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Amazon lanza en España el ‘botón de comprar’ para pedidos automáticos

La compañía saca el Dash Button, un pequeño dispositivo wifi para comprar con solo apretarlo

Botón para compra directa vía Amazon.

Quizá le ha pasado alguna vez. Va a echar mano del detergente para la lavadora y ya no queda o está a punto de acabarse. Hay que salir a comprarlo, en el mismo momento o esta misma tarde, a más tardar mañana. Amazon.es quiere llenar ese hueco de compra de productos básicos que se necesitan sí o sí. Y lanza en España Amazon Dash Button, un pequeño dispositivo wifi con un botón que, al ser pulsado, realiza automáticamente un pedido del producto en cuestión para recibirlo al día siguiente o en pocas horas. Si además se cuenta con un electrodoméstico conectado a Internet (desde una nevera a un aspirador), podrá ser el propio aparato el que realice el pedido con el servicio Dash Replenishment si detecta que falta algún producto, que la empresa de Jeff Bezos lanza este martes en Europa.

El servicio de botones de compra automática está disponible solo para clientes Premium del gigante del comercio electrónico. Cada botón hay que comprarlo por 4,99 euros, que se descontarán del primer pedido. Por el momento, hay 23 modelos, uno por cada una de las 23 marcas con las que Amazon ha firmado acuerdos. Dodot, Gillette, Durex, L’Oreal, Ariel… Cada una ofrece un catálogo de productos, con lo que el servicio arranca con “cientos” de referencias (según Amazon), que se irán ampliando. Después, el botón se configura dentro de la aplicación móvil de Amazon y con la wifi del usuario. Y en la misma aplicación, se elige el pedido que será enviado cada vez que pulsemos el botón, con la salvedad de que no se podrá hacer un pedido de artículos distintos de una misma marca. Por ejemplo, si queremos cuchillas y crema de afeitar Gillette, habrá que colocar dos botones Dash. Pagar ambos. Y configurar ambos.

Una vez configurado, la idea de Amazon es que los clientes coloquen el dispositivo, del tamaño de un mechero, cerca del sitio donde guarden el producto asociado. Se puede pegar o colgar junto a la lavadora, en el armario del baño, en el cambiador del bebé, en el estante del café…“Queremos poner la compra donde el consumidor la necesita”, afirmó Rausch. Si las necesidades cambian, se puede modificar el pedido, que se comprará al precio que la referencia tenga en Amazon en el momento de pulsar el botón, independientemente de que la marca lo promocione de algún modo en el supermercado o en su propia web.

Contra los niños de dedos inquietos o pulsaciones accidentales, el sistema incorpora dos cortafuegos: en primer lugar, cuando se hace un pedido hay que confirmarlo, o cancelarlo, en el móvil. Además, una vez hecho un pedido, no permite repetirlo hasta que no se haya entregado el primero. El aparato lleva una pila que, según los responsables de Amazon, puede durar “años”, toda vez que está permanentemente apagado y solo se activa durante unos segundos al pulsarlo, los suficientes para realizar el pedido.

El dispositivo ya está disponible en EE UU desde hace 18 meses, y desde agosto en Alemania, Austria y Reino Unido. La empresa se niega a dar cifras de aparatos vendidos. Tan solo afirma que en EE UU, donde Amazon tiene acuerdos con 200 marcas, los pedidos a través del botón se han multiplicado por cinco en los últimos 12 meses y los usuarios tienen una media de cuatro botones repartidos por la casa. En las presentaciones, la empresa muestra una vivienda en la que hay botones de estos por todas las habitaciones, señalando hacia una vida en la que comprar los artículos de primera necesidad sea como encender o apagar la luz.

“La idea es que no falte de nada en casa”, resume Daniel Rausch, responsable del programa Dash (correr, apresurarse, en inglés). “Contamos con tener estos productos básicos en casa, pero comprarlos es un trabajo poco interesante, no queremos malgastar tiempo el fin de semana en ir a por ellos. Lo único interesante de esa compra sería no hacerla, la idea es que desaparezca”. Con el aparatito, “se reduce a pulsar un botón”. Con Dash Replenishment, la acción de comprar desaparece por completo.

Cuando el aspirador pide sus bolsas

Si estar pendiente de las bolsas de aspirador que quedan y pulsar un botón es demasiado trabajo, siempre se puede dejar que sea el aparato el que lleve la cuenta y pida repuestos. Si el electrodoméstico incorpora conexión a Internet, eso ya es posible. Amazon, a través del servicio Dash Replenishment, que lanza hoy en Europa, trabaja ya con varios fabricantes -Bosch, Siemens, Beko, KYOCERA, Samsung, Grundig y Whirlpool- para que integren en sus aparatos conectados dispositivos para reabastecerse automáticamente, sin necesidad de que el dueño intervenga. Amazon integra en los sistemas operativos de esos aparatos las funciones informáticas necesarias -sistemas de autenticación y pago, atención al cliente- para el pedido automático. Luego el cliente configura el electrodoméstico y se olvida. La impresora pedirá su tóner, el aspirador sus bolsas y la lavadora su detergente. El papel del cliente se limitará a pagar.

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