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España sube al puesto 32 en el ‘ranking’ de los mejores países para hacer negocios

El Banco Mundial cree que reducir la dualidad laboral aún precisa más tiempo y reformas

Un trabajador de detergentes Lagarto en la fábrica de Euroquímica de Zaragoza

España ha mejorado su posición en un puesto en esta edición del controvertido e influyente ranking Doing Business, un estudio anual del Banco Mundial que analiza la mayor o menor facilidad para montar empresas en casi dos centenares de países de todo el mundo. Ha pasado del 33 al 32 por la rebaja de varios impuestos y la introducción del sistema de liquidación directa de la Seguridad Social. La clasificación este año la lidera Nueva Zelanda, que relega a Singapur a la segunda plaza.

Para medir la mayor o menor facilidad de hacer negocios en 190 países del mundo, el Banco Mundial toma 10 áreas y diversos parámetros en cada una de ellas que le llevan a dar una puntuación y fijar finalmente el ranking. En el caso de España, se ve por ejemplo que el número de días para abrir una empresa –uno de los elementos que más pesan- es de 13 días (el mismo desde 2014), 12,5 días más que en Nueva Zelanda, el país donde la institución con sede en Washington cree que los negocios encuentran más facilidad.

Hay otras áreas, hasta nueve más, que sirven para hacer la evaluación: acceso al crédito, acceso a la electricidad, obstáculos para lograr permisos de construcción, cómo se resuelven las insolvencias o el pago de impuestos. Precisamente esta última opción, explica el Banco Mundial en su informe, ha sido reformada en la última edición para introducir los procesos que implican los pagos de impuestos y sus reclamaciones, entre ellos el IVA.

En la elaboración del índice, la institución financiera internacional no tiene en cuenta el mercado laboral. Sin embargo, sí que incluye un capítulo sobre este asunto, en el que hace un comentario específico sobre España y la dualidad laboral, la que segmenta el mercado de trabajo español en dos grupos, temporales y fijos, en el que la flexibilidad, en su peor cara (pérdida del empleo o reducciones de sueldo), se ceba sobre todo con los primeros.

Ese comentario se titula Flexibilidad en el margen: Los peligros del mercado laboral dual en España. Y tras hacer un repaso histórico de la regulación contractual en España ofrece algunos datos, como que al cabo de un año es 6,2 puntos porcentuales más fácil que un empleado temporal hombre pierda su empleo a que lo haga un fijo (7,3 puntos en el caso de las mujeres).

En el último párrafo, el Banco Mundial repasa la reforma laboral de 2012 y varias iniciativas políticas de los últimos años, hasta 2015. Su conclusión es que “el impacto todavía ha sido muy pequeño y que tardará un tiempo y necesitará un esfuerzo reformista sostenido reducir la dualidad del mercado laboral”.