los millennials buscan bares de tapas. Estos nuevos turistas gastronómicos llegaron reconociendo solo al vino de Rioja, y ahora piden los de otras denominaciones de origen”, añade López de Ávila.

Crear una potencia gastronómica mundial ha necesitado la suma de las fuerzas públicas y las privadas. Turespaña empezó a promocionar la gastronomía española en 2002, seguida de las comunidades autónomas y las empresas privadas. El portal de Turespaña tiene un canal para promover cientos de destinos y experiencias gastronómicas de pueblos y ciudades. Las guías de Michelin y de Repsol han llegado a Internet y tienen aplicaciones para turistas más digitales.

Un negocio apetitoso

  1. Hay más más de 250.000 empresas española dedicadas a la restauración de la industria turística, según el INE.
  2. El 14% de los turistas vinieron a España en 2015 atraídos por la gastronomía, la tasa subió al 23% en los destinos sin litoral.
  3. Cataluña, Valencia, Andalucía y Madrid son los primeros destinos gastronómicos de los turistas extranjeros. Los turistas españoles prefieren el País Vasco y Asturias.
  4.  Más de la mitad de los turistas gastronómicos que viene a España proceden de Francia, Reino Unido y Alemania. Los estadounidenses suponen otro 12%, y además de gastronomía buscan experiencias como varear olivos o hacer rutas de bodegas, igual que los chinos.

Roi Correa, un emprendedor que lleva una década desarrollando webs y aplicaciones para servir al turismo gastronómico, ha inventado la Feria Iberoamericana de Gastronomía (Fibega) “para difundir los sabores iberoamericanos fuera de sus fronteras. Los españoles podemos mostrar el conocimiento del turismo gastronómico español, y trabajar juntos para hacer de Iberoamérica un destino para el paladar”, cuenta Roi Correa, presidente de Fibega, que empieza hoy en Mérida (Badajoz).

La feria ha tenido buena acogida. “Reúne a chefs, empresas y representantes de 15 de los 22 países iberoamericanos para mostrar su gastronomía en stands, y participar en el congreso sobre la visión de la gastronomía en el siglo XXI y en el Primer Encuentro de Chefs Iberoamericanos”, explica Roi Correa. “Se quiere conocer la evolución española para crecer como destino gastronómico mundial. La cocina de cualquiera de los 22 países de la región es muy superior a la de los países anglosajones de América, pero es desconocida en el exterior, y carece de un arrastre que les dé fama mundial”, justifica Ansón.

Argentina se ha anticipado en la promoción de su gastronomía. El Ministerio de Turismo Argentino presentó el pasado mes de agosto CocinAR, como el “Plan de Turismo Gastronómico elaborado para revalorizar el patrimonio cultural gastronómico de Argentina, y desarrollar el turismo gastronómico en el país y en el exterior”.

No solo eso. La Organización Mundial del Turismo (OMT) realiza prototipos para apoyar el turismo gastronómico en todo el mundo, y “uno de ellos será para atraer al turismo enológico a las bodegas de Mendoza (Argentina), está financiado por el Ministerio de Turismo de Argentina, y estará terminado en un año”, cuenta Yolanda Perdomo, directora del Programa de Miembros Afiliados de la OMT.

Muchas administraciones iberoamericanas estudian la forma de tomar el mismo camino “para potenciar la gastronomía y atraer un turismo de alto poder adquisitivo, y muy interesado por la cocina local. Son turistas que combinan la comida con las actividades culturales y las realizadas al aire libre”, añade Yolanda Perdomo.

Las iniciativas de promoción se multiplican. Gastro Marca España es el portal de la Real Academia de Gastronomía, que ya piensa en hacer un gemelo para Iberoamérica. La red social de restaurantes menus.net tiene restaurantes de una cuarentena de países, y más de 700.000 usuarios, pero “donde es especialmente activa es en España, Chile, Argentina, Colombia y México. Ahora vamos a sumar restaurantes del resto de los países iberoamericanos”, cuenta Roi Correa.